El mercado automotor misionero enfrenta un escenario de menor consumo y mayor competencia
El mercado automotor atraviesa un escenario complejo en Misiones, con caída en las ventas, consumidores más cautelosos y un contexto económico que impacta directamente en las decisiones de compra. Así lo describió el presidente de la Cámara de Comercio del Automotor, Marcelo Molina, quien analizó la situación actual del sector y reconoció que el deterioro del poder adquisitivo condiciona tanto a compradores como a comerciantes.
“El poder adquisitivo está deteriorado, eso es real”, afirmó Molina al referirse al panorama económico que atraviesan las familias y que repercute en las operaciones de compra y renovación de vehículos.
Según explicó, el mercado automotor dejó atrás una etapa marcada por la especulación y comenzó a funcionar bajo reglas más competitivas. “El mercado automotor del país está cambiando, está dejando de ser un mercado especulativo y está pasando a ser un mercado competitivo”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que la transformación también modifica la manera en que los clientes llegan a las concesionarias. “La gente investiga, compara precios y muchas veces llega ya sabiendo lo que quiere”, indicó, al remarcar el impacto de la digitalización y las nuevas herramientas tecnológicas en el consumo.
Respecto a los números del sector, Molina detalló que Misiones registra caídas superiores a la media nacional en las operaciones de vehículos usados. “En abril hubo una caída del 2 al 3 por ciento respecto al mismo mes del año pasado. En el acumulado enero-abril tenemos una caída de casi el 13 por ciento, mientras que en el país ronda el 4 por ciento”, precisó.
A pesar de la retracción en las ventas, desde el sector sostienen que continúan buscando alternativas para sostener la actividad mediante promociones, financiación y ajustes en los márgenes comerciales. “Los comerciantes necesitamos subsistir y muchas veces estamos resignando márgenes para poder salir adelante”, expresó.
El titular de la Cámara del Automotor también remarcó que muchas compras responden a necesidades concretas y no solamente a decisiones vinculadas al confort o al cambio de modelo. “La renovación del vehículo muchas veces es una herramienta de trabajo”, explicó.
En relación con las expectativas para los próximos meses, Molina aseguró que el sector mantiene una visión positiva pese al contexto económico. “Nosotros nos definimos como pilotos de tormenta. La Argentina siempre nos exigió al máximo”, manifestó.
Además, advirtió que el mercado atraviesa un cambio estructural impulsado por la tecnología y la inteligencia artificial. “La digitalización está atravesando todos los negocios y sobre todo el nuestro. Si no somos capaces de adaptarnos, no vamos a poder continuar”, concluyó.