Se aprovechan excedentes de actividades para insumos de otras
Bella Vista apostó a diversificar su producción y agregar valor en origen
Bella Vista está ubicada en el oeste de la provincia de Corrientes, sobre la margen izquierda del río Paraná, y se encuentra a unos 380 kilómetros de Posadas. En este territorio se desarrolló una matriz productiva diversa, donde conviven actividades tradicionales como los cítricos y la ganadería con producciones intensivas y alternativas que fueron ganando espacio en los últimos años.
En diálogo con El Territorio, el secretario de Producción de Bella Vista, Martín Gómez, explicó cómo se mueve actualmente la actividad en la localidad y describió una característica que considera central entre los productores: la búsqueda permanente de alternativas para complementar sus ingresos y reducir los riesgos propios de cada producción.
“Es muy raro ver a un productor que haga solamente una cosa. Obviamente siempre hay alguien que sabe hacer mejor algo, pero inclusive hay productores que tienen ganadería y también frutales”, señaló Gómez al referirse a la diversidad que caracteriza al sector productivo local.
Una producción diversificada
Si bien la naranja tuvo históricamente un peso importante, actualmente el limón ocupa un lugar destacado, tanto por su producción como por la posibilidad de destinar parte de la fruta a la industria.
A la producción citrícola se suma una importante superficie de cultivos bajo cobertura, donde predominan el morrón y el pimiento, seguidos por el tomate. También se producen hortalizas de hoja, pepino, berenjena y otras especies.
Durante la temporada adquieren protagonismo las frutillas, especialmente en la zona de Desmochado, aunque la producción se encuentra distribuida en distintos puntos de la localidad.
“Antes había mucha naranja, pero ahora hay mucho limón. Después hay mucho cultivo bajo cobertura, en su mayoría es morrón o pimiento. En segundo lugar está el tomate y después hay una diversificación de cultivos de hoja, pepino, berenjena y demás hortalizas”, detalló el funcionario.
Industria como alternativa
Uno de los aspectos que permite sostener esta diversidad productiva es la presencia de industrias que reciben parte de la producción cuando los precios del mercado fresco disminuyen.
Actualmente, una fábrica de cítricos recibe limón para industria, especialmente durante el invierno, cuando los valores de la fruta suelen ser más bajos. Algo similar ocurre con la frutilla: cuando comienza a caer su precio, una industria local puede absorber parte de la producción para elaborar productos con agregado de valor.
El mismo mecanismo funciona con el pimiento. Una fábrica de la localidad produce pimientos enlatados y constituye una alternativa para los productores cuando los precios del mercado fresco no resultan atractivos.
“Es una combinación de las dos partes, tanto del producto primario como del agregado de valor. Gracias a la ubicación de empresas acá se puede dar la producción todo el año”, sostuvo Gómez.
El funcionario aclaró, sin embargo, que el productor siempre prefiere vender su fruta al mercado fresco porque representa un mejor precio. La industria funciona como una alternativa para evitar que, en determinados momentos, la producción quede sin destino.
“Por lo menos tiene un lugar donde recuperar algo de su inversión en estos tiempos en que cuesta vender y los precios están bajos”, señaló.
Otras alternativas
La diversificación también alcanza a otras producciones. Bella Vista mantiene productores de arándanos, aunque la actividad se redujo como consecuencia de los cambios en el mercado internacional.
Gómez explicó que buena parte del arándano producido en Argentina tenía como destino Estados Unidos, pero la producción peruana comenzó a ocupar ese mercado y redujo fuertemente las compras de fruta argentina. El consumo interno, en tanto, creció, aunque todavía representa una proporción menor.
“Se sigue produciendo. Hay productores de arándano también acá en la localidad”, indicó.
A esta actividad se suman producciones de cucurbitáceas durante el verano, con una fuerte presencia de sandía en la zona, además de melón y zapallos. También existen experiencias con palta y otras alternativas que los productores incorporan de acuerdo con las posibilidades de mercado.
Gómez mencionó además un caso que refleja la interrelación entre distintas producciones: un productor de arándanos de Bella Vista también produce kiwi en Mar del Plata. De esta manera, lleva su producción hacia esa zona y trae kiwi hacia Corrientes, generando una oferta que también queda disponible en el mercado local.