Día Mundial de la Alimentación: hábitos simples y “pequeñas decisiones” para cuidar la salud

Alimentos frescos, agua, descanso y movimiento, las claves de la nutricionista misionera Karla Telöcken para sostener el cambio.
viernes 16 de octubre de 2026 | 15:00hs.

Este viernes 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, y la nutricionista misionera Karla Telöcken propuso aprovechar la fecha para hacer una pausa y preguntarse qué se está haciendo hoy por la salud de mañana. La profesional, que además es entrenadora y coach ontológico, planteó que hablar de alimentación va mucho más allá de hablar de comida.

Este año, la FAO eligió como lema “Innovar hoy para nutrir mañana”, una invitación a usar la ciencia, la tecnología y la innovación para construir sistemas agroalimentarios más sostenibles, inclusivos y resistentes. Telöcken llevó esa idea a un plano más cercano. Para ella, innovar también es animarse a cambiar la forma en que cada persona entiende y cuida su propia salud, algo que empieza en la mesa de todos los días, donde se come para nutrirse, pero también para compartir, celebrar, encontrarse y, muchas veces, para atravesar emociones.

Detrás de cada persona hay una historia hecha de hábitos construidos durante años, vínculos, contextos familiares y sociales, y también de intentos anteriores de cambio que no lograron sostenerse. Por eso, explicó, el camino no pasa por decir qué comer o cuánto pesar, sino por comprender, brindar herramientas y acompañar, siempre sin culpa y sin juzgar. “La salud también se construye desde el amor y el respeto por uno mismo, aprendiendo a acompañar al otro”, expresó.

La nutricionista Karla Telöcken señaló que hay cuidarse sin castigarse y acompañar a quien intenta cambiar sus hábitos alimentarios.

Un propósito para sostener el cambio

La nutricionista remarcó que nadie modifica sus costumbres solo porque alguien le indique qué hacer. Hace falta entender para qué se quiere cambiar, encontrar una motivación propia y sentirse acompañado, además de descubrir que cuidarse no significa dejar de disfrutar, sino aprender a vivir con más bienestar y menos riesgo de enfermar. “No basta con explicar qué debemos hacer. También necesitamos comprender para qué lo hacemos y encontrar una razón que nos motive a sostener nuevos hábitos. Cuando existe un propósito, nuestras pequeñas decisiones empiezan a tener sentido”, sostuvo.

La fecha, agregó, también invita a mirar más allá del plato y a preguntarse qué alimentos se eligen, de dónde vienen, cuánto se desperdicia y a quiénes se apoya cuando se compra. Alimentarse de manera consciente es, según planteó, una forma de cuidar el planeta, porque el futuro no empieza mañana sino que se construye con las decisiones de hoy.

Esos cambios pueden empezar por gestos simples: elegir más alimentos frescos y reales, valorar los productos locales y de cercanía, comer sin pantallas y planificar las compras para reducir el desperdicio. También recomendó priorizar el agua para hidratarse, sumar movimiento y actividad física, dormir mejor, respirar de manera consciente, gestionar las emociones y practicar la gratitud. Para Telöcken, la alimentación consciente no se limita a lo que se come, sino que abarca también los vínculos.

En ese marco, la profesional recordó el Proyecto de Ley de Obesidad que presentó en marzo ante la Cámara de Representantes de Misiones, que busca fortalecer la prevención, la educación y el acompañamiento a las familias. Sobre este tema, insistió en que se necesita una mirada integral, que deje atrás la idea de que todo se reduce a dietas y números en una balanza.

Telöcken cerró con un mensaje para quienes quieren mejorar sus hábitos. Cuidar la salud sin castigarse es posible, y las pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo pueden terminar convirtiéndose en grandes cambios.

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