El corte de la ruta 12 complica el abastecimiento y paraliza actividades en Montecarlo
El aislamiento vial generado por las crecidas de los arroyos Paranay y Piray Guazú comienza a impactar con fuerza en la actividad comercial y productiva de Montecarlo. Con el tránsito interrumpido sobre la ruta nacional 12, comerciantes e industriales advierten sobre posibles problemas de abastecimiento y pérdidas económicas si los cortes se prolongan.
En el puente sobre el arroyo Paranay, la circulación continúa totalmente interrumpida mientras técnicos de Vialidad Nacional monitorean el nivel del agua. Según las últimas mediciones informadas, faltaban unos 73 centímetros para que el cauce alcanzara la calzada.
La imposibilidad de ingreso y egreso de camiones impide la llegada de proveedores y frena la reposición de mercaderías. La situación afecta a distintos rubros económicos y mantiene paralizadas actividades productivas como la forestoindustria y el sector yerbatero, debido a las dificultades para transportar cargas.
Entre los primeros productos que podrían escasear se encuentran los alimentos perecederos y aquellos que necesitan cadena de frío, como lácteos, frutas y verduras. Luego podrían registrarse faltantes de mercadería no perecedera.
Restricciones en la venta de combustible
La contingencia también afecta el suministro de combustible. En la estación de servicio Shell trabajan con un stock limitado y, tras vender en una jornada un volumen equivalente al consumo habitual de tres días, implementaron cupos de expendio.
La restricción establece un máximo de 25 litros para compras al contado y de 200 litros para operaciones en cuenta corriente.
Por su parte, la estación de servicio de la Cooperativa YPF dejó de vender combustible al público desde el miércoles y mantiene el expendio únicamente para emergencias.
El secretario de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Montecarlo, Dionel Kimmich, advirtió que las próximas horas serán determinantes para el abastecimiento local.
“Es una situación muy complicada. Todavía hay stocks remanentes, pero tenemos 24 horas críticas por delante que pueden escalar rápidamente, sobre todo porque la gente tiende a sobrestockearse por la incertidumbre. Si no abren para el viernes a la mañana, tendremos un fin de semana complicado para los artículos de reposición diaria”, señaló.
Pérdidas para los comercios por el Día de la Madre
La interrupción del tránsito también genera preocupación entre los comerciantes por la cercanía del Día de la Madre, una fecha importante para las ventas de distintos rubros.
Elisabeth Rosa, comerciante y presidenta de la Cámara de Comercio de Montecarlo, explicó que la imposibilidad de recibir mercadería afecta directamente a los pequeños y medianos negocios.
“Montecarlo se encuentra prácticamente aislado. La imposibilidad de ingreso y egreso de vehículos impide por completo que los proveedores puedan llegar a la localidad. En mi rubro esperamos para recibir la mercadería para vender por el Día de la Madre y no va a llegar, por lo tanto no voy a vender”, manifestó.
La comerciante advirtió que la pérdida de estas ventas representa un perjuicio difícil de recuperar, ya que los consumidores que no encuentran determinados productos para la fecha terminan buscando alternativas en otros comercios.
Malestar por el cierre total de los puentes
A los problemas logísticos se suma el cuestionamiento de comerciantes y vecinos a la decisión de mantener cortada por completo la circulación en los puentes afectados por las crecidas.
Desde la Cámara de Comercio expresaron desconcierto porque, según señalaron, en distintos momentos el agua todavía no había alcanzado ni superado la estructura de los viaductos. En ese contexto, reclamaron información más precisa sobre los riesgos que justifican la interrupción total y sobre el tiempo estimado de los cortes.
Entre las alternativas planteadas aparece la posibilidad de habilitar un paso controlado para vehículos livianos, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
Sin embargo, la principal preocupación del sector está vinculada con la falta de previsibilidad. Desde la entidad sostienen que la incertidumbre sobre la evolución de la contingencia hídrica y la duración de las restricciones profundiza el impacto económico en Montecarlo.
Mientras continúa el monitoreo de los niveles de los arroyos, el comercio y la producción local permanecen pendientes de la evolución del escenario y de una eventual habilitación de los pasos sobre la ruta nacional 12.