Datos del último Liraa
Hallaron larvas de Aedes aegypti en siete de cada 100 casas de Posadas
Los datos del último Levantamiento Rápido de Índices de Infestación de Aedes aegypti (Liraa), presentados ayer en la Municipalidad de Posadas, dieron cuenta de un índice de infestación de viviendas del 7,4 %, es decir que aproximadamente siete de cada 100 hogares relevados tenían larvas del mosquito. El relevamiento permitió conocer su distribución en la ciudad. Dolores Sur presentó el valor más alto, cercano al 14%.
“Se visitaron casi 18.000 casas, de las cuales pudimos ingresar a 6.914. Encontramos un índice de infestación que nos indica qué cantidad de casas tenían larvas de Aedes aegypti”, explicó Fabricio Tejerina, director de Epidemiología de la Municipalidad de Posadas.
El informe contabilizó 645 recipientes positivos. De ese total, 457 eran de uso cotidiano, equivalentes al 70,9%, mientras que 188 estaban en desuso y representaban el 29,1%. “Los principales recipientes son los que nosotros consideramos o clasificamos de uso cotidiano. Son todos aquellos que las familias o las personas no van a tirar: baldes de pintura, neumáticos que tienen en el patio, plantas en agua, floreros, platos portamacetas, desagües de aire acondicionado, bebederos de animales”.
La clasificación por tipo ubicó a los depósitos móviles en primer lugar, con 412 recipientes positivos, el 63,9% del total. Les siguieron las cubiertas o neumáticos, con 112 y el 17,4%; la basura y otros elementos en desuso, con 76 y el 11,8%; los depósitos a nivel del suelo, con 26 y el 4%; y los depósitos fijos, con diecinueve y el 2,9%.
“Es muy importante la educación y la promoción porque, al no descacharrarse de esos elementos, el tratamiento tiene que ser hecho por la familia”.
Otro desglose del material presentado, referido a las muestras positivas por criadero, identificó 217 en baldes o tachos (33,6 %); 116 en neumáticos o cubiertas (18 %); y 104 en plantas ornamentales (6,1%). También consignó 29 en tanques (4,5 %); 22 en botellas cortadas (3,4%); once en lavarropas y once en lonas, representando el 1,7% en cada caso; y ocho en recipientes tipo táper (1,2%).
“Donde nos ha dado un mayor índice, cerca del 14%, fue Dolores Sur. Casi el doble de lo que nos dio el promedio general”, precisó Tejerina. Esa delegación superó la media de la ciudad por tercer Liraa consecutivo. En mayo había registrado una infestación superior al 20%, frente al valor cercano al 14% del último relevamiento. En aquella oportunidad, Tejerina reconoció que no tenían determinada la causa de los índices más elevados en la zona Sur y planteó una posible explicación vinculada con las dimensiones de los patios.

“La zona Sur de la ciudad generalmente nos da los índices más altos, no tenemos especificado por qué. Mi teoría o mi hipótesis es que en esos lugares los patios son inmensos, son muy grandes, entonces hay ciertas zonas del patio en que quedan cosas porque a la gente no le molesta que esté ahí tirado. Esa es mi hipótesis, pero hay que corroborarlo”.
En cuanto a la evolución general, el resultado actual fue inferior al de mayo de este año, cuando el índice fue del 12,8 %. Frente a septiembre del año pasado, la disminución fue pequeña y sin mayor valor estadístico. “El Liraa sirve para poder comparar en diferentes espacios y tiempos. Es esperable que al final del verano los índices sean mayores y al comienzo de la primavera sean menores por la cuestión climática”.
En ese sentido, el funcionario indicó que encontraron mosquitos distribuidos en casi toda la ciudad, aunque en menor proporción. También advirtió que las lluvias y el calor mejoran las condiciones para su reproducción, por lo que remarcó la necesidad de mantenerse atentos. “Esto es un diagnóstico. Nadie puede hacer un tratamiento si no tiene un diagnóstico. Este Liraa es una metodología propuesta por la Organización Panamericana de la Salud para poder monitorear de una forma estandarizada”.
Los resultados permiten dirigir los recursos hacia las zonas con mayor infestación. Las tareas municipales comprenden el descacharrado, la eliminación de recipientes, el manejo de residuos y las actividades de promoción y educación, además del control focal y el monitoreo cotidiano casa por casa en diferentes lugares.
“Nosotros atacamos al mosquito en su estado más vulnerable, que es el acuático. Pasamos, enseñamos y mostramos a la gente qué es un criadero, cómo tiene que eliminarlo, cómo tratarlo y qué prevención debe tener”, detalló.
La prevención antes de que ocurran brotes constituye otro de los ejes del trabajo. El responsable del área remarcó que los datos corresponden a criaderos encontrados en patios y dentro de las viviendas, donde quedan elementos que favorecen la reproducción del mosquito. “El desafío sigue siendo la participación comunitaria. Es fundamental para que la población colabore y haga las tareas que tiene que hacer en su patio. Como humanos, dejamos las condiciones propicias para que se reproduzcan estos mosquitos”.
El relevamiento se desarrolló entre el 21 y el 29 de septiembre. Además de Dolores Sur, se identificaron índices elevados en Dolores Norte, Miguel Lanús y Villa Urquiza. En Itaembé Guazú se destacó la presencia de neumáticos entre los criaderos.
El funcionario aclaró que el Liraa mide la infestación de mosquitos y no la cantidad de personas enfermas, por lo que los sectores con valores más altos no necesariamente presentan más casos de dengue. “El fenómeno de El Niño va a generar condiciones que favorecen la proliferación de mosquitos. Tenemos que estar preparados como sociedad con respecto a estas enfermedades”.
El municipio también dispone de descacharrado gratuito y puntos limpios. Tras las mediciones realizadas en mayo y septiembre, se contempla la posibilidad de efectuar un nuevo relevamiento en diciembre. “Cada persona, cada familia debe tomarse el tiempo una vez por semana, principalmente después de la lluvia, para limpiar, ordenar el patio y tirar todos aquellos recipientes que acumulen agua”.