Neurología del Madariaga alcanza las 400 consultas mensuales

Recientemente trataron un caso se epilepsia refractaria donde cuatro servicios del Hospital Madariaga trabajaron en conjunto y lograron estabilizar a un paciente
miércoles 14 de octubre de 2026 | 14:30hs.

El Servicio de Neurología del Hospital Madariaga atiende mensualmente entre 350 y 400 pacientes, con la epilepsia entre los motivos de consulta más frecuentes. Además de los estudios diagnósticos y las distintas alternativas de tratamiento, el hospital incorpora nuevas técnicas y promueve el trabajo interdisciplinario para abordar casos complejos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En el Ateneo Interdisciplinario del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, organizado por el Servicio de Neurología, se presentó el caso de un paciente con epilepsia que inicialmente desarrolló resistencia a los fármacos y posteriormente dejó de responder a la medicación, una condición que ponía en riesgo su vida. La intervención conjunta de Neurología, Clínica Médica, Genética y el Laboratorio de Bioquímica, junto con la aplicación de terapias médicas y no médicas, permitió mejorar su calidad de vida. Desde 2019, el nosocomio es pionero en la realización de cirugías para tratar esta enfermedad dentro del Parque de la Salud.

Durante la jornada, profesionales de distintas especialidades analizaron la evolución del paciente, las alternativas terapéuticas utilizadas y los resultados obtenidos. Estos encuentros constituyen espacios de intercambio entre los equipos de salud, destinados a compartir experiencias clínicas y evaluar diferentes estrategias de atención frente a enfermedades complejas.

El doctor Cristian Hardaman, neurólogo del servicio, explicó: “Estos Ateneos son útiles para intentar definir conceptos que son adecuados y para tomar la mejor decisión para el paciente en lo que respecta a su vida diaria”.

Respecto a la historia clínica presentada, el especialista precisó que la enfermedad fue primero fármacorresistente y luego refractaria, lo que significa que los medicamentos dejaron de ser suficientes para controlar las crisis. “Esta condición ponía en riesgo su vida”, advirtió.

Ante este escenario, el equipo recurrió a distintas opciones de tratamiento, tanto farmacológicas como no farmacológicas. La combinación de estas intervenciones favoreció la evolución del paciente, quien actualmente presenta mejores condiciones de salud y pudo recuperar su calidad de vida.

En ese proceso participaron profesionales de Neurología, Clínica Médica, Genética y el Laboratorio de Bioquímica, cuyas intervenciones contribuyeron al abordaje integral de la enfermedad. “Todos han aportado para lograr las mejores condiciones adecuadas para un paciente con epilepsia que venía estando maltratado”, sostuvo Hardaman.

El seguimiento de quienes presentan esta patología requiere considerar la frecuencia de las crisis, la respuesta a los medicamentos y las dificultades que pueden surgir en la vida cotidiana. En determinadas situaciones, cuando las opciones farmacológicas no resultan suficientes, es necesario evaluar otras estrategias para reducir los riesgos asociados a la enfermedad.

Sobre la demanda asistencial, el neurólogo manifestó: “En el Hospital Madariaga la epilepsia es uno de los motivos más frecuentes a la consulta diaria”. A su vez, indicó que la institución dispone de estudios específicos para su detección y de intervenciones farmacológicas y no farmacológicas “para intentar evitar que esta condición ponga en riesgo la vida”.

Actualmente, el área cuenta con cinco especialistas y recibe entre 350 y 400 consultas mensuales. La atención comprende tanto las visitas presenciales como las realizadas a distancia mediante la aplicación Alegramed, además de las urgencias que ingresan por la Guardia. En materia diagnóstica, los profesionales remarcan que no todas las personas que convulsionan tienen epilepsia, por lo que resulta fundamental una evaluación médica.

Entre los avances incorporados se encuentran las técnicas de neuromodulación y la colocación de un neuroestimulador, cuya activación se efectuó en el propio establecimiento, sin necesidad de trasladar técnicos desde Buenos Aires. De esta manera, el procedimiento pudo completarse con la intervención de los profesionales locales.

Otra de las alternativas que impulsa la institución es la terapia cetogénica, destinada a determinados pacientes que no responden adecuadamente a la medicación. Su implementación requiere la articulación de los servicios de Neurología y Nutrición. Al referirse a esta posibilidad, Hardaman afirmó que existen “altas expectativas de poder aplicar plenamente en el hospital”.

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