La cita se desarrolló en Pamplona, del 11 a 13 de septiembre
Abril cumplió su sueño mundial
Abril Leguizamón (18) volvió de España con un lugar en la historia de la gimnasia misionera. La posadeña integró el seleccionado argentino que alcanzó la final del 19º Mundial de gimnasia aeróbica, disputado en Pamplona del 11 al 13 de septiembre, y se convirtió en la primera representante de la provincia en llegar a una definición mundial de esta disciplina.
La competencia se desarrolló en el Navarra Arena de Pamplona y reunió a representantes de distintos países. La Federación Internacional de Gimnasia (FIG) confirmó que se trató del 19º Campeonato Mundial de gimnasia aeróbica, con la participación de la categoría Senior. En la clasificación final de Aerodance, Hungría fue primera con 17,850 puntos, seguida por Corea (17,800) y China (17,650). Argentina quedó sexta, por delante de Ucrania y Australia.

Para Leguizamón, el resultado representó mucho más que una posición en una tabla. Fue la consecuencia de meses de preparación, viajes y entrenamientos para llegar a punto a una competencia que tenía un significado especial para el seleccionado argentino.
“Estoy muy emocionada, con muchas emociones. Muy orgullosa de todo lo que pude lograr. Fue un sueño, fue lo que fui a buscar”, expresó Abril al regresar de la competencia.
La misionera explicó que detrás de esa actuación hubo un largo proceso de preparación, especialmente durante la segunda mitad del año. Para poder entrenar con el seleccionado, debió viajar en reiteradas oportunidades a Córdoba y compartir jornadas de trabajo con los demás integrantes del equipo.
“Mucho entrenamiento, muchos viajes. Como ahora fue a mitad de año, estuve viajando muchísimo a Córdoba. Muchas horas de entrenamiento”, contó.
Ese esfuerzo tuvo su recompensa sobre el escenario del Navarra Arena. Argentina logró superar las instancias clasificatorias y meterse entre los mejores equipos del mundo. Ya en la final, el conjunto nacional terminó por delante de Australia y Ucrania, dos potencias que también habían conseguido un lugar entre los finalistas.
“Pudimos ganarle a Australia y a Ucrania en la final y nada, súper orgullosos”, señaló Leguizamón
El momento de la presentación también quedó grabado en la memoria de la gimnasta. La presión de competir en una final mundial podía convertirse en un obstáculo, pero Abril aseguró que pudo manejar los nervios y disfrutar de la experiencia junto a sus compañeras.
“Estaba más emocionada que nerviosa, pero los pude controlar y disfrutarlo con las chicas”, contó.
La clasificación tuvo además un valor especial para la gimnasia argentina. Según explicó la propia Leguizamón, se trató apenas de la segunda vez que Argentina logró llegar a una final de un Mundial oficial de la FIG. Por eso, el resultado fue celebrado por toda la delegación como un logro que trascendió el sexto puesto obtenido en la definición.
“Es muy difícil para un país de América estar en una final mundial y por eso es como que lo festejamos”, explicó.
La misionera recordó incluso la sorpresa de algunas delegaciones europeas ante la manera en que el equipo argentino celebró la clasificación y la actuación en la final.
“Todos los europeos nos miraban como diciendo, ¿cómo festejan tanto? ellos no entendían que para nosotros realmente fue más que una medalla. Fue increíble lo que se vivió”, comentó.
La emoción alcanzó su punto máximo una vez terminada la presentación. Las integrantes del seleccionado argentino se abrazaron y terminaron entre lágrimas después de haber dejado todo sobre el escenario.
“Ahora todas las chicas de la selección nos separamos, cada una volvió a sus provincias y fue emocionante. Todas llorando cuando salimos, orgullosas de todo lo que pudimos hacer ahí arriba. Dejamos el alma en ese escenario”, recordó Abril.
Ese sentimiento también refleja la dimensión que tuvo la actuación para la gimnasia de Misiones. La presencia de Leguizamón en la final mundial significó un nuevo paso para una disciplina que durante los últimos años logró instalar a representantes de la provincia en competencias nacionales e internacionales.
Todo paso a paso
El camino hacia Pamplona no comenzó en España. Durante julio, la preparación del seleccionado argentino incluyó concentraciones y competencias previas. En el Campeonato Sudamericano desarrollado en Buenos Aires, Leguizamón había conseguido la medalla de oro integrando el equipo argentino de Aerodance Senior y también había quedado entre las diez mejores competidoras del continente en la modalidad individual.
Aquella actuación le permitió llegar al Mundial con antecedentes importantes y como parte de un proceso que involucró a deportistas y entrenadores de distintas provincias. La preparación también demandó un importante esfuerzo económico y familiar para sostener los viajes y las concentraciones.
“Estoy súper feliz de todo el equipo que formamos”, sostuvo Abril al valorar el acompañamiento recibido durante el proceso.
En ese recorrido, la familia, las entrenadoras y el trabajo psicológico fueron parte de una preparación que excede lo estrictamente deportivo. La misionera debió adaptarse a una rutina de entrenamientos exigente y a los constantes viajes para poder compartir el trabajo con el resto del seleccionado.
El resultado final en Pamplona confirmó además el crecimiento de la gimnasia aeróbica argentina frente a las principales potencias internacionales. La planilla oficial de la competencia ubicó a Argentina en el sexto lugar del Aerodance Final, con Leguizamón entre las ocho integrantes del conjunto nacional.
Ahora, después de haber cumplido uno de sus grandes objetivos, Abril ya tiene otro desafío en el horizonte. En noviembre viajará nuevamente a Brasil para disputar el Campeonato Panamericano de Gimnasia Aeróbica, donde competirá de manera individual. El calendario internacional de la disciplina contempla ese certamen en Aracaju, Brasil, durante noviembre.