Cierre de Dass: “La noticia es muy triste, no esperábamos que nos toque a nosotros”
Un total de 150 empleados quedarán sin trabajo debido al cierre definitivo de la fábrica de zapatillas Dass en la localidad de Eldorado. En su mejor momento la planta llegó a emplear a 1.500 operarios; hoy la actividad se reduce a un único turno con 2.500 pares diarios producidos por tres grupos de trabajo.
En diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7, Gustavo Melgarejo, delegado de los trabajadores, calificó la noticia como “muy triste” y explicó que, aunque el cierre era una posibilidad prevista por las condiciones económicas, nadie imaginó que afectaría a la planta local. “Dado a la política del gobierno nacional, donde abren las importaciones, la caída del consumo y la pérdida del poder adquisitivo, era una posibilidad. No esperábamos que nos toque a nosotros”, dijo.
En esa línea, Melgarejo atribuye la situación a una combinación de factores, la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y la competencia de marcas que importan producción terminada desde Asia. Señaló además que la marca Adidas, por ejemplo, ingresó al país 12 millones de pares terminados en los primeros seis meses del año pasado, mientras que la fábrica en Eldorado no llegó a producir ni siquiera un millón de pares en ese mismo período.
Cabe recordar que la instalación de la planta en la localidad de Eldorado, fue 2007, durante la gestión de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. En 2015 la fábrica alcanzó su mayor dotación, con 1.500 trabajadores y una proyección mayor de crecimiento de empleados. Según contó el delgado, todo ese panorama cambió con la apertura de importaciones durante el gobierno de Mauricio Macri, en ese periodo la cantidad de trabajadores cayó a 350; se incrementó un poco bajo el gobierno de Alberto Fernández; pero finalmente con el actual Gobierno, la situación volvió a deteriorarse hasta desembocar en el cierre de la fábrica.
Indemnizaciones y situación laboral
Según detalló Melgarejo, desde el mes de febrero los delegados venían discutiendo las condiciones de cierre con la empresa, en el marco de las modificaciones laborales impulsadas por el gobierno nacional. El acuerdo alcanzado estipula que la firma pagará las indemnizaciones conforme a la normativa anterior, un gesto que los delegados valoraron dado que la compañía podría haber aplicado la reforma laboral para reducir montos. En cuanto a la antigüedad de los trabajadores, van cuatro años hasta trabajadores que están desde que se abrió la fábrica.
Por otra parte, la empresa afirmó que no venderá el predio ni se llevará las máquinas. Además, manifestó su intención de reabrir si cambian las políticas comerciales nacionales. Los delegados solicitaron que, en caso de reapertura futura, se convoque primero a los 150 trabajadores que hoy quedan en la planta.
“Estamos tratando de reinsertar a todos los compañeros que sea posible”, dijo el delegado, y subrayó que la prioridad ahora es asegurar el mayor beneficio posible para los trabajadores afectados.