La industria argentina sigue en retroceso y casi cuatro de cada diez máquinas permanecieron paradas en agosto
La industria argentina continúa mostrando señales de debilidad. En agosto, la utilización de la capacidad instalada se ubicó en el 58,5%, lo que significa que poco más de cuatro de cada diez unidades de producción permanecieron sin utilizarse. El indicador registró una leve mejora frente al 58,2% de julio, pero se mantuvo por debajo del 59,6% alcanzado en agosto de 2025.
Los datos fueron difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y reflejan las dificultades que atraviesan distintos sectores manufactureros, en un contexto marcado por menores niveles de producción y una demanda que todavía no logra impulsar una recuperación generalizada.
Uno de los rubros más afectados fue el de los productos de metalmecánica, excluidos los automotores, que utilizó apenas el 35,9% de su capacidad instalada, mientras que el 64,1% permaneció inactivo. El resultado estuvo relacionado con la menor producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico.
La industria automotriz también registró un retroceso significativo. En agosto, trabajó al 46,2% de su capacidad instalada, frente al 53,3% del mismo mes del año anterior. La caída de 7,1 puntos porcentuales estuvo vinculada con una menor cantidad de vehículos fabricados por las terminales.
Advierten sobre un achicamiento de la capacidad productiva
El economista Tomás Amerio, de la Fundación Libertad y Progreso, analizó la evolución del indicador y advirtió que la estabilidad en el uso de las instalaciones no necesariamente implica una mejora de la actividad industrial.
“Entre enero y agosto la utilización promedió 57,8%, exactamente lo mismo que en 2025, aunque la producción manufacturera acumula una caída de 2,7%”, señaló en diálogo con Ámbito.
En ese sentido, consideró que el comportamiento del indicador podría reflejar una reducción de la capacidad productiva del sector, asociada al cierre de líneas de producción o de plantas industriales.
“Que el uso no empeore con menos producción sugiere que la capacidad instalada también se está achicando, por cierres de líneas o de plantas, y que el ajuste se hace por el lado de la oferta”, explicó.
El especialista también planteó que una eventual recuperación del consumo no necesariamente se traduciría en nuevas contrataciones o inversiones.
“Si el consumo se recupera, probablemente se absorba con capacidad ociosa antes que con empleo o inversión industrial”, advirtió.
Los sectores más afectados por la caída
Además de la metalmecánica y la industria automotriz, otros rubros se ubicaron por debajo del promedio general de utilización de la capacidad instalada.
Los productos minerales no metálicos, vinculados con actividades de la construcción, trabajaron al 54,5%, frente al 58,5% registrado en agosto de 2025. La caída estuvo relacionada principalmente con la menor producción de cemento y la reducción en la fabricación de vidrio.
La industria textil utilizó el 44,6% de su capacidad instalada, mientras que los productos del tabaco alcanzaron el 44,4%. Por su parte, los productos de caucho y plástico registraron el nivel más bajo entre los sectores mencionados, con una utilización del 40,9%.
Estos resultados muestran un panorama dispar, con actividades que todavía presentan importantes niveles de capacidad ociosa y dificultades para recuperar el ritmo de producción.
Petróleo y químicos, entre los rubros con mejor desempeño
En contraste con los sectores más golpeados, la refinación del petróleo encabezó los niveles de utilización de la capacidad instalada durante agosto, con un 88,8%, por encima del 86,1% registrado en el mismo mes de 2025. El avance estuvo asociado con un mayor procesamiento de crudo.
Las industrias metálicas básicas también mostraron un nivel elevado, con el 70,1%, mientras que los productos alimenticios y bebidas alcanzaron el 66,4%.
En tanto, las sustancias y productos químicos utilizaron el 65,2% de su capacidad, frente al 60,1% de agosto del año anterior. La mejora estuvo vinculada principalmente con el incremento en la elaboración de detergentes y jabones, cuya producción creció un 6% interanual.
El papel y cartón completó el grupo de sectores que se ubicaron por encima del promedio industrial, con una utilización del 61,3%.
Por otra parte, el rubro de alimentos y bebidas se mantuvo prácticamente estable, al pasar del 66,6% al 66,4% interanual. Según el INDEC, el resultado estuvo relacionado con una caída del 8,1% en la producción de carne vacuna.
Además, el volumen de carne bovina destinado al mercado interno disminuyó un 13,2%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Los números de agosto reflejan así una industria con comportamientos desiguales, en la que algunos sectores vinculados con la energía y los productos químicos sostienen niveles elevados de actividad, mientras que la metalmecánica, la producción automotriz y otras ramas manufactureras continúan operando con una parte importante de sus instalaciones sin utilizar.