Esta mañana ante el Juzgado de Instrucción de San Vicente
Crimen de Eliseo Da Silva: los dos detenidos se negaron a declarar en indagatoria
En el marco de la investigación por el homicidio de Eliseo Da Silva Correa, el hombre de 47 años que el último viernes fue ultimado a balazos dentro de su domicilio del barrio Chivilcoy en El Soberbio, esta mañana se llevaron a cabo las audiencias indagatorias a los dos detenidos que tiene la pesquisa.
Se trata de Álvaro Jonatan M. (33), argentino domiciliado en Colonia Aurora, y Frank Wallynson de A. F. (28), brasileño residente en Santa María, Río Grande do Sul, quienes este jueves tuvieron su primer contacto con autoridades del Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente, a cargo del juez Gerardo Casco.
En torno al traslado de los sospechosos a sede judicial, este medio pudo confirmar que ambos optaron por guardar silencio. Y tras los tramites de rigor, y antes de regresar a la dependencia policial donde permanecen alojados provisoriamente, fueron imputados por homicidio agravado por premeditación y por el uso de arma de fuego.
Como viene informando este medio, los dos sospechosos fueron atrapados horas posteriores a descubrirse el homicidio durante un operativo cerrojo desplegado por la Policía de Misiones y al ser interceptados cuando escapaban en cercanías a un complejo de cabañas de la citada localidad.
Al verse rodeados, habrían intentado descartar una pistola calibre 9 milímetros, celulares y otros elementos, que fueron incautados y que son sometidos a peritajes.
Entre las líneas que siguen los investigadores no se descarta un posible ajuste de cuentas. Y por ello, resulta clave reconstruir las comunicaciones que los sospechosos tuvieron horas antes del crimen.
Con cascos y armados
Según la reconstrucción que se tiene hasta el momento, se sabe que el homicidio ocurrió cerca de las 21 del último viernes. Según relató la pareja del fallecido, dos hombres llegaron con los cascos puestos, ocultando sus rostros, preguntaron por Eliseo e ingresaron a la vivienda. Instantes después, la mujer escuchó varios disparos provenientes de la habitación donde se encontraba el hombre.
Tras el ataque, ambos escaparon y la mujer alertó inmediatamente a la Policía. Al llegar, los efectivos encontraron a Da Silva Correa sin vida y desplegaron un operativo cerrojo, con patrullas y controles sobre las principales vías de salida de El Soberbio.
En medio del despliegue surgió un dato clave: dos hombres habían sido vistos corriendo al costado de la ruta. La información fue transmitida a los móviles que recorrían el sector y las patrullas convergieron sobre la zona, logrando cercarlos y reducirlos en cercanías de un complejo de cabañas antes de que pudieran alejarse.
Los detenidos fueron identificados como Alvaro Jonatan M. (33), argentino domiciliado en Colonia Aurora, y Frank Wallynson de A. F. (28), brasileño residente en Santa María, Río Grande do Sul.
En las inmediaciones del lugar donde fueron detenidos fue hallada una pistola Taurus calibre 9 milímetros, que habría sido descartada durante la fuga. Además, se secuestraron dos celulares pertenecientes a los sospechosos, dos cascos y una mochila. A unos 100 metros de la escena del crimen también fue encontrada abandonada una Honda Twister 250 sin dominio colocado, con la cual habían llegado al lugar del ataque.
La Policía Científica trabajó en la vivienda y levantó siete vainas servidas calibre 9 milímetros, además de municiones calibre .22, un arma de fabricación casera calibre .32 y dos réplicas de armas de fuego. El médico policial constató múltiples heridas de bala en el hombro izquierdo, cuello derecho y cráneo de la víctima, cuyo cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la correspondiente autopsia.
Por su parte, Cibercrimen secuestró 11 teléfonos celulares pertenecientes a Da Silva Correa, que serán analizados junto con los dispositivos de los detenidos. Las pericias sobre las armas, los teléfonos y los demás elementos incautados serán claves para reconstruir la secuencia, establecer el vínculo entre los involucrados y determinar el móvil del crimen, sin descartar entre las hipótesis un posible ajuste de cuentas.