La fotografía como arte y memoria reunió diferentes miradas en una primera exposición en San Pedro
Durante aproximadamente dos semanas, el Museo Cacique Bonifacio Maydana de San Pedro permitió descubrir a través de las imágenes la belleza de la naturaleza, revivir recuerdos y recorrer parte de la historia de la localidad, en la primera exposición fotográfica realizada en el marco del Día del Fotógrafo, una propuesta que reunió a profesionales locales y acercó a la comunidad distintas formas de capturar momentos y contar historias.
La muestra comenzó el 21 de septiembre y contó con la participación de Yanina Galeano, Milena Márquez y Nahuel Melegari, quienes compartieron trabajos que reflejan sus estilos personales, más allá de la fotografía social y comercial. “Fue un poco recrear nuestros estilos, poder mostrar a la comunidad fotos que hacemos más artísticas, más allá de si alguno hace foto social”, indicó a El Territorio Yanina Galeano, una de las impulsoras de la iniciativa.
Cada expositor aportó una mirada particular. Nahuel Melegari, quien se desempeña como guardaparque, presentó fotografías de aves y fauna silvestre. Galeano compartió retratos de personas de San Pedro, realizados en espacios naturales de la localidad, mientras que Milena Márquez exhibió imágenes de estilo vintage, con una estética que remite a otras épocas.
Esta última propuesta tuvo una instancia participativa, ya que los visitantes pudieron utilizar vestimenta antigua, recrear poses y llevarse una fotografía digital editada en el momento.
La exposición incluyó una instalación audiovisual denominada “Otro cielo”, de Marcela Castañeda, quien reunió imágenes del cielo de San Pedro capturadas a lo largo de varios años. A través de un video acompañado de música, los visitantes pudieron apreciar diferentes paisajes, nubes y escenas nocturnas desde la mirada de la autora.
Este fue uno de los espacios que despertó mayor sensibilidad entre quienes recorrieron la muestra. “Fue muy hermoso ver cómo iban pasando las imágenes del cielo, de la noche, las nubes, toda su mirada. Fue muy emotivo, había gente que salía muy emocionada del lugar”, recordó Yanina.

Un recorrido por la historia de la fotografía sampedrina
Otro de los aspectos destacados fue la exposición de más de veinte cámaras fotográficas, rollos y cuadros pertenecientes al padre de Yanina Galeano, reconocido por su familia como el primer fotógrafo de San Pedro.
Los objetos permitieron conocer parte de la evolución de la fotografía y recuperar la historia de quienes, décadas atrás, se dedicaban a registrar acontecimientos y momentos importantes para las familias de la localidad.
La experiencia dejó, a su vez, un aporte al patrimonio cultural sampedrino, ya que Galeano decidió que algunas cámaras y cuadros de su padre permanecieran en el Museo Cacique Bonifacio Maydana como parte de su exposición permanente. “Dejé al museo cámaras de mi padre para que queden como muestra permanente y cuadros. Entonces ya hay algo del primer fotógrafo de San Pedro en la exposición permanente del museo” señaló con emoción la joven.
El recorrido se complementó con objetos antiguos del museo, entre ellos radios, teléfonos y un proyector de cine, así como fotografías del proyecto La Historia de San Pedro en Fotos y del archivo de la institución. Estas imágenes ofrecieron a los visitantes la posibilidad de reconocer lugares, recordar acontecimientos y conocer aspectos del pasado de la comunidad.
La propuesta contempló, además, un espacio creativo para las infancias, con actividades para pintar y jugar.
La inauguración reunió a numerosos visitantes y, durante los aproximadamente quince días de exhibición, la muestra recibió a vecinos y grupos escolares. En ese sentido Galeano destacó especialmente la participación de los estudiantes, quienes tuvieron la oportunidad de conocer diferentes expresiones de la fotografía artística y, al mismo tiempo, acercarse a objetos y registros históricos que forman parte de la identidad local.
La fotógrafa valoró la respuesta del público y el acompañamiento del museo, que abrió sus puertas para una experiencia que combinó arte, tecnología, historia y participación comunitaria. “Hubo mucha gente en la inauguración y después, durante las semanas que quedaron, hubo bastantes personas. Escuelas también se acercaron, hubo mucha circulación de estudiantes. Ellos están trabajando muy fuerte con los estudiantes, así que eso está muy bueno”, concluyó Yanina.
Si bien se trató de la primera experiencia, los realizadores tienen previsto organizar la actividad anualmente.