Estándares técnicos, seguridad vial y altos costos, las dudas en Misiones sobre la desregulación nacional de la VTV
La Nación habilitó en la jornada de ayer a talleres mecánicos particulares a realizar revisiones técnicas obligatorias y abrió el debate sobre el futuro del sistema. Desde las plantas verificadoras de Posadas remarcaron que “es una reforma muy prematura y se desconoce si la Provincia podría adherir”. Sin embargo, destacaron que Misiones cuenta con su propia regulación y sostuvieron la necesidad de mantener estándares técnicos y profesionales para garantizar la seguridad vial.
En este marco, la decisión del Gobierno nacional de habilitar a talleres mecánicos particulares para realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) generó repercusiones en todo el país y abrió interrogantes sobre los sistemas de verificación vehicular vigentes en cada jurisdicción. La medida publicada en el Boletín Oficial crea un registro nacional abierto de prestadores, flexibiliza requisitos para la habilitación y busca ampliar la competencia en la prestación del servicio.

Sin embargo, en Misiones la implementación de cualquier cambio dependerá de una eventual adhesión provincial, ya que la Verificación Técnica Vehicular (VTV) se encuentra regulada por normativas propias. Así lo señalaron responsables de plantas verificadoras de Posadas, quienes coincidieron en que la seguridad vial debe seguir siendo el eje central del sistema.
Regulación por jurisdicción
Pablo Seewald, ingeniero electromecánico responsable de la planta de VTV ubicada sobre avenida Bustamante en la capital provincial, explicó en diálogo con El Territorio que la provincia cuenta con una reglamentación específica para la habilitación de centros verificadores y que la apertura anunciada por Nación no implica una aplicación automática en territorio misionero. “En cada provincia hay un decreto que reglamenta la función de las VTV. Hoy en día, para abrir una planta verificadora también se presenta una propuesta en función de la demanda de vehículos existente y es la provincia la que evalúa la habilitación”, señaló y agregó que el taller es privado y se realizó una gran inversión además del cumplimiento de los requisitos y máquinas homologadas para abrir el taller.

El profesional indicó que, por el momento, la información disponible sobre la nueva normativa es reciente y requiere un análisis más profundo, aunque remarcó que la decisión final quedará en manos de cada jurisdicción. “Lo que se sabe es que rige para las RTO bajo la ley nacional, pero después está en cada provincia adherirse o no a esta nueva legislación”, afirmó.
Infraestructura, tecnología y personal capacitado
Uno de los aspectos sobre los que hizo hincapié Seewald es que la verificación técnica exige una infraestructura específica y equipamiento especializado que va mucho más allá de una revisión mecánica convencional. “Se necesita un espacio adecuado, una fosa de inspección y máquinas con tecnología específica que permiten evaluar el estado de los frenos y de la suspensión. Los datos se transmiten a computadoras donde los técnicos interpretan los resultados para determinar si el vehículo está en condiciones de circular”, explicó.
Además, destacó la importancia del factor humano dentro del proceso. “Se requiere personal capacitado, técnicos electromecánicos formados para realizar estas tareas y un ingeniero responsable que respalde técnicamente cada evaluación”, sostuvo.
Respecto de la eventual apertura a nuevos prestadores, consideró que cualquier certificación debe contar con el respaldo de profesionales habilitados. “Los talleres pueden tener conocimientos técnicos, pero para avalar que un vehículo está o no en condiciones de circular se necesita una firma profesional que asuma esa responsabilidad”, indicó.
El ingeniero también defendió la función preventiva de la VTV al señalar que los controles apuntan a verificar elementos fundamentales para la seguridad vial, como frenos, suspensión y tren delantero. “Cuando alguna de esas piezas no funciona correctamente, el conductor puede perder el control del vehículo y generar accidentes. Por eso es importante que los controles sean rigurosos”, remarcó.
Al ser consultado por la demanda en un contexto económico complejo, Seewald indicó que es positiva y crece cuando se acercan las vacaciones de verano. Por otro lado, aseguró que las inspecciones contribuyen a mejorar el estado general del parque automotor. “La mayoría de los vehículos que reciben una observación vuelven luego con las reparaciones realizadas para obtener la aprobación. Eso también se refleja en mejores condiciones de circulación en la vía pública”, afirmó.
Dudas sobre el nuevo esquema
Por su parte, Carlos Dip, ingeniero electromecánico del taller ubicado en el Zaimán, consideró que el debate sobre la flexibilización del sistema viene desarrollándose desde hace tiempo y recordó que algunas modificaciones comenzaron a discutirse durante el tratamiento de la Ley Bases. No obstante, manifestó reparos sobre la implementación práctica del nuevo esquema y cuestionó algunos aspectos vinculados al control y la fiscalización.

“Nos encontramos a diario con automovilistas que tienen dudas porque escuchan anuncios nacionales sobre cambios en los plazos o en las verificaciones, pero después siguen vigentes normativas provinciales que establecen otras exigencias”, señaló. Admitió que las nuevas modificaciones nacionales traen confusión porque no siempre son claras.
Dip también observó una aparente contradicción entre la intención de flexibilizar la revisión técnica y el incremento de los controles de tránsito mediante sistemas automatizados por parte de Nación. “La Agencia Nacional de Seguridad Vial ha incrementado en todo el país los sistemas de fotomultas y controles. Entonces resulta difícil entender cuál es el criterio cuando por un lado se intensifican las fiscalizaciones y por otro se plantea una desregulación de algunos aspectos vinculados a la aptitud vehicular que garantiza la seguridad vial de todos los actores”, expresó.
Dip planteó además interrogantes sobre cómo funcionaría el sistema si talleres mecánicos particulares comenzaran a emitir certificados de aptitud técnica.

“Hay que definir quién controla, quién emite la documentación y qué profesionales respaldan técnicamente esas certificaciones. Un taller puede reparar un vehículo, pero también habría que analizar si corresponde que sea quien determine que está apto para circular”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de evitar conflictos de intereses. “Se genera una situación compleja cuando quien realiza la reparación también es quien certifica la aptitud del vehículo. Es una cuestión que merece ser analizada porque se trata de seguridad vial”, apuntó.
Por último, con respecto a la demanda indicó que “viene mal, en baja” y coincidió que la verificación vehicular obligatoria viene afectada como está sucediendo con otros sectores, “lo que es peligroso porque hablamos de la seguridad de personas mientras transitan con sus vehículos”.
Mientras la medida nacional comienza a generar debate en distintas jurisdicciones, en Misiones el escenario todavía permanece abierto. Tanto Seewald como Dip coincidieron en que cualquier modificación requerirá definiciones por parte de las autoridades provinciales y remarcaron la importancia de preservar criterios técnicos, equipamiento adecuado y responsabilidad profesional en los controles.
Por ahora, los talleres de VTV continúan operando bajo el esquema vigente. En medio de la discusión, ambos profesionales consultados por este medio sostienen que la prioridad debe seguir siendo la misma, es decir garantizar que los vehículos que circulan por calles y rutas lo hagan en condiciones seguras para conductores, pasajeros y peatones.