Con una estrategia integral, Vida Silvestre mejora el acceso al agua y fortalece el desarrollo rural en San Pedro

A través de un trabajo conjunto con el INTA y la Municipalidad de San Pedro, la Fundación Vida Silvestre Argentina logró que cerca de 100 familias rurales multiplicaran por más de cinco su disponibilidad diaria de agua. La iniciativa combina restauración ambiental, fortalecimiento productivo y mejoras en la calidad de vida de las comunidades que habitan la selva misionera.
miércoles 01 de julio de 2026 | 13:00hs.

Hace más de cuatro años, la Fundación Vida Silvestre Argentina desarrolla en San Pedro una estrategia integral que articula la conservación de la selva misionera con el fortalecimiento de las comunidades rurales y el desarrollo de actividades productivas sustentables. El trabajo, realizado junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Municipalidad de San Pedro, ya muestra resultados concretos: cerca de 100 familias multiplicaron por más de cinco la disponibilidad diaria de agua en sus hogares, pasando de aproximadamente 300 litros a más de 1.500 litros por día.

Estos avances forman parte del proyecto "Restaurando la Selva Misionera para las Personas y la Naturaleza", ejecutado en el municipio desde 2023, una iniciativa que demuestra que la restauración de los ecosistemas puede traducirse en beneficios directos para quienes viven y producen en el territorio.

La coordinadora de Biodiversidad de la Fundación Vida Silvestre Argentina, Lucía Lazzari, explicó que hasta hace poco el acceso al agua representaba una de las principales dificultades para numerosas familias rurales.

"Para muchas familias de la zona, acceder al agua implicaba recorrer más de 500 metros con baldes y bidones, depender de vecinos o utilizar vertientes con escasa disponibilidad", señaló.

La especialista destacó que esa realidad cambió gracias al trabajo desarrollado junto a las comunidades.

"Hoy esa realidad cambió absolutamente. Las soluciones fueron pensadas caso por caso, a partir de un relevamiento previo y en constante diálogo entre las familias y el equipo técnico, buscando garantizar agua de mejor calidad y en cantidad suficiente", afirmó.

El acompañamiento de Vida Silvestre va mucho más allá de la restauración ambiental. La organización impulsa acciones destinadas a mejorar las condiciones de vida de las familias que habitan áreas estratégicas para la conservación, fortaleciendo también sus emprendimientos productivos y garantizando el acceso a recursos esenciales como el agua.

Desde hace más de una década, la Fundación promueve la recuperación de la selva misionera, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de sistemas productivos compatibles con el ambiente. En San Pedro, las primeras intervenciones para recuperar vertientes comenzaron en 2015, consolidando una experiencia que hoy continúa ampliándose con resultados visibles.

En materia hídrica, las acciones incluyeron la protección de nacientes, la construcción y mejora de reservorios, la instalación de sistemas de bombeo, tanques de almacenamiento y redes de distribución que permiten llevar el agua directamente hasta las viviendas. Cada intervención fue diseñada de manera participativa, considerando las características de cada chacra, la ubicación de las vertientes y las necesidades específicas de cada familia.

Los resultados reflejan el impacto de este trabajo. En promedio, los hogares pasaron de contar con unos 300 litros diarios a disponer de reservorios que superan los 1.700 litros de agua destinada tanto al consumo —previa ebullición o cloración— como a las actividades productivas. En algunos casos, las familias disponían de menos de 50 litros diarios y debían trasladar el agua caminando más de 500 metros. Hoy cuentan con sistemas que garantizan el abastecimiento directamente en sus viviendas.

Esta transformación mejoró las condiciones de higiene, redujo el tiempo y el esfuerzo destinado al acarreo de agua y fortaleció las producciones familiares, generando mejores oportunidades para el desarrollo de las chacras.

"Estas acciones forman parte de una visión integral del desarrollo sostenible que impulsamos junto a las familias, donde la conservación y restauración de la selva avanzan de la mano con una mejor calidad de vida para las comunidades locales", destacó Lazzari.

El impacto del proyecto también se refleja en la recuperación del paisaje. A través de las tareas de restauración ya se reforestaron cerca de 500 hectáreas con más de 180.000 árboles de especies nativas, fortaleciendo corredores biológicos y contribuyendo a la conservación de uno de los ambientes más valiosos del país.

La experiencia desarrollada en San Pedro demuestra que la conservación de la naturaleza y el bienestar de las comunidades rurales no son objetivos contrapuestos, sino componentes de una misma estrategia de desarrollo sostenible. El trabajo articulado entre organizaciones, instituciones públicas y productores evidencia que proteger la selva misionera también significa mejorar las oportunidades y la calidad de vida de quienes la habitan.

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