El crimen fue perpetrado el 8 de mayo de 2022

Perpetua para dos brasileños que mataron a un kiosquero de Posadas

Wesley Silva y Guimaraes Da Silva recibieron la máxima pena por homicidio agravado por el concurso premeditado y el uso de arma de fuego por el crimen de Cristian Javier Díaz (31).
sábado 22 de agosto de 2026 | 5:00hs.
Guimaraes y Wesley siguieron el debate con asistencia de una traductora al no entender español. Foto: Marcelo Rodríguez
Guimaraes y Wesley siguieron el debate con asistencia de una traductora al no entender español. Foto: Marcelo Rodríguez

El Tribunal Penal Dos de Posadas condenó ayer a los brasileños David Wesley De Oliveira Silva y Gabriel Junior Guimaraes Da Silva a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y el uso de arma, por el crimen del comerciante Cristian Javier Díaz (31) cometido en mayo de 2022 en el barrio Yacyretá de Posadas.

El veredicto llegó en horas del mediodía de ayer, luego de que los integrantes del tribunal, los magistrados César Yaya, Augusto Busse y Martín Rau, coincidieran en unanimidad que los dos brasileños son penalmente responsables de la muerte del comerciante Díaz, quien recibió seis disparos de arma de fuego en horas de la madrugada del 8 de mayo de 2022, mientras se encontraba atendiendo su negocio de bebidas.

La sentencia llegó después de los alegatos del fiscal Vladimir Glinka, quien pidió la máxima pena por homicidio calificado doblemente agravado, y la defensora Ramona Gómez, quien solicitó la absolución para los dos acusados por falta de pruebas y de forma subsidiaria que Wesley sea condenado por homicidio simple y Guimaraes por participación secundaria.

Coartada

En su alegato, el fiscal Glinka contó que fue una causa con mucha complejidad y con muchas pruebas científicas. En primer lugar, el fiscal analizó las indagatorias de los acusados, quienes dieron su versión de por qué estaban en Posadas y qué pasó en la madrugada del homicidio, oportunidad en la plantaron una coartada.

Fue justamente en una ampliación de indagatoria, seis meses después del hecho -en noviembre del 2022-, que los dos brasileños declararon ante la Justicia.

En dicha indagatoria, el fiscal detalló que fue Wesley quien contó con más precisión sus estadías en la capital provincial, diciendo que llegaron a Posadas porque en enero conoció a una chica argentina, en una playa de Florianópolis, y que estuvieron un mes como en un “amor de verano”, por lo que acordaron verse después pero en Argentina.

Sobre el por qué estaba Guimaraes también, Wesley argumentó que no quería viajar solo y que por eso estaba ahí, acordando con la supuesta chica un encuentro en la Terminal de Ómnibus de Posadas.

En esa línea, Wesley mencionó que buscaban un lugar porque la mujer tenía que volver a su domicilio con su esposo. Fue en ese contexto que apareció un hombre identificado como Leche Rodríguez, a quien no conocían desde antes y estaba necesitando que le ayuden a empujar su automóvil porque no andaba. Fue así que, al ayudarle y contar su situación, Rodríguez le habría ofrecido que se quedaran en su casa.

Sobre Díaz, Wesley dijo que en esos días que estuvieron en la capital provincial fueron a comprar bebidas a su comercio.

Lo siguiente que contó en su indagatoria fue sobre el día del hecho, ubicándose en el lugar del crimen, aclarando que no fueron ellos y apuntando hacia una persona encapuchada que disparó contra Díaz.

“Dijo que a las 2 fueron al kiosco de Díaz y que Jony (Leche) se quedó con el auto estacionado a la vuelta porque no andaba bien”, indicó el fiscal, quien mencionó que también añadió que había una persona con barbijo y transpirado, quien al ver que Díaz salió con un arma, le disparó. Ante esta escena, los dos sostuvieron que salieron a correr y subieron al automóvil Duna de Leche.

La declaración de una supuesta lesión en un brazo y sobre la residencia en la frontera determinaron que Wesley “no fue muy honesto en su explicación, hay precisión pero muchos errores”, enmarcó Glinka, quien agregó que “está inventada la chica y no vino para eso”.

Sobre la indagatoria de Guimaraes, explicó que lo único distinto -además de sólo expresar sobre el día del hecho- fue que describió al tirador como “más alto que Wesley y gordo”, mientras que Wesley había mencionado que era flaco. Otra muestra de que “sus indagatorias son coartadas que no estuvieron bien ejecutadas”, apuntó.

Por otro lado, despejó las dudas de que el crimen haya sido por un delito de causa federal, aunque se reconoció que “Leche tenía una relación estrecha con la víctima”, por un negocio de narcotráfico en el que estaban involucrados los dos.

Disparos y ubicaciones

Lo siguiente expuesto por el fiscal fue que para comprender la causa “no nos interesa por qué, sino lo que hicieron”. En ese contexto, explicó que hubo un acuerdo entre Rodríguez y los dos jóvenes para hacer un plan para que muera Díaz y que todo quede impune.

“La coordinación para cometer el hecho me hace pensar que hubo un acuerdo previo, porque fueron desde el domicilio de Rodríguez hasta el kiosco, estacionando a la vuelta en la avenida y bajando los dos imputados para ir al negocio”, remarcó.

A su vez, manifestó que a partir de lo dicho por la esposa de la víctima, él los reconoció porque fueron días anteriores a comprar.

Sobre la mecánica del hecho, Glinka detalló que Wesley disparó primero y no le pegó a la víctima, dando la bala en un mueble. “La víctima se cae y queda acostado, momento en el que Wesley ingresó la mano a la ventana con rejas y le ejecuta seis disparos, dando todos en el cuerpo”, lamentó, añadiendo que darle todos los disparos sin doble agarre, aunque esté cerca el tirador “al ser un arma pesada demuestra un grado alto de manipulación de armas”.

“No hay discusión de que el primer tiro fue fallado y que los otros seis ingresaron en el cuerpo cuando Díaz estaba acostado en el piso”, remarcó. Sobre el rol de los dos brasileños, Glinka explicó que Wesley era el que disparó, mientras que Guimaraes “estaba de apoyo”, a la derecha del tirador.

Por último, aclaró que “Díaz no efectuó ningún disparo, no estaba armado. Y si lo estaba, no disparó”. Además de las pruebas científicas que hallaron pólvora en la ropa y huellas en el Duna en el que escaparon, el fiscal apuntó que en las detenciones, ninguno tenía dinero y tampoco un número anotado de la supuesta chica por la que dijeron que llegaron a Posadas, porque “todo estaba perfectamente planificado pero no ejecutado”.

Defensa

Por su parte, la defensora Gómez comenzó alegando que los acusados “están cumpliendo una pena anticipada”. En ese contexto, expresó que no se pudo explicar por qué estaban en Posadas, y si bien el móvil no interesa en muchos casos, “en este caso sí se debería explicar”.

En ese contexto, la defensora declaró en línea con lo expresado en indagatoria por el imputado Wesley, respecto del motivo de la llegada a Posadas y cómo conoció a Leche Rodríguez, sosteniendo que fue de casualidad.

“Cómo puede haber un plan coordinado, cuando cruzaron de forma legal a Misiones, sabiendo que hay muchos caminos clandestinos”, indicó Gómez, señalando que el pedido de alevosía del fiscal no corresponde ya que para la alevosía debe estar acreditada la indefensión de la víctima y que los acusados preparen la escena del crimen.

“De acuerdo a las pruebas, no surge en ningún momento la indefensión de la víctima o que el que cometió el hecho se haya asegurado del resultado sin riesgo”, explicó.

Además, la defensora remarcó que el testimonio de la esposa de Díaz también fue importante para determinar que “no fue un ataque sorpresivo, y esto descarta el agravante de alevosía y también del acuerdo previo”.

Sobre la situación de sus defendidos, Gómez describió que “estos chicos estuvieron en un lugar y momento equivocado, por una aventura de uno de ellos. Lamentablemente conocieron a una persona que no gozaba de la mejor conducta, como es Rodríguez”. En tanto, alegó que seguía sosteniendo la inocencia de los dos brasileños, considerando que no había suficientes pruebas en su contra.

“Se dio a entender que ellos se querían ir inmediatamente después del hecho, pero eso es mentira. Se fueron al día siguiente, sin saber si había muerto Díaz, porque fue el mismo dueño de casa quien les pidió que se vayan”, concluyó la defensora.

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