Irán pide sumar al acuerdo que Israel no ataque al Líbano
Trump define con asesores si avanza en el acuerdo con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo ayer una reunión con sus asesores en la Casa Blanca mientras sopesa si avanzar con un acuerdo para extender el alto el fuego con Irán y reabrir el estrecho de Ormuz. Irán señaló que el acuerdo no se ha finalizado.
Antes de la reunión, Trump dijo que buscaba tomar una “determinación final”. Más tarde, un alto funcionario del gobierno dijo que la reunión de aproximadamente dos horas con asesores de seguridad nacional había concluido.
Trump confirmó conversaciones de alto nivel un día después de que The Associated Press y otros medios noticiosos informaran que negociadores estadounidenses e iraníes habían pactado un convenio tentativo. El acuerdo extendería el frágil alto el fuego durante 60 días mientras se sostienen nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
Trump escribió en redes sociales que “Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma o una bomba nuclear”. Dijo que el estrecho de Ormuz debe reabrirse para la navegación internacional y que todas las minas marinas deben ser destruidas.
El principal negociador de Irán afirmó el viernes que su país “no confía en garantías ni en palabras”, sólo en acciones, subrayando la persistente desconfianza después de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán dos veces durante el último año mientras participaba en negociaciones.
“No se dará ningún paso antes de que la otra parte actúe”, escribió Mohammad Bagher Qalibaf en X. “No obtenemos concesiones mediante conversaciones, sino mediante misiles”.
El tema nuclear
Más tarde, pero antes de que concluyera la reunión de Trump, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, dijo a una emisora estatal que el acuerdo “aún no se ha finalizado”.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó el jueves que los negociadores intentaban fijar términos generales sobre el programa nuclear de Irán, y que los detalles se concretarían en las conversaciones posteriores.
Aunque Trump y su equipo dijeron desde el inicio del conflicto que uno de sus objetivos principales era garantizar que Irán nunca tenga un arma nuclear, Vance presentó los logros de la guerra como algo mucho menos definitivo.
“Estamos en una posición en la que podríamos retrasar sustancialmente su programa nuclear, no sólo durante el mandato de este presidente, sino a largo plazo”, señaló Vance, y agregó que sería algo “muy muy bueno” para los estadounidenses. Sin embargo, Baghaei afirmó ayer que los funcionarios iraníes estaban “centrados en el fin de la guerra y no están discutiendo los detalles del plan nuclear en este momento”.
Irán también quiere que cualquier acuerdo incluya una tregua entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah en Líbano, donde los combates se han intensificado pese a un alto el fuego nominal. La República Islámica tiene 440,9 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, un corto paso técnico respecto de los niveles de grado armamentístico del 90%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica.
Irán, que desde hace tiempo sostiene que su programa nuclear es pacífico, no se ha comprometido públicamente a renunciar a la reserva. Se cree que está enterrada bajo instalaciones nucleares que resultaron gravemente dañadas por ataques de Estados Unidos el año pasado.
Trump retomó el viernes su demanda intermitente de que se retire la reserva nuclear como parte de un acuerdo. El material sería desenterrado por Estados Unidos, en coordinación con Irán y el Oiea, “y destruido”, publicó.
El estrecho de Ormuz
En el memorando propuesto queda claro que Irán no podrá imponer peajes en el estrecho de Ormuz y que tendrá que retirar todas las minas de la vía marítima en un plazo de 30 días, según un funcionario estadounidense que no estaba autorizado a hacer comentarios públicos y habló bajo condición de anonimato.
En virtud del acuerdo tentativo, Estados Unidos levantaría gradualmente su bloqueo naval sobre los puertos iraníes y también aceptaría flexibilizar sanciones, lo que permitiría a Irán vender más de su petróleo.