Los fenómenos se intensificaron como consecuencia de El Niño
Las zonas Sur y Centro recibieron el impacto de las intensas lluvias
Las intensas lluvias registradas durante las últimas horas provocaron anegamientos y desbordes de arroyos en distintos puntos de Misiones, con especial impacto en la zona sur de la provincia. La situación fue significativa en Apóstoles, donde se superaron los 152,2 milímetros de lluvia acumulada. El volumen de agua provocó anegamientos de calles y desbordes de arroyos. En Dos Arroyos, se registraron 162 milímetros.
En San José, las precipitaciones registradas cerca de las 15 provocaron el desborde de cursos de agua que afectó a distintos barrios del municipio.
En Posadas, en tanto, se acumularon casi 65 milímetros durante los últimos tres días, de los cuales cerca de 50 milímetros habían caído hasta las 18 de ayer. Con estas precipitaciones, el acumulado de julio alcanzó los 85 milímetros y quedó cerca de superar el registro histórico de la capital provincial para este mes, estimado en 95 milímetros. Como consecuencia de las precipitaciones, los equipos de emergencia asistieron a cinco familias afectadas por el temporal.

El escenario se produjo en el marco de la alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional para la jornada de ayer. El organismo había advertido sobre la posibilidad de tormentas fuertes y algunas severas, con lluvias intensas en cortos períodos, granizo de diversos tamaños, ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora y abundante actividad eléctrica.
El pronóstico contemplaba acumulados de entre 70 y 90 milímetros, con posibilidad de superar esos valores de manera puntual. Posteriormente, el organismo nacional extendió la advertencia, aunque con una menor intensidad, bajo nivel amarillo hasta la mañana de hoy.
En el Norte provincial, durante la noche del lunes y la madrugada de ayer, también se registró abundante actividad eléctrica y caída de granizo en distintos sectores. Una celda de tormenta avanzó entre Fracrán y Paraíso hacia San Pedro, acompañada por granizos de diversos tamaños. También se registraron fenómenos similares en la zona de Wanda.
Ante el escenario de inestabilidad, el subsecretario de Defensa Civil de Misiones, Enrique Parra, remarcó la importancia de tomar recaudos ante la vigencia de las alertas meteorológicas. El funcionario explicó que una alerta naranja no significa que necesariamente “se va a producir un evento severo en todos los puntos de la provincia”, sino que “advierte sobre la posibilidad de que las tormentas sean más intensas y provocarán daños en la sociedad, los bienes y el ambiente”.
"Las tormentas que normalmente tenemos o podemos tener pueden ser más intensas. No hay que olvidarse de que esto es un pronóstico, no es matemática", explicó Parra.
Respecto del granizo, explicó que se trata de un fenómeno muy localizado, que afecta a un barrio y no registrarse en otros. "El lunes a la noche acá llegó hasta el arco y el bypass pero no ingresó a la ciudad de Posadas. Eso pasó, en un barrio hay granizo y en el barrio de al lado ni se enteraron", señaló.
El subsecretario indicó que el fenómeno de El Niño va a intensificar situaciones meteorológicas habituales. “Si llueve, va a llover más; si hay granizo, va a haber más granizo; si hay viento, se puede intensificar”, afirmó.
En ese marco, mencionó que durante el fin de semana se emitió por primera vez en mucho tiempo una alerta por viento para la provincia, incluso sin que esté necesariamente asociada a tormentas.
El río Uruguay aumentó su caudal.
Las intensas lluvias registradas durante las últimas horas también provocaron inundaciones en varios municipios del noroeste del estado brasileño de Río Grande do Sul, una zona vinculada a la cuenca del río Uruguay.
En localidades como Porto Lucena, São Paulo das Missões, Santa Rosa, Chiapetta y Floresta, entre otras, se registraron precipitaciones superiores a los 150 milímetros en períodos de tiempo reducidos. El volumen de agua generó anegamientos e inundaciones y contribuyó al aumento del caudal del río Uruguay, que comenzó a crecer a lo largo de la costa misionera.
De acuerdo con los registros oficiales de la Prefectura Naval Argentina, en Alba Posse el río alcanzó una altura de 4,35 metros y mantenía una tendencia alcista. En El Soberbio llegó a los 3,60 metros, también en crecimiento, mientras que el hidrómetro de Panambí marcó 3,25 metros con tendencia estacionaria.
En el puerto de San Javier, en tanto, el nivel del río continuó en ascenso y alcanzó los 3,20 metros.
Cómo sigue el tiempo
Para hoy, la Dirección General de Alerta Temprana anticipó que "continúa la inestabilidad, con lluvias y tormentas de variada intensidad, principalmente sobre el centro y norte provincial. También se mantiene la probabilidad de ráfagas y granizo de manera remanente, con vientos del sector sudoeste y un leve descenso de la temperatura".
Las temperaturas previstas se ubicarán entre los 12° de mínima en Alem y los 20° de máxima en Eldorado.
Para mañana, en tanto, se espera una mejora de las condiciones meteorológicas, con "el ingreso de un sistema de alta presión que aporta estabilidad a toda la región. Los pronósticos anticipan una jornada con sol entre nubes, una mañana fría en la zona sur y una tarde templada en toda la provincia, con buena amplitud térmica". Las temperaturas previstas serán de 10° de mínima en Apóstoles y 23° de máxima en Montecarlo.
El Niño anticipa inestabilidad
En este contexto, el meteorólogo Favio Cabello señaló que organismos internacionales ratificaron la presencia de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, una situación que prevé meses con lluvias abundantes, tormentas severas y una mayor frecuencia de eventos meteorológicos en la región.
Cabello explicó que “los indicadores registrados son superiores a los observados durante los episodios de El Niño de 1982-1983 y 1997-1998, períodos registrados por las importantes inundaciones y temporales que afectarán al país”.
Según indicó, la inestabilidad comenzaría a intensificarse durante la primavera y el verano, con tormentas que podrían estar acompañadas por lluvias intensas, fuertes ráfagas de viento, granizo y abundante actividad eléctrica.
Además, estimó que el fenómeno “podría extenderse hasta marzo o abril del próximo año y había recomendado a la población mantenerse atenta a los pronósticos ya las alertas meteorológicas emitidas por el Opad ante cada episodio de mal tiempo”.