Mate misionero y chipitas, infaltables en Europa
De pasarela local a Netflix La misionera que saltó de ‘El Diablo viste a la Moda 2’
Por Griselda Acuña y Eugenia Rossano
elterritoriosociedad@gmail.com
Desde hace varios años, su residencia está en el Viejo Continente pero lleva a Misiones en la sangre, en sus costumbres, en su cotidianeidad. Valentina Ferrari D’Agostini es una modelo nacida en Oberá, tiene 25 años y se fue a Italia en 2018 en busca de su sueño y proyecto de vida. Y logró. Desde hace semanas, toda la provincia habla de ella.
Fue seleccionada para recrear la pasarela del Milan Fashion Week en la flamante película protagonizada por Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt: El Diablo viste a la Moda 2. Si bien su primer vínculo con el mundo artístico es la pasarela, anhela ganar terreno en la actuación para lo cual se capacita con talleres y participa de castings. Los frutos del trabajo y el empeño se están notando, próximamente estará en la pantalla de Netflix.

Participó en los principales desfiles internacionales, haciendo parada en Londres y París, y trabaja actualmente para la marca Armani, en Milán. Hace una pausa en sus obligaciones para contar su historia a El Territorio, virtualidad mediante.
Estás haciendo carrera en diferentes pasarelas del mundo, hasta compartir este una parte de la película con Lady Gaga, pero tu historia comienza desde que sos muy chica…
Exactamente. Mi historia empieza mucho antes, con 14 años trabajando como modelo. Esta profesión me ha hecho viajar, así que me vine para Europa. Estuve en París, en Londres, y ahora vivo en Milán desde hace ocho años, y me hace sentir mucho en casa, porque somos muy parecidos en ese sentido a nivel cultural.
Ahí empecé con el tema de la actuación, empecé a estudiar actuación cinematográfica, inicié con el teatro, participé de una compañía teatral aquí en Milán, y eso me fue llevando, obviamente, a adquirir conocimientos, experiencias, que hoy en día se ve en el primer plano que me hicieron en la película. Es una participación muy pequeña, pero detrás de eso hay un mundo que es realmente inalcanzable para muchos. Es un mundo mucho más difícil de lo que uno puede pensar. Estar en la película es simplemente una sensación de gratitud, de sentir finalmente que las cosas están yendo como yo esperaba, de mucho trabajo, de mucha dedicación.
Y en este sentir que está yendo como esperabas, tuviste que sortear un casting muy amplio, más de 500 modelos se presentaron para poder participar de la pasarela de la película.
Sí. Obviamente, eran muchas chicas que habían sido llamadas para hacer el casting, que había durado dos días, en plena Fashion Week de de Milán, que es cuando todas las modelos de todo el mundo vienen a probar suerte, que es también lo que yo hice cuando me había ido a París, también lo que hice cuando me vine a Milán por primera vez. Son esas temporadas en las cuales hay muchas chicas, hay mucha oferta.
Sabemos que en ‘El Diablo viste a la Moda’ no necesariamente la trama es únicamente de moda, hay mensajes referidos al feminismo, el liderazgo, una industria en crisis, las segundas oportunidades, la resiliencia. ¿Qué mensaje te dejó a vos la película?
Tienen verdaderas amplificadas. Si tenemos que hablar del personaje de Miranda, como mujer que ha tenido que abandonar mucho, ha tenido que sacrificar su propia vida, sus propias hijas para poder ser quien es ella hoy en día (en la peli), entonces, eso tiene mucho tiene mucho de verdad lo que es este mundo.

Pero quizás eso hace entender al mundo que muchas veces vamos, corremos muy rápido hacia nuestros objetivos y pasamos por arriba de mucha gente, y yo creo que es importante no olvidarse de dónde venimos, de los valores. Si todo es muy rápido, después nos encontramos con que tenemos que sacrificar cosas más profundas de las que deberíamos.
¿Podés contar algo más de tu participación en esta serie de Netflix? ¿Tu personaje, en qué consiste?
Participé en una serie de Netflix (The Gentlemen), lo que suma experiencia y me motiva a seguir creciendo en este camino. El estreno de la segunda temporada debería ser este año, lo anunciaron para el 2026. Todavía no se no se dieron fechas.
Tuve una participación importante, filmando durante dos semanas, una semana por episodio. No puedo contar mucho para evitar spoilers, pero hay un evento de celebración y compartí escenas con Benedetta Porcaroli, la protagonista italiana, lo cual fue una experiencia enriquecedora. El director me volvió a contactar para otra serie, pero no pude por trabajo en Milán; sin embargo, me tienen en cuenta para futuros proyectos.
Tomaste decisiones a lo largo de tu carrera, estudiaste idiomas, teatro, actuación, siempre en modo aprendizaje. ¿Qué cosas influyeron en vos?
Fue algo que lo fui descubriendo poco a poco, conociéndome y qué es lo que me gustaba. Desde muy pequeña siempre jugaba con los desfiles y me gustaba hacerme fotos. Había algo que me encantaba, hacerme como la artista en la familia.
Y así fue que empecé desde muy chica, pero también estaba la influencia de Ingrid Grudke, siendo vecinas. Entonces, cada vez que pasaba por la tele, mi mamá me decía ‘mirá, es Ingrid. ¿Te acordás que te contaba de Ingrid?’
Porque Ingrid viene también de una familia que era vecina de mis abuelos, o sea, nuestros abuelos eran vecinos. Tenían la chacra en Guaraní, ellos eran suecos, entonces tenían esa unión de amigos, de familias de inmigrantes así que prácticamente Ingrid era como la vecina de casa.
Yo la veía en la tele y quedaba “guau, me encanta”. Qué show, todo el show, me encantaba. Y digamos que empieza por ahí.
¿Qué impronta misionera está presente con vos allá en Milán?
Y hago muchas chipas, o sea, suelo hacerlas para después poner el freezer y decir ‘bueno, ahí tengo’ cada tanto. El reviro lo hice un poco, porque la verdad, cuando se hace el reviro, es para muchos. Y yo por ahí vivía sola y demás, pero apenas llega el invierno, hago y es algo que me encanta… la chipita cuerito también. Digamos que son todas cositas que también están a mi alcance, porque acá venden el almidón para hacer las chipas, obviamente no es el mismo que podemos encontrar ahí en Misiones.
Y después, bueno, todo lo que es las tradiciones de los valores, del mate, de cómo hacer el mate, la montañita. Si muchos de mis amigos acá, argentinos, que no son de Misiones, me dicen ‘Valen, ¿me explicás cómo se hace la montañita?’, y yo les digo: ‘Chicos, tienen 40 años, ¿nunca hicieron una montañita?’.
¿Con qué marcas internacionales trabajaste?
Hoy en día trabajo para Armani, empecé en la parte interna, de showroom y fitting, y luego empecé con los desfiles, campañas, fotos, e-commerce. Después, para marcas que son muy conocidas aquí, Giuseppe Zanowski, Imperial, Bulgari, Poland Shark, Fei. Podría decirles muchas marcas, pero a nivel, digamos, mundial, las más importantes, Bulgari, Armani, Gucci.
Después he hecho un montón de editoriales, fotos de revistas con fotógrafos muy importantes. Entrás en un circuito que, a nivel moda, a nivel de la parte del fashion, son de posicionamiento. Llevó su tiempo, mucho trabajo, mucha paciencia, mucha dedicación.