Es de Jardín América, vive en España y cuenta cómo se vive el Mundial desde el país que enfrentará a la Argentina en la final
La cuenta regresiva para la final de la Copa del Mundo ya comenzó. Este domingo, Argentina buscará el bicampeonato frente a España y Lionel Messi intentará cerrar su carrera mundialista con un nuevo título.
En medio de esa definición histórica aparecen historias que unen a ambos países. Una de ellas es la de Gisell Mereles (39), nacida en Jardín América y radicada actualmente en Ibiza, España, donde vive desde hace un año y siete meses.
"Vivo en este país hace un año y siete meses. Vine a cumplir sueños, conocer otros lugares, ganar un poco más de dinero, adquirir nuevas experiencias y volver a Islas Canarias, el lugar que nos acogió junto a mi familia en julio de 1999", contó en diálogo con El Territorio.

Una nueva vida en España
Mereles explicó que la adaptación al país fue rápida, aunque el mayor desafío apareció en el plano laboral. En Argentina era maestra de nivel primario, pero en España todavía no puede ejercer su profesión.
"Trabajo en ventas y atención al público. Tengo una prima que vive acá desde hace 19 años y ella me alquila un lugar en Ibiza", relató la jardinense.
Aunque extraña la docencia, asegura que la experiencia de vivir en España le permitió crecer tanto en lo personal como en lo profesional.
Un Mundial que se vive de otra manera
Una de las diferencias que más la sorprendió fue la forma en que los españoles viven el fútbol. Según explicó, la pasión existe, pero se expresa de una manera mucho más moderada que en Argentina.
"En nuestro país todo se vive con mucha emoción y euforia, a flor de piel. Los españoles son más tranquilos y cautos. Acá no se usa pirotecnia, solo se gritan los goles y no se hacen caravanas", comentó.
No obstante, aclaró que esa percepción corresponde a Ibiza, donde reside actualmente, una isla con fuerte perfil turístico, y que desconoce si en otras ciudades españolas la celebración es diferente.
La pasión argentina también está en Ibiza
Cada vez que juega la Selección, Gisell suele reunirse con amigos para ver los partidos por televisión, aunque también hay bares donde los argentinos se congregan para alentar al equipo de Lionel Scaloni.
"Ibiza no es una isla muy grande y hay varios argentinos, aunque estamos bastante dispersos. Yo vivo en la zona céntrica, pero en los alrededores hay muchos más compatriotas", explicó.
Los festejos, contó, se concentran habitualmente en la playa Figueretas, uno de los puntos de encuentro de la comunidad argentina en la isla. Allí también se instalará una pantalla gigante para seguir la final del domingo, a pocas cuadras de su casa.
El corazón dividido, pero con una sola camiseta
Aunque reconoce que España la recibió con afecto y que siente un profundo cariño por el país donde hoy vive, no tiene dudas sobre a quién alentará en la gran final.
"Tengo la expectativa de que gane Argentina. Va a ser con sentimientos encontrados porque estoy muy encariñada con España, son muy buena gente, pero tiro por mi sangre, mis raíces y mi patria. Como buena docente que inculca valores, apoyo a mi país", expresó.
Si la Selección logra levantar nuevamente la Copa del Mundo, celebrará junto a los argentinos que se reúnan en la playa, tal como ocurrió tras la victoria frente a Inglaterra.
"Festejamos con tambores, cantos y toda la euforia que caracteriza a los argentinos. Después habrá que descansar porque acá se trabaja mucho. Hay que levantarse temprano y además estamos en pleno verano: amanece a las seis de la mañana y recién oscurece cerca de las diez de la noche", concluyó.