Protesta formal: China citó con carácter de urgencia al embajador argentino por declaraciones de un funcionario de Milei
La tensión diplomática entre Argentina y China volvió a subir de tono. La Cancillería del gigante asiático convocó de manera urgente a un representante de la Embajada argentina en Beijing para manifestar su fuerte malestar por las declaraciones de Juan Pablo Carreira, director de Comunicación Digital del Gobierno de Javier Milei.
El funcionario argentino había cuestionado públicamente a una empresa estatal china y al Partido Comunista por su presunta responsabilidad en los deslizamientos de tierra y las inundaciones que afectaron la frontera entre Nepal y Tíbet y dejaron numerosas víctimas.
La protesta se produjo este jueves. Como el embajador argentino en China, Marcelo Suárez Salvia, se encontraba fuera del país por licencia, la reunión estuvo a cargo del consejero Guillermo Alberto Simunovich, segundo de la representación diplomática argentina en Pekín.
Durante el encuentro, según trascendió, las autoridades chinas expresaron una “enérgica protesta” por los dichos de Carreira y reclamaron una respuesta del Gobierno argentino. También manifestaron su malestar porque, hasta el momento, no hubo una disculpa oficial por las declaraciones.
Desde el Gobierno argentino confirmaron que la convocatoria efectivamente ocurrió, aunque evitaron por ahora realizar mayores comentarios sobre el episodio.
La publicación que desató el conflicto
El origen de la disputa fue una serie de publicaciones realizadas por Carreira en su cuenta de X, donde cuestionó el papel de una compañía estatal china en una obra hidroeléctrica que, según sostuvo, se encontraba cerca de un glaciar en la zona fronteriza.
Una empresa estatal china estaba construyendo una mega-instalación hidroeléctrica junto a un glaciar en la frontera con Nepal y los típicos fallos de la organización estatal de la actividad industrial llevaron al mayor colapso de una construcción civil que se tenga registro.… pic.twitter.com/BQFpYcdv3U
— Juan Doe (@jdoedoe101101) August 30, 2026
El funcionario vinculó el desastre con lo que definió como fallas propias de la organización estatal de la actividad industrial y responsabilizó directamente al modelo político chino.
En una de sus publicaciones afirmó que el episodio se sumaba a otros grandes desastres que, según su interpretación, estuvieron vinculados con la gestión del Partido Comunista Chino. También utilizó una frase especialmente contundente: “El comunismo mata”.
Las declaraciones generaron una rápida reacción de la Embajada de China en Buenos Aires, que acusó al funcionario argentino de difundir rumores y de intentar dañar la imagen internacional de China a partir de “prejuicios ideológicos”.
La representación diplomática china reclamó públicamente una retractación. Carreira no se disculpó y el intercambio terminó escalando hasta convertirse en un nuevo episodio de tensión entre ambos gobiernos.
Una relación con otros puntos de conflicto
El cruce se produce además en un contexto de relaciones complejas entre Buenos Aires y Pekín. Uno de los principales puntos de diferencia es la cuestión de Taiwán.
Argentina mantiene formalmente el reconocimiento de la política de “una sola China”, mientras que en los últimos meses distintos sectores vinculados al oficialismo argentino mostraron señales de acercamiento a Taiwán.
A esto se suman las diferencias comerciales y geopolíticas que atraviesan la relación entre Argentina, China y Estados Unidos.
La nueva protesta de Pekín agrega ahora un capítulo diplomático inesperado: una declaración realizada en redes sociales por un funcionario del Gobierno argentino terminó provocando la convocatoria de un representante diplomático y una protesta formal de una de las principales potencias mundiales.