Imputaron a Néstor Ortigoza por violencia de género y la Justicia lo citó a declaración indagatoria para agosto

La fiscalía descentralizada de Ezeiza agravó la acusación contra el exfutbolista y actual dirigente tras considerar que existen elementos suficientes para sospechar su autoría en delitos de lesiones leves y daño.
viernes 12 de junio de 2026 | 18:30hs.

La situación judicial de Néstor Ortigoza sufrió un vuelco significativo. La fiscal María Lorena González, titular de la Unidad Funcional de Instrucción número Tres de Ezeiza, procedió a imputar formalmente al exfutbolista y actual dirigente deportivo por los delitos de lesiones leves agravadas y daño, ambos tipificados en un contexto de violencia de género. La decisión se enmarca en la causa penal iniciada en 2024 a partir de las denuncias presentadas por su expareja, Lucila Cassiau.

En su resolución, la representante del Ministerio Público Fiscal dictaminó que existen motivos bastantes para sospechar que el acusado tuvo participación directa en los hechos relatados por la víctima. A raíz de este encuadre legal, las autoridades judiciales fijaron la audiencia de declaración indagatoria para el próximo 5 de agosto a las 10, en la sede de la fiscalía.

De sostenerse los cargos en las instancias posteriores, Ortigoza podría enfrentar una pena en expectativa que oscila entre los seis meses y los cinco años de prisión.

El expediente, que acumuló diversas dilaciones procesales desde su apertura, cuenta con un fuerte cuerpo probatorio. Entre los elementos recabados por los investigadores se destacan múltiples registros fílmicos de agresiones, constancias fotográficas de las lesiones y un pormenorizado informe psicológico forense practicado a la denunciante. Dicho análisis técnico determinó de forma categórica la detección de secuelas psíquicas y emocionales compatibles con situaciones de violencia de género sostenidas en el tiempo. Tras evaluar este material, la fiscalía optó por agravar la acusación inicial de lesiones simples al acreditar el marco generalizado de hostilidad y asimetría en el ámbito de la convivencia.

Los antecedentes del caso y los pedidos de detención

Hasta el momento de la notificación, sobre el dirigente pesaba una orden judicial de restricción perimetral que le prohibía acercarse a la víctima. Sin embargo, la representación legal de Cassiau, encabezada por el abogado Roberto Herrera, denunció reiteradas violaciones a dicha medida de protección, lo que motivó reiterados pedidos de detención que fueron desestimados por los magistrados intervinientes.

El letrado consideró que el llamado a indagatoria constituye un avance largamente postergado en el proceso. Según sus declaraciones, la medida fue solicitada formalmente en cinco oportunidades previas, bajo el argumento de que el material audiovisual y los testimonios de terceras personas que presenciaron las dinámicas familiares resultaban más que suficientes para comprometer la situación del imputado.

Testimonios del personal doméstico y episodios de violencia crónica

El avance de la investigación penal se sustentó de manera decisiva en las declaraciones testimoniales aportadas por el personal que desempeñaba tareas laborales en el domicilio que compartía la pareja. Los relatos incorporados a la causa coinciden en describir un patrón de conducta sumamente violento por parte del exfutbolista ante situaciones de la rutina diaria.

Una de las declaraciones más determinantes provino de una empleada doméstica que trabajó durante una década con la familia. En su comparecencia ante la Justicia, la mujer describió situaciones de maltrato verbal y descalificación sistemática hacia Cassiau. Asimismo, aportó detalles minuciosos sobre un grave episodio físico ocurrido durante el período estival de 2015.

De acuerdo con el acta judicial, la testigo intervino en una fuerte discusión que culminó en agresiones físicas directas dentro de la cocina de la vivienda. En su declaración, describió haber hallado a la víctima en el suelo en posición de resguardo mientras Ortigoza le propinaba golpes.

Tras intervenir físicamente para frenar el ataque y retirar a uno de los hijos menores de la escena, el agresor se retiró del inmueble profiriendo amenazas de muerte. Este conjunto de pruebas testimoniales y periciales será el eje sobre el cual girará el interrogatorio judicial en los tribunales de Ezeiza durante el próximo mes de agosto.

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