Cáncer de riñón: cómo cuidar la salud renal y reducir riesgos 

La hidratación, la actividad física, una alimentación equilibrada y el control de factores como la hipertensión y el tabaquismo ayudan a reducir el riesgo de una patología que cada año registra unos 5.000 nuevos casos en Argentina. 
jueves 18 de junio de 2026 | 16:48hs.

Cada 18 de junio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Riñón, una fecha que busca concientizar sobre una enfermedad que suele desarrollarse de manera silenciosa y cuyos síntomas, en muchos casos, aparecen cuando el tumor ya alcanzó un tamaño considerable.

En diálogo con El Territorio, el oncólogo Fernando Medina, vocero de MSD Argentina, explicó que una de las principales dificultades para detectar esta patología radica en la ubicación anatómica del órgano. “El cáncer de riñón es una entidad bastante solapada debido a que su localización, la del riñón, es un lugar muy protegido”, señaló.

El especialista detalló que los riñones se encuentran rodeados por órganos abdominales y una musculatura lumbar muy desarrollada, por lo que el crecimiento de un tumor no suele generar señales visibles desde el exterior. “Nunca vamos a ver cambios ni en el abdomen ni en la zona lumbar que nos hagan sospechar de que hay un crecimiento indebido ahí”, indicó.

Ante esta realidad, la prevención y la adopción de hábitos saludables adquieren un papel fundamental, aunque no pueden evitarlo por completo, sí reducen los peligros. Medina remarcó que los principales factores de riesgo asociados al cáncer renal son la hipertensión arterial, el tabaquismo, la obesidad, el consumo elevado de grasas y la ingesta excesiva de carne roja.

Para reducir las posibilidades de desarrollar la enfermedad, recomendó mantener una alimentación equilibrada, rica en verduras y antioxidantes, limitar el consumo de grasas y carnes rojas en exceso, realizar actividad física de manera regular y evitar el sobrepeso.

Además, destacó la importancia de una correcta hidratación. “Tomar mucho líquido para que el riñón funcione bien” es una de las medidas que contribuyen al cuidado de la salud renal, al igual que reducir el consumo de sal. “Cuanto menos sal mejor, para no recargar la función renal”, afirmó.

Otro aspecto a tener en cuenta es la exposición a sustancias potencialmente nocivas. El médico señaló que algunas personas, por razones laborales, están en contacto frecuente con minerales o metales que pueden representar un riesgo para la salud. En esos casos, insistió en la necesidad de utilizar los elementos de protección adecuados.

Síntomas que no deben ignorarse

Aunque el cáncer de riñón suele avanzar sin manifestaciones evidentes, existen algunos signos de alerta que justifican una consulta médica.

Según Medina, la presencia de sangre en la orina es uno de los síntomas más importantes. “Cualquier persona que vea o sospeche una presencia de sangre en la orina tiene que ir a la consulta”, advirtió. Si bien aclaró que no necesariamente implica un cáncer renal, sí puede estar relacionado con alguna afección del riñón, la vejiga o las vías urinarias.

Otros síntomas que pueden orientar hacia un diagnóstico son el dolor lumbar persistente, episodios febriles sin una causa clara o infecciones urinarias recurrentes.

Frente a estas situaciones, el profesional suele solicitar estudios por imágenes. Una ecografía renal y de vías urinarias puede constituir el primer paso, mientras que la tomografía computada y la resonancia magnética permiten obtener imágenes más precisas. Sin embargo, el diagnóstico definitivo se alcanza mediante una biopsia del tejido afectado.

Una enfermedad frecuente en el país

El cáncer de riñón tiene una incidencia significativa en Argentina. De acuerdo con Medina, el país se encuentra entre aquellos con mayores tasas de aparición de esta enfermedad y registra cerca de 5.000 nuevos casos cada año.

Además, afecta con mayor frecuencia a los hombres. El tipo más común es el carcinoma renal de células claras, que representa aproximadamente el 75% de los casos, mientras que el resto corresponde a otras variantes menos frecuentes.

A pesar de tratarse de una enfermedad compleja, los avances terapéuticos de los últimos años cambiaron de manera sustancial las perspectivas para los pacientes.

“Hoy el cáncer renal tiene tratamientos muy eficaces para que el paciente, en cualquiera de las instancias que se detecten, ya sean tempranas o más tardías, tenga un tratamiento que realmente lo conduzca a un control de la enfermedad”, sostuvo Medina.

La cirugía continúa siendo la herramienta más efectiva cuando el tumor puede ser extirpado. En determinados casos de riesgo intermedio o alto, se complementa con inmunoterapia. Para las etapas avanzadas o cuando la enfermedad reaparece, existen tratamientos que permiten prolongar la supervivencia y mantener una buena calidad de vida.

“En los últimos diez o quince años se han logrado tratamientos muy buenos, para que el paciente pueda vivir mucho más y bien”, concluyó el especialista.

En ese contexto, los médicos coinciden en que adoptar hábitos saludables, controlar los factores de riesgo y consultar ante cualquier síntoma sospechoso siguen siendo las mejores herramientas para cuidar la salud de los riñones y favorecer diagnósticos más tempranos.

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