En junio, el índice de positividad de criaderos superó el 12%

Posadas se prepara para medir el Aedes bajo el impacto de El Niño

El próximo relevamiento será en septiembre y permitirá conocer cómo evolucionó la presencia del mosquito tras meses de lluvias y temperaturas favorables.
miércoles 12 de agosto de 2026 | 4:00hs.
Según la OMS el índice por vivienda mayor a 5% indica un escenario de propensión a brotes .  Foto: Archivo
Según la OMS el índice por vivienda mayor a 5% indica un escenario de propensión a brotes . Foto: Archivo

Las lluvias frecuentes y el aumento de las temperaturas de cara a la primavera vuelven a poner el foco sobre la presencia del Aedes aegypti en Posadas, donde los índices de criaderos registrados durante los últimos relevamientos se mantienen en niveles que requieren seguimiento. En septiembre, el próximo Liraa permitirá conocer cómo evolucionó la presencia del mosquito en la ciudad en un escenario climático marcado por El Niño, que puede favorecer la acumulación de agua y generar condiciones propicias para su reproducción.

La Municipalidad de Posadas abrió la convocatoria para que los técnicos a cargo del relevamiento  se inscriban. El trabajo permitirá conocer cómo evolucionó la presencia del vector durante los últimos meses y detectar las zonas de la ciudad que concentran una mayor cantidad de recipientes con larvas. El antecedente más reciente muestra un escenario que requiere seguimiento: en junio, el índice de positividad de criaderos superó el 12%, con la delegación Dolores Sur como la zona con mayor actividad, con un 20%.

Ese nivel se ubica en un rango similar al registrado en el Liraa realizado en diciembre de 2025, cuando el Índice de Vivienda alcanzó el 12%. El indicador expresa la cantidad de viviendas en las que se encontraron criaderos de Aedes aegypti cada 100 casas inspeccionadas. En aquel operativo también se identificaron como principales focos los baldes y tachos, floreros, macetas y portamacetas, neumáticos en desuso, tanques bajos, botellas, lonas, bebederos de animales y piletas.

La próxima medición permitirá determinar si ese escenario se mantiene, mejora o se profundiza de cara a la primavera y el verano. En este sentido, desde Epidemiología remarcan que las condiciones meteorológicas serán uno de los factores a observar.

“Lo que va a influir mucho va a ser el tema de la lluvia, lo del Niño, que está generando mayores precipitaciones”, explicó Fabricio Tejerina, director de Epidemiología de Posadas. Según señaló, a mayor cantidad de precipitaciones también aumenta la posibilidad de que haya más recipientes que acumulen agua durante más tiempo y, por lo tanto, más sitios disponibles para la reproducción del mosquito.

El escenario climático agrega un elemento de preocupación. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en julio que las condiciones del Enos son compatibles con una fase cálida de El Niño y estimó una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno se mantenga durante el trimestre julio-agosto-septiembre. Para Misiones y la región, los efectos asociados suelen favorecer un aumento de las precipitaciones y temperaturas superiores a lo normal

A su vez, organismos nacionales ya advirtieron sobre la posibilidad de precipitaciones intensas y crecidas en Misiones durante el segundo semestre, en el marco del fenómeno climático.

Para el mosquito, la combinación puede resultar favorable. Las lluvias generan nuevos recipientes con agua acumulada, mientras que las temperaturas más elevadas aceleran las condiciones necesarias para el desarrollo del Aedes aegypti. El Ministerio de Salud nacional ya señaló que la abundancia de lluvias y las altas temperaturas asociadas a El Niño generan condiciones ambientales favorables para la proliferación de mosquitos.

“Lo que hace El Niño también aumenta no solamente las precipitaciones en esta región, sino también las temperaturas, por lo cual es propicio para la reproducción del mosquito”, explicó Tejerina.

Dos años sin circulación

El comportamiento del mosquito adquiere mayor relevancia frente a la situación epidemiológica actual. Tejerina señaló que hace aproximadamente dos años no se registra circulación viral confirmada en la región y que, durante este período, se detectaron casos sospechosos pero ninguno confirmado.

Por eso, el aumento de los criaderos no permite anticipar por sí mismo una nueva circulación del virus, pero sí constituye un factor de riesgo que debe ser monitoreado. “Esto de las cuestiones climáticas puede complicar esta situación”, advirtió el funcionario.
Ante este escenario, el municipio prevé reforzar las tareas de descacharrado y limpieza de patios junto con otras áreas municipales. La intención es reducir la cantidad de recipientes capaces de acumular agua antes de que avance la temporada de mayor actividad del mosquito.

“Después de cada lluvia como esta que está ocurriendo ahora -por ayer-, hay que salir al patio, eliminar las cosas, tomarse el tiempo de fijarse todo lo que acumula agua para dar vuelta, guardar o tirar”, recomendó Tejerina.

La recomendación apunta especialmente a los recipientes pequeños que suelen quedar en patios y espacios abiertos. El relevamiento de diciembre había mostrado que buena parte de los criaderos se encontraba justamente en objetos de uso cotidiano. Desde el municipio sostienen que el control debe realizarse de manera sostenida y no solamente cuando aparecen casos de dengue.

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