Intento de abuso de una niña de 7 años en Campo Grande

“Eriza la piel pensar en lo que podría haber pasado si ella no gritaba”

Cámaras de seguridad registraron el ataque de un adolescente de 17 años a una niña. La madre de la víctima contó que escucharon sus gritos y eso evitó lo peor
domingo 12 de julio de 2026 | 6:05hs.
El sospechoso tendría antecedentes similares y permanece en un Cemoas.
El sospechoso tendría antecedentes similares y permanece en un Cemoas.

En el barrio Aeroclub de Campo Grande se vivió una escena que es la peor pesadilla para cualquier padre. Una niña de 7 años fue víctima de un intento de abuso sexual, acción en la cual el agresor la llevó por la fuerza hasta una zona de malezas y la amenazó con un cuchillo.

La secuencia de terror duró 30 segundos y fue íntegramente registrada por las cámaras de seguridad de una propiedad privada, lo que constituye una prueba irrefutable contra el implicado. El hecho se registró a las 8.07 del viernes.

Afortunadamente, la niña pudo gritar y eso alertó a su mamá, la cual le avisó a su marido, quien salió en su ayuda y evitó lo peor.

La oportuna intervención del papá puso en fuga al agresor, quien, si bien en un primer momento logró escapar, fue detenido horas más tarde. Se trata de un adolescente de 17 años.

En diálogo con El Territorio, Micaela G. -la mamá de la pequeña- revivió el suceso, aseguró que el sospechoso posee antecedentes por hechos similares y pidió el máximo rigor de la Justicia.

“Ella quedó muy mal. No quiere salir afuera de la casa y se desespera si el papá está lejos”, lamentó en la víspera.

Precisó que el viernes la nena y sus hermanos querían desayunar galletitas, entonces D. salió con destino al kiosco de su abuela materna, ubicado a una cuadra de su casa.

“D. nunca sale sola, pero los hermanos no quisieron ir y no me avisó. En un momento escuché como un grito ahogado, y pensé en ella. Le dije a mi esposo: ‘algo le pasó a D.’, pero pensé que por ahí le salieron unos perros que el día anterior andaban por la calle”, detalló.

Luchó por su vida

Como se observa en las imágenes del hecho, a esa hora no había nadie en la calle. La nena salió de su casa y a los 20 metros la alcanzó el agresor, la saludó y la acompañó un trecho.

Entonces, la cámara los perdió, pero enseguida se lo ve volver ya con la criatura en sus brazos y se mete en un terreno con malezas y plantas. Donde forcejean unos segundos.

Para eso la madre ya había alertado al padre y el hombre salió a ver. Tras recorrer unos metros, escuchó los gritos de auxilio y empezó a correr hacia donde estaba, lo que hizo que el sospechoso liberara a la pequeña y escapara corriendo.

“Mi esposo salió a ver y escuchamos otro grito. Ahí empezó a correr, pero no lo llegó a alcanzar al degenerado. Hoy digo que menos mal que no le agarró, porque si no, el que estaría preso sería mi esposo”, reflexionó.

Contó que D. le mencionó que en todo momento luchó contra el joven, a pesar de la evidente diferencia física y de fuerza.

Entre lágrimas, la progenitora precisó que “ella vio el cuchillo, y el tipo le dijo que si gritaba le iba a hincar. Aparte le tapaba la boca, pero igual no quedó quieta y gritó lo más fuerte que pudo para pedir auxilio”.

Un dato no confirmado oficialmente, indica que el menor acusado por el grave delito tendría alguna patología mental.

Al respecto, Micaela G. aseguró que “tiene antecedentes similares, pero ahora quedó grabado. Lo peor es que la familia no hace nada. Conozco gente con problemas mentales y no lastiman a otros”, arremetió. “Pero si está enfermo, debería estar en tratamiento o en alguna institución, no suelto haciendo desastres”.

“Me pidió que ore por ella”

La progenitora de la víctima indicó que conocen de vista al implicado, quien reside en otro barrio y, al menos de oídas, sería conocido por haber protagonizado ataques similares.

“Ahora la Justicia no lo puede soltar así nomás sólo porque es menor. Tienen que hacer algo, es muy grave lo que hizo y no puede quedar impune. Uno ve las imágenes y se eriza la piel con sólo pensar en lo que podría haber sucedido si D. no gritaba, no luchaba”, señaló con criterio.

También relató un episodio que marca el temor que le quedó a la niña por el tremendo episodio vivido.

“(El viernes) a la noche fui a la iglesia y me pidió que ore por ella para que el hombre malo no le haga nada”, agregó visiblemente conmovida. 

Tras la denuncia del padre de la víctima y la viralización de las imágenes, personal policial salió tras los pasos del implicado y lo capturaron.

El adolescente fue notificado de la causa en presencia de su progenitora y posteriormente fue trasladado al Centro Modelo de Asistencia y Seguimiento de Niños, Niñas y Adolescentes (Cemoas) de Oberá, institución que cuenta con personal del Servicio Penitenciario Provincial (SPP).

De manera preventiva, el Juzgado Correccional y de Menores de Oberá caratuló el caso como “abuso sexual simple altamente ultrajante agravado por el uso de arma”.

Antecedente fatal

El caso de Campo Grande remite a un antecedente fatal en la localidad de 25 de Mayo, donde el 15 de noviembre de 2024 la pequeña Fabiana Sirino, de 8 años, fue abusada y asesinada de trece puñaladas en una zona de malezas, cuando regresaba de la escuela.

Por el hecho está imputado y será juzgado un vecino, Marcelo “Nanico” Muller. Antes de morir, la víctima lo reconoció y lo nombró. “Fue Nanico, fue Nanico”, dijo herida de muerte, lo que, sumado a otras pruebas y pericias, complicaron la situación del sospechoso.

Precisamente, en la semana que pasó la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Menores de Posadas emitió una resolución en la que confirmó la elevación a juicio oral del caso. El dictamen ratificó la medida dispuesta por el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá.

De esta manera, el expediente regresa al juzgado de origen que, ahora deberá remitir el expediente al Tribunal Penal Uno de Oberá para que fije fecha para el debate oral contra el detenido. 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?