Ahora Passalacqua
Los misioneros son protagonistas de un momento político histórico. Después de 23 años, el Frente Renovador de la Concordia Social, oficialmente inscripto como Partido de la Concordia Social, caducó. Llegó a su fin. Tal situación dejó de un lado al diputado provincial Carlos Rovira y del otro, al gobernador Hugo Passalacqua. Cada uno, en estos momentos, con prioridades e improntas diferentes.
Rovira intentado recuperar espacio con el recambio de nombres; y Passalacqua siguiendo un plan, priorizando la gestión sin dejar de mirar el 2027.
Sobre el tema habrá un amplio análisis, porque también a nivel nacional se da por estas horas una fuerte turbulencia política en el gabinete presidencial, sumado al recrudecimiento de la disparidad social, ya que el 10% más rico de la población percibió 15 veces más ingresos que el 10% más pobre, en contraste con contados sectores macro que siguen festejando y con un dólar que esta semana aceleró más que la inflación.
Dicho en otros términos, el plan económico estabilizó la macroeconomía y devolvió al PBI a un sendero positivo continuo, pero la publicación del Coeficiente de Gini funcionó como un recordatorio de que los sectores medios y bajos siguen perdiendo poder adquisitivo real ante un costo de vida local que sigue encareciéndose en dólares.
Pero todo lo previo quedó aplastado por el escándalo de enriquecimiento que rodea al principal ministro y mano derecha de Javier Milei, el exvocero Manuel Adorni.
La acusación por presunto hecho de corrupción puede caer como una bomba atómica en el mercado. Por eso, se aceleró y concretó finalmente la salida del funcionario, que viene causando la paralización de actividades en el Parlamento, provocando la caída de sesiones y dejando frenados proyectos clave del oficialismo, como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
Antes de eso, con el diario del lunes, el Congreso decidió no meterse en la interna libertaria y le devolvió la pelota a la Casa Rosada, para que decida sobre su funcionario. Representó además otra pirueta realizada por Patricia Bullrich para sacarse de encima el tema y evitar tratamiento en el Senado.
Sobre por qué la oposición no dio quórum, hay quienes interpretan aquella idea de que del pescado podrido debe hacerse cargo el dueño de la pescadería.
Hace más de tres meses que el gobierno de Javier Milei perdió la agenda con el caso Adorni y sobre todo con el empecinamiento del presidente de no desprenderse de un fusible, como lo es el ahora exjefe de Gabinete y todos los ministros. Por tal decisión se percibe que el Ejecutivo nacional está empantanado.
Hasta el expresidente Mauricio Macri incrementó la presión pública exigiendo formalmente la renuncia de Adorni, al entender que nadie es más importante que el cambio. Pero también es cierto que el líder del PRO actúa de tal manera ahora para proteger su propio espacio que quedó hundido por las maniobras que hizo en el parlamento para rescatar a Adorni, luego de haberlo cuestionado. A su vez, Esteban Bullrich dio un portazo por esta forma de actuar del partido amarillo, planteando que había perdido la esencia. Un golpe durísimo para un espacio político que se sigue desangrando.
Fin de Adorni. Fin
Lo cierto es que no se habla de otra cosa que no sea la de intentar entender por qué el presidente de la Nación lo protege. La diputada Marcela Pagano sostiene que serían cómplices del caso Libra y que si el exfuncionario hablara, van todos presos. Las desprolijidades del bravucón de Adorni son indefendibles, todos los días suma una nueva: el viernes por la mañana se supo que gasto 6 millones de pesos para reforzar su PC gamer, pero la compra la hizo mediante tarjetas de dos subordinadas para que no quede registrada su compra. Mientras el presidente Milei estaba de viaje, desapercibido por la poca importancia, en España, la Casa Rosada era un hervidero y poco a poco se empezó a filtrar que la suerte del Adorni estaba echada. Sólo faltaban los detalles de la dimisión y existía una compulsa por quien lo reemplazaría. Los más firmes candidatos eran Diego Santilli y Pablo Quirno. Algunos le ponían una ficha a Sandra Pettovello, que estaba en la comitiva presidencial del viaje.
Finalmente, los hermanos Milei tuvieron que recurrir a un político profesional formado en el peronismo para hacerse cargo de la Jefatura de Gabinete. Este hecho da cuenta de los pocos recursos humanos con cierta capacidad que tiene el espacio libertario. Anoche señalaban que el Colo asumiría en los próximos días.
En la Justicia
Se conoció que el fiscal federal Gerardo Pollicita pidió una serie de medidas de prueba y un informe a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones que permita identificar inconsistencias entre lo que declaró y los gastos que hizo en propiedades, refacciones y viajes. En síntesis, la Justicia lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito porque a Adorni no le cerraría el blanco en sus declaraciones.
Lo que viene tras la Renovación
En cuanto al ahora caducado espacio conocido de manera popular como la Renovación, para entender el presente es necesario remitirse al pasado reciente.
El espacio surgió en Misiones como un modelo de transversalidad política, reuniendo el descontento generalizado de las bases del Partido Justicialista y de la Unión Cívica Radical y, de forma posterior, con diversos espacios políticos había logrado consolidar un esquema provincialista que tuvo numerosos éxitos electorales y una marcada visión de provincia y gestión de gobierno ordenada, expansiva cuando había recursos.
Había sido concebido por Rovira, siendo un intermediario clave Passalacqua para el arribo de Maurice Closs.
Una vez el gobernador Passalacqua, al hablar de los orígenes del partido en aquel 2003, detalló que la primera reunión se concretó aquel 1 de junio, de manera estimada porque no se hizo ningún acta del primer encuentro. Recuerda que lo llamó a su oficina Eduardo Lezica y le dijo “estoy acá con Mauri (Closs), venite”. Pensaban que sería para un acompañamiento parlamentario. Allanado el camino, el encuentro se concretaría en la capillita de madera cerca de residencia. Passalacqua recuerda que fueron 15 minutos, en los que Rovira les dijo a él y a Closs que tenía espalda para aguantar y que había que romper todo, en referencia al radicalismo y el peronismo.
Ello sucedía cuando faltaban 20 días para presentar candidaturas. Sobre esa época, el gobernador recordó que no tenían partido y se presentaron con 801 avales. Ponderó la visión de Rovira y la audacia de Closs para seguir ese camino y terminar gestando en conjunto la Renovación. De los tres impulsores, después de dos décadas fue Rovira quien de manera unilateral dio por caducado el espacio y generó la actual tensión interna. Por eso, desde el entorno de Passalacqua dejaron en claro que no pertenecen a Encuentro Misionero, lo mismo del lado de Closs. Fue muy comentado en el mundillo político su posteo en la red social X, haciendo referencia que no era autoridad de Encuentro Misionero. Fue viralizado por la ironía empleada en la diferenciación y, sobre todo, porque dicho tuit fue reposteado por Hugo Passalaqcua.
Contexto nacional
En cuanto al Frente Renovador, fueron dos décadas en las que en muchos tramos de la historia institucional del país supo marcar diferencias y avanzar en sintonía con una gestión nacional o a pesar de un gobierno nacional. Es que el espacio había surgido para hacer frente a la hegemonía que ejercía por entonces Ramón Puerta desde el justicialismo, tanto en la década de los 90 como después a principio del 2000. Eran épocas de políticas neoliberales implementadas por el menemismo. En tal contexto, apadrinado por el puertismo llegó a la gobernación Carlos Rovira en 1999.
Pero la sociedad política Puerta/Rovira no duraría mucho y los cambios comienzan a insinuarse obligados por el estallido de los partidos tradicionales, tras el colapso de la Alianza.
Así surge la figura de Néstor Kirchner en 2003, cuando instaló el concepto de transversalidad, que emerge de los escombros de los partidos tradicionales, como fue el nacimiento de la Renovación en Misiones.
Para que ello ocurriera, Rovira por intermedio de Hugo Passalacqua llamó a sumarse al entonces joven dirigente radical Maurice Closs. Hay que decir también que Rovira, en esa oportunidad, supo leer el mapa nacional que se avecinaba y jugó fuerte por Néstor Kirchner en Misiones, mientras Puerta confiaba que el patagónico no era competencia para Carlos Menem en su intento de un tercer mandato. Grave error. La historia es conocida. Néstor Kirchner ocupó y desarrolló una destacada presidencia entre 2003 y 2007, período en el cual, quedó relegado el puertismo y comenzaba el rovirismo en Misiones, primero con manejo desde el Ejecutivo y luego por la imposibilidad de un tercer mandato consecutivo por el rechazo de la reforma constitucional, desde el legislativo, durante dos décadas.
En dicho período, el espacio político siempre intentó - no siempre con mucho éxito- adaptarse al recambio generacional y las nuevas exigencias. De esta forma fue mutando, como sucedió con la Renovación 2.0, a la Renovación Neo en 2023, período en el cual fue dejando muchos heridos y relegados, hasta que generó un giro definitivo al extinguirse el nombre y pasar a llamarse Encuentro Misionero.
Por la reelección
Pero esta vez, la aceptación del cambio de nombre a Encuentro ya tenía posiciones encontradas, porque los principales referentes del oficialismo, Rovira y Passalacqua, venían de mantener un largo distanciamiento. Con mucha antelación, a mediados de abril, había trascendido que el gobernador tenía serio interés en ir por un nuevo mandato, puesto que la Constitución provincial le permite.
Hay que recordar que el mandatario provincial nunca tuvo un camino fácil, como quedó demostrado durante su primer mandato (2015 al 2019), cuando debió administrar la provincia durante el gobierno de Mauricio Macri como presidente; y ahora con Javier Milei, en medio de un feroz ajuste y un traslado de responsabilidades desde Nación hacia las provincias.
A pesar de ello, nunca esquivó los problemas, pero tampoco dejó de marcar las dificultades, hasta volverse viral aquello de que “no está fácil, no está fácil mismo”. Es decir, siempre lidió con tormenta económica y política, como ahora le toca hacerlo dentro de un espacio que decidió jubilar a la Renovación y cambiar a Encuentro Misionero, al que su ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori ratificó en las últimas horas que Passalacqua no pertenece, a pesar de ser nombrado en el listado de las autoridades que conforman dicho espacio.
Decidido y con respaldo
Se conoció que el gobernador estaría decidido a formalizar la renuncia a ese espacio que no lo identifica, según dicen desde su entorno, quienes además afirman que está totalmente resuelto a buscar un nuevo mandato. Es lo que además les sugieren y acompañan la mayoría de los intendentes de la provincia, quienes le brindaron un apoyo pleno, comenzando con aquel documento firmado de manera conjunta en Ruiz de Montoya. Desde entonces, sólo se bajó una firma y el resto no sólo mantiene el compromiso con el titular de la administración provincial, sino que se muestran conformes con todo lo que se está haciendo ahora, con una administración más cercana y en contacto directo con los ciudadanos, como siempre reclamó Passalacqua.
De allí la adhesión de otros espacios políticos que se van acercando a Passalacqua, al entender que él es ahora quien los puede nuclear porque se diferencia con las ideas libertarias que sobrevuelan en Encuentro Misionero al votarle todo lo que pide Milei y sería el mandatario provincial capaz de volver a nuclear, como en los orígenes, a peronistas, radicales e independientes.
Por ahora aparecen las manifestaciones de acompañamientos como propuestas de sellos partidarios, que necesitará en este desafío propuesto. Es que el propio Rovira al plantear que había caducado la Renovación afirmó en las previas de los jueves que de esos encuentros surgiría el candidato a gobernador. Ello se dio cuando -como se dijo- con mucha antelación ya Passalacqua había dejado trascender sus pretensiones de ir por un mandato más. De la mesa chica de Encuentro hay quienes entienden que hay que apoyar a Passalaqcua y no dividir más las aguas en el oficialismo local.
El mandatario provincial, según se conoció, considera que es momento de asumir tal compromiso, como de seguir gestionando con seriedad en medio de la actual crisis nacional que debe sobrellevar su administración. Por eso, son numerosos los sectores que entienden que este es el tiempo de Passalacqua.
El Ahora Passalacqua es porque sus impulsores sostienen que es el indicado para seguir lidiando con este momento que está transitando el país y la provincia.
Otro argumento a favor del Ahora Passalacqua es que el gobernador está enfocado en desarrollar de manera plena la gestión y tratar de que el ruido partidario no sacuda a la sociedad, más allá que forma parte de las charlas diarias en todos los ámbitos. No quiere que los ruidos internos contaminen la mirada y las prioridades que es la gestión y el pueblo de Misiones.