Las chacras de Pozo Azul se convirtieron en aula para futuros veterinarios

Familias productoras y estudiantes de la UNRC compartieron cinco días de trabajo, aprendizaje y calidez que ya lleva 24 años de historia.
sábado 15 de agosto de 2026 | 17:30hs.
Familias productoras de Pozo Azul recibieron durante cinco días a estudiantes de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), en el marco de la 24.ª edición de la Pasantía a Campo en Misiones. La experiencia permitió a los futuros profesionales conocer de cerca los sistemas productivos de la región, participar de tareas de vigilancia sanitaria y, especialmente, compartir con las familias rurales que abrieron las puertas de sus chacras para contribuir con su formación.
 
 Los productores de esta zona, vinculados principalmente a la producción de leche destinada a la elaboración de quesos en la cooperativa creada en el paraje Polvorín de Pozo Azul, se mostraron muy agradecidos por la presencia de los estudiantes y valoraron especialmente que sus establecimientos sean, además de espacios de producción, lugares de aprendizaje para quienes en el futuro ejercerán la profesión veterinaria.
 
Uno de los estudiantes hizo referencia a l experiencia en tierra colorada “Más allá de los aprendizajes técnicos, el poder hacerlo en Misiones y conocer desde adentro a la gente que vive y cómo trabaja en esta región y en esta parte tan diferente del país a como lo es la nuestra, es algo espectacular”, expresó a El Territorio, Bautista Ibáñez Vázquez, estudiante de la Universidad Nacional de Río Cuarto, quien junto a sus compañeros Nicolás Encinas y Matías Jofré integró uno de los grupos que trabajó en la zona de Pozo Azul.
 
 El estudiante destacó especialmente la recepción de las familias productoras “Hemos sido tratados de maravilla. Todos los productores han dado siempre lo mejor de ellos para hacernos sentir cómodos en sus casas, con sus familias, siendo súper amables, brindándonos siempre lo mejor, tratando de cocinar platos típicos y comida muy rica para que nosotros podamos disfrutar y conocer”.
 
Durante la estadía en Pozo Azul, los estudiantes trabajaron junto al veterinario Matías Sánchez, del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), y mantuvieron contacto con productores vinculados a las cooperativas El Polvorín y Azul. A partir de la selección realizada por las propias cooperativas y los técnicos de la región, recorrieron distintos establecimientos y trabajaron sobre los rodeos lecheros, realizando muestreos para brucelosis y pruebas de tuberculina para detectar la presencia de tuberculosis. 
 
Se trata de dos enfermedades zoonóticas, es decir, que pueden transmitirse de los animales a las personas, entre otras vías, a través del consumo de productos de origen animal, por lo que las tareas realizadas tienen una importancia directa tanto para la sanidad de los rodeos como para la salud pública.
 
“Los tres coincidimos estudiando en la Universidad Nacional y ya en el último año tenemos la posibilidad de hacer esta materia que tiene como parte final el viaje a Misiones, con el objetivo de realizar junto a otros alumnos y compañeros muestreos para brucelosis y tuberculinizar para detectar la presencia de tuberculosis”, explicó Ibáñez Vázquez. 
 
En ese sentido, remarcó que la actividad tiene un fuerte componente práctico, pero a su vez una dimensión vinculada con la prevención y la bioseguridad “Más allá de tener un importante contenido práctico de nuestra carrera relacionado a esta parte de enfermedades transmisibles, también tiene un valor para la parte de bioseguridad y sanidad que impacta en la vida de todas las personas que consumen estos alimentos”.
 
Las muestras de sangre obtenidas para el diagnóstico de brucelosis serán procesadas en los laboratorios de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto, mientras que los resultados serán posteriormente remitidos a los productores a través de los técnicos y veterinarios que trabajan en la región. En tanto, durante la pasantía también se realizó la aplicación y posterior lectura de la prueba de tuberculina.
 
 “Si bien la prevalencia de ambas enfermedades es muy baja, creemos que es muy importante seguir haciéndolo, ya que, al ser una enfermedad zoonótica, es importante poder detectarla y, al mínimo caso, poder tomar las medidas adecuadas para poder eliminar ese animal y que no termine impactando en el resto del rodeo o en la salud de las personas”, señaló el estudiante.
 
Uno de los aspectos que más valoraron los estudiantes fue la posibilidad de conocer no solamente las características productivas de la zona, sino la realidad cotidiana de las familias rurales. “No solamente nos brindaron la posibilidad de hacer el trabajo técnico, sino también de conocer cómo se producía y en las condiciones en las que se producía en esta región”, sostuvo Ibáñez Vázquez. 
 
Para las familias de Pozo Azul, la presencia de los estudiantes también significó una oportunidad para mostrar su trabajo, sus formas de producción y el esfuerzo que realizan diariamente, al tiempo que expresaron su satisfacción por poder aportar a la formación de futuros veterinarios desde sus propias chacras.
 
Sobre la pasantia en Misiones 
 
Con una intensa agenda de actividades desarrolladas en distintos puntos de la provincia, concluyó así una nueva edición de la Pasantía a Campo en Misiones, una propuesta académica de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto que se desarrolla de manera ininterrumpida desde hace 24 años, con el acompañamiento del Gobierno de la Provincia de Misiones y de la propia Facultad.
 
En total, alrededor de 37 estudiantes participaron de esta experiencia, organizados en grupos que trabajaron en diferentes regiones de Misiones, entre ellas Pozo Azul, El Soberbio y Colonia Aurora. “Esto fue un poco nuestro paso por Misiones. Nos quedamos asombrados con la belleza y la naturaleza que tiene esta provincia, el verde, los colores, la calidez de la gente. Todo fue excepcional, hermoso. Estamos muy agradecidos con todas las personas y estamos convencidos de que es muy útil que esto se siga manteniendo en el tiempo”, expresó Ibáñez Vázquez.
 
La pasantía constituye una experiencia integradora que articula los tres pilares fundamentales de la universidad pública: docencia, extensión e investigación. A través del trabajo directo en territorio, los estudiantes complementan su formación académica y pueden conocer la realidad productiva, sanitaria, social y cultural de la provincia, vinculando los conocimientos adquiridos durante la carrera con situaciones concretas del ejercicio profesional.
 
A lo largo de la estadía, los futuros médicos veterinarios participaron además en actividades relacionadas con programas oficiales de sanidad animal, incluyendo identificación de animales, toma y acondicionamiento de muestras, registros epidemiológicos y procesamiento de material diagnóstico. También recorrieron establecimientos agropecuarios, cooperativas, industrias y espacios de agregado de valor, lo que les permitió conocer la diversidad de los sistemas productivos misioneros y el trabajo que desarrollan las instituciones y organizaciones vinculadas al sector rural.
 
La experiencia fue posible a partir del trabajo articulado entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Subsecretaría de Agricultura Familiar, las Cooperativas Lecheras de Misiones, los municipios, productores rurales, organizaciones locales y establecimientos que reciben a los estudiantes y colaboran con su formación.
 
La coordinación académica estuvo a cargo de los docentes de la Universidad Nacional de Río Cuarto Pablo Garetto, Carolina Sturniolo y Fernando Moyano, quienes acompañaron el desarrollo de las actividades y promovieron una formación basada en la integración de los conocimientos científicos con la práctica profesional y el compromiso con el territorio.
 
El profesor Pablo Garetto destacó que las muestras obtenidas durante la pasantía serán procesadas en los laboratorios de la Universidad Nacional de Río Cuarto y que, una vez finalizados los análisis, la información será remitida a las autoridades de la provincia de Misiones, contribuyendo a las acciones de vigilancia sanitaria y al fortalecimiento de los programas oficiales.
 
Más allá de los procedimientos técnicos, la experiencia volvió a poner en valor el vínculo entre la universidad pública y las comunidades rurales. Para los estudiantes, las jornadas en las chacras de Pozo Azul significaron una oportunidad de aprendizaje profesional y humano; para las familias productoras, la posibilidad de que sus propios establecimientos se conviertan en espacios de estudio y formación para las nuevas generaciones de veterinarios, fortaleciendo un intercambio que, desde hace 24 años, encuentra en Misiones un escenario concreto para aprender, producir y construir conocimiento en territorio.
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