Crecida de arroyos que restringe el tránsito en el norte provincial es monitoreada por los intendentes
El impacto del fenómeno meteorológico El Niño se hace sentir con fuerza en la zona norte de la provincia de Misiones. Debido al rápido ascenso en el nivel de los arroyos Piray y Paranay, las autoridades dispusieron la interrupción preventiva del tránsito sobre los puentes que cruzan ambas cuencas, con el objetivo de resguardar la infraestructura vial y la seguridad de los conductores ante la proximidad del agua a la cinta asfáltica.
La medida afecta de forma directa la conectividad de las localidades de Montecarlo, Puerto Piray y Caraguatay, que quedaron en una situación de aislamiento vial parcial. Según confirmó la intendenta de Montecarlo, Kathia Andrea Joerg, la circulación por estos viaductos quedó limitada de manera exclusiva a situaciones de extrema urgencia y salud. “Esta mañana hemos trasladado a los pacientes que deben realizarse diálisis al hospital SAMIC de Eldorado. Ese tipo de casos se gestionan con autorización de las fuerzas de seguridad, que acompañan el paso. Lo que no se permite es la circulación normal de vehículos particulares ni de tránsito pesado”, explicó la jefa comunal.
Para el flujo vehicrutaular ordinario, la alternativa vial disponible contempla un desvío de mayor trazado que inicia en la localidad de El Alcázar y conecta con Eldorado, además del uso de vías secundarias como la Ruta Provincial 15.
El efecto represa en la desembocadura
El fenómeno hídrico responde a una dinámica combinada de escala regional. Las abundantes lluvias registradas en el sur de Brasil obligaron a la apertura de las compuertas de las represas aguas arriba, provocando un rápido pico de crecida en el río Paraná.
Al elevar su nivel de forma acelerada, el Paraná actúa como un tapón o represa natural en la desembocadura de los arroyos tributarios de la zona. Este bloqueo impide el libre desagüe del Piray y del Paranay que, cargados a su vez por las precipitaciones locales, aumentaron considerablemente su volumen en poco tiempo.
Obras de dragado evitaron evacuaciones urbanas
A pesar de las complicaciones en las rutas de acceso, la situación en el interior del municipio de Montecarlo se mantiene bajo control. Salvo la evacuación preventiva del predio del Club de Pesca, la comuna no ha registrado familias damnificadas ni viviendas anegadas.
Joerg atribuyó la estabilidad dentro del ejido urbano a los trabajos de mitigación realizados durante los meses previos. “El arroyo Bonito, que habitualmente nos causaba serios inconvenientes, fue intervenido a lo largo del año con tareas de dragado y limpieza de cauce.
Gracias a ese trabajo preventivo, soportamos las intensas lluvias de las últimas horas sin necesidad de evacuar a ningún vecino”.
Desde la intendencia señalaron que el municipio cuenta con la logística necesaria para afrontar la contingencia, apoyándose en la experiencia de eventos climáticos similares registrados en años anteriores. Mientras persista la alerta, las fuerzas de seguridad mantendrán los esquemas de guardia y escolta para garantizar el traslado de urgencias sanitarias.
Desde El Alcázar
A la par de lo que sucede en Montecarlo, la situación es monitoreada en tiempo real desde el municipio de El Alcázar. Su intendente, Eduardo Vázquez, confirmó desde el propio viaducto sobre el arroyo Paranay que las últimas mediciones registraron un nuevo incremento en el caudal de aproximadamente 40 centímetros, aproximándose cada vez más a la estructura del puente.
“Está cerca del nivel de la calzada, y aunque todavía no llega a tocar la cinta asfáltica, calculamos que el agua va a seguir creciendo en las próximas horas”, advirtió el jefe comunal, ratificando que el paso hacia el norte provincial se mantiene restringido bajo estricto protocolo de emergencia.
A diferencia de las localidades del bloque norte, la ubicación estratégica de El Alcázar sobre la Ruta Nacional 12 le permite mantener la conectividad vial abierta hacia el sur. Esto habilita al municipio a derivar sus emergencias médicas hacia el Hospital de Puerto Rico o la capital provincial sin mayores complicaciones de tránsito.
En cuanto al impacto directo sobre la población, Vázquez llevó tranquilidad a la comunidad al confirmar que, por el momento, no fue necesario realizar evacuaciones en el ejido urbano ni en la zona ribereña. “Por suerte no tenemos familias asentadas en las márgenes afectadas. La gente está tranquila pero atenta a la evolución del río, esperando paso a paso cómo se desarrollan las próximas horas”.
Con la circulación hacia Eldorado interrumpida para el tránsito convencional, las comunas de la zona norte continúan articulando medidas junto a las fuerzas de seguridad para reordenar la logística del transporte de cargas y pasajeros, mientras aguardan que ceda la presión hídrica en la cuenca del Paraná.