El 6 de octubre se cumplieron dos años de la muerte del albañil
Caso Fernando Ramírez: “No puede ser un Golemba más”
A dos años de la muerte del albañil Fernando Ramírez, el hombre de 30 años que se encontraba demorado en la Comisaría Décima -ubicada en el barrio A 3-2 de Posadas- y falleció tras una supuesta descompensación, la familia continúa con su reclamo de justicia, alegando que no murió por muerte súbita como resultado de ingerir sustancias, sino que fue debido a los golpes que habría recibo por parte de los efectivos que lo demoraron en la noche del 5 de octubre del 2024, falleciendo en horas de la madrugada del día siguiente.
Con el dolor de perder a un hijo, Ramón Ramírez, padre de Fernando, contó que en los próximos días volverán a reactivar la causa con el único objetivo de que se esclarezca el caso y que se haga justicia.
La familia denuncia irregularidades en el procedimiento e investigación, al tiempo que cuestionó el informe que habría atribuido el deceso a una muerte súbita vinculada presuntamente con la ingesta de estupefacientes.
“Hasta hoy no tenemos un parte médico que confirme que Fernando murió por muerte súbita. Yo, como padre que fui a retirar el cuerpo de mi hijo de la morgue, puedo corroborar que lo molieron a golpes”, afirmó su papá.
Según el relato de Ramón, Fernando habría sido detenido por personal de la motorizada cuando salió a comprar cigarrillos junto a un amigo, tras jugar un partido de fútbol. En ese marco, sostiene que su hijo fue trasladado a la Comisaría Décima, donde habría recibido golpes, los cuales habrían provocado su fallecimiento.
“Mi hijo era un laburante. No era un drogadicto, como se dijo en primera instancia”, remarcó el progenitor.
Contradicciones
Entre los puntos cuestionados por la familia, figura la hora de ingreso de Fernando al hospital. El entrevistado aseguró que una testigo mencionó haber visto el ingreso del joven en silla de ruedas alrededor de las 2 de la madrugada, mientras que la información oficial habría indicado el fallecimiento cerca de la 1.
“Eso no coincide. Fernando llegó muerto al hospital, según esa testigo”, dijo Ramírez, quien también cuestionó que en un primer informe se señaló que su hijo no portaba documentación, algo que remarcó era falso, ya que al retirar las pertenencias, le entregaron la billetera, el documento y dinero.
En esa línea, planteó la posibilidad de solicitar una nueva autopsia y pidió que el procedimiento sea realizado por una fuerza distinta a la Policía de Misiones, como “Gendarmería Nacional”. “Si tenemos que desenterrar a Fernando para hacerle una autopsia nuevamente, lo vamos a hacer. Quiero que la autopsia la haga otra fuerza, no la policía de la provincia”, sostuvo.
Esta petición se debe a que el diagnóstico de “muerte súbita” habría surgido de un informe médico policial y no de la autopsia.
Policías investigados
Ramón indicó que, según tiene entendido, cinco efectivos habrían sido investigados o sumariados por el hecho, entre ellos personal de la motorizada y de la comisaría. En esa línea, afirmó que los policías continúan en libertad y trabajando, aunque aclaró que desconoce la identidad de los sindicados y que no tiene acceso a la información completa del expediente.
“Esto no puede terminar así. Fernando no puede ser un Golemba más”, dijo en referencia al caso de la desaparición de Cristian Golemba, cuyo caso aún no fue esclarecido pero tiene a efectivos policiales como principales sospechosos de su desaparición.
En ese contexto, el padre pidió que la justicia avance con la investigación y que se determine la verdadera causa de la muerte.
“Fernando dejó dos hijos, Luan y Ciro, de cinco y siete años. Era un trabajador conocido en Posadas y Garupá”, exclamó. Mientras que cerró pidiendo que la justicia determine responsabilidades, “quiero justicia por Fernando. Que se sepa la verdad, que se haga la reconstrucción del hecho y que los responsables paguen”.
El hecho
Como informó El Territorio, Fernando Ramírez fue detenido el sábado 5 de octubre del 2024 por la tarde-noche, cuando salía de jugar un partido de fútbol en el barrio Miguel Lanús. Fue interceptado junto a otro joven por una patrulla de la Dirección Agrupación Motorizada.
Según fuentes oficiales, los dos muchachos por no contar con sus documentos de identificación fueron retenidos y trasladados a la Comisaría Décima, para solicitar una averiguación de antecedentes.
Tras algunas horas allí, el albañil sufrió convulsiones y fue trasladado al Hospital Ramón Madariaga para ser atendido, pero no resistió a los espasmos y falleció en la madrugada del domingo.
Los primeros exámenes preliminares de la autopsia reconocieron restos de lo que presuntamente sería una bolsa plástica con restos de cocaína, que supuestamente Fernando habría ingerido antes de ingresar a la dependencia. Según los informes, dicha ingesta provocó convulsiones y una muerte súbita por intoxicación.