Interviene el Juzgado de Instrucción Dos
Prófugo desde hace casi dos años, acosa con impunidad a su ex y sus hijos en Oberá
El 29 de agosto de 2024, el juez de Instrucción Dos de Oberá, Horacio Alarcón, libró una orden de detención para Mauricio Enrique Manassero (43), quien previamente estuvo tres meses detenido por una denuncia por violencia de género en perjuicio de su ex pareja.
Una vez en libertad, el implicado no atendió los requerimientos judiciales y fue declarado en rebeldía. Así, desde hace casi dos años se encuentra en condición de prófugo.
De todas formas, tal como denunció su ex ante la Comisaría de la Mujer, el hombre la acosa a ella y a sus dos hijos de manera sistemática, lo que les genera un creciente temor.

Oriundo de San Francisco, Córdoba, hace doce años Manassero se mudó a Oberá con su familia por razones laborales. Convivió 16 años con la madre de sus hijos -hoy de 15 y 11 años- hasta que las situaciones de violencia terminaron con el vínculo.
El 4 junio de 2023 fue detenido por violencia de género y familiar, por lo que permaneció tres meses tras las rejas.
En octubre y noviembre de ese mismo año desobedeció la orden judicial de impedimento de contacto y acercamiento. Más tarde, la justicia penal ordenó la rebeldía y su captura, aunque sigue libre.
“Se las ingenia para aparecer en los lugares que sus hijos y yo frecuentamos, como el colegio, el club y hasta en el centro de rehabilitación de mi hija menor, que padece discapacidad. Ayer se acercó al centro de rehabilitación y preguntó por ella, pero el personal está avisado de la situación y no le permitieron el contacto”, detalló su ex.
“Es una persona peligrosa”
En diálogo con este medio, precisó que el sindicado se moviliza Renault Megane gris oscuro, y en la víspera estaba acompañado por otro hombre.
“Nosotros vivimos con miedo desde hace muchos años porque es una persona peligrosa. Yo fui víctima de golpes y amenazas, y me fue a buscar al trabajo con un arma. Incluso, una pericia psiquiátrica que se realizó cuando estaba detenido habla de su peligrosidad”, alertó.
Por ello, graficó: “Con mis hijos vivimos encerrados, con rejas, cámaras de seguridad, alarma y custodia privada. Casi no tenemos vida social, por miedo a este hombre. Pero él hace años que va por la vida con total impunidad en calidad de prófugo de la justicia. Aparece y desaparece como fantasma de los lugares que sus hijos frecuentan, con el peligro que eso significa”.
La mujer mencionó que Manassero no tiene domicilio fijo, aunque tendría una casa en Villa Bonita, municipio de Campo Ramón, en inmediaciones al Cuartel de Bomberos Voluntarios.
"Va cambiando de residencia para no dejar rastros, para que no lo encuentren", explicó.