Viajeros por Misiones

Travesía en bicicleta que conecta corazones y continentes

De Suiza a Misiones en dos ruedas. Yael Bignens y Mickael Labidi son docentes, compañeros de ruta y de vida, recorren Sudamérica desde el año pasado y en el tramo final antes de regresar a Europa, visitan Jardín América y otras ciudades
domingo 26 de julio de 2026 | 6:05hs.
Mickael Labidi y  Yael Bignens comparten camino pedaleando por el mundo desde Suiza, y llegaron a Misiones. 
Foto: Esteban González
Mickael Labidi y Yael Bignens comparten camino pedaleando por el mundo desde Suiza, y llegaron a Misiones. Foto: Esteban González

Una travesía que conecta continentes, la misma pasión por la bicicleta, el camino que los fortalece y las amistades que forjan en cada destino son particularidades de Yael Bignens (28) y Mickael Labidi (34). Ambos de Suiza, visitaron Misiones y contaron la experiencia a El Territorio.

Mickael empezó mas temprano la pasión por el ciclismo, hizo un tramo entre Austria y Alemania, luego en su país de origen conoció a su actual pareja y le compartió el gusto por la bicicleta. El inicio de la relación fue en un supermercado, donde ella trabajaba de cajera, él fue a comprar y cuando la vio se dijo ‘guau, qué linda chica’. Fue así el punto de partida de una relación que hoy ya lleva miles de kilómetros recorridos por fuera de Europa.

El primer tramo 

El primer tramo juntos fue desde Suiza hasta Estambul, Turquía, una especie de ensayo para entender cómo se hace un viaje en bicicleta, pero también pensando en la otra persona que acompaña.

“Es toda una ciencia, hay que tener material de repuesto, ropa liviana para pedalear y eso hay que tener en cuenta antes de salir”, describió la entrevistada.

Asimismo coincidieron que en la travesía es donde la pareja se fortalece, el diálogo y la escucha  es permanente. Hay momentos en que ya no tienen tema de conversación y entonces dan paso al silencio y el espacio de cada uno, y esa pausa también es necesaria y llena de respeto. 

Yael y Mickael son docentes y ella trabajó en el supermercado para tener dinero extra. La joven enseña inglés e historia europea, mientras que él es maestro de educación especial.

“Ser docente es transmitir pasión, sin eso no se puede llegar lejos”, dijo el viajero. En tanto, su pareja describió que es una gran experiencia y siempre hay que cuidar a los alumnos y transmitir valores.

Puntualmente, Mickael sostuvo que es muy distinto trabajar con niños que tienen autismo u otra patología. “La lección oral no puede ser muy larga, hay que cortar en pequeñas partes y añadir imágenes o juegos u otras cosas para que el chico no se aburra en los exámenes”, describió.

El arribo a América

Al ser consultados por la elección de Sudamérica como destino de su viaje en dos ruedas, comentaron que era un proyecto a futuro, pero  cuando se dio la oportunidad no la desaprovecharon.

Era un proyecto sin fecha de  largada, hace cuatro años jamás imaginaban cumplirlo, explicaron.

El año pasado colocaron sus bicicletas en cajas grandes y viajaron en avión desde Europa hasta Caracas, Venezuela, donde empezaron el camino en bicicleta por Sudamérica y conocieron varios países.

 Labidi comentó que se siente la influencia de los europeos en la manera de vivir, hay países donde el consumo se nota mas fuerte así como en Suiza, pero lo que más les llamó la atención es la cercanía de los sudamericanos, punto que no se fortalece tanto en el Viejo Continente. “Acá se nota más la relación de la familia y los amigos, allá no es tan así, acá es un vínculo mas cercano”, precisó Bignens, y a su vez dejó su impresión acerca de cómo se viven en estas tierras del sur las discusiones sobre políticas u otros temas de actualidad: “Se ve más fuerte”.

La pareja contó que en algún momento piensan tener un hijo y hasta que ese día llegue siguen viajando y cultivando el amor por la bicicleta.

 Los viajeros tienen fecha de vuelo nuevamente a Europa para el 2 de agosto y se llevan “miles de recuerdos, experiencias inolvidables, amistades forjadas  en el camino y por supuesto, no puede faltar la yerba y mate como parte de Misiones”, dijo el docente.

“Se extraña a la familia y los amigos, la misma visión de las cosas y la comida europea”, dijo él. En el Sur de Argentina precisó que la calidad de la verdura no le pareció tan buena, pero las frutas y la carne a lo largo y ancho del país son de primera calidad.

Lo que más les impactó y se llevan de suelo americano es la calidad de la gente, que los recibe sin conocerlos y sin esperar algo a cambio, que es de corazón abierto, una manera de ser que no es muy habitual para ellos.

Las sugerencias

Los viajeros, que han sumado experiencia pedaleando por distintas partes del mundo, también aportaron su mirada a lo que se podría cambiar para hacer más seguras las rutas para los ciclistas y también, la estadía más cómoda para los viajeros.

En este sentido, narraron que con el deseo de volver en un futuro a Sudamérica, al regresar esperan encontrar algunos cambios. “Las rutas misioneras en muchos tramos no están en condiciones para transitar en bicicleta, ya que no hay banquina o tercera trocha. Además muchas personas cuando van en sus vehículos no respetan a los ciclistas y pasan al lado de nosotros  y hay que tener más cuidado”, sostuvo ella.

Y su pareja añadió: “Debería haber albergues u otros espacios disponibles para cicloviajeros en la provincia. Que distintos municipios cuenten con un espacio para recibirlos, ya que a veces están en ruta y no tienen donde quedar. Por lo menos un lugar chico para descansar y seguir viaje”. 

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