Passalacqua marcó diferencia de visión sobre la sociedad con "el país central"

En una clara alusión a las diferencias de visión política que separan a la gestión provincial de la nacional, el gobernador de Misiones dejó asentada una visión solidaria de la construcción social.
viernes 01 de mayo de 2026 | 11:08hs.

En su discurso del 1° de mayo ante la Cámara de Diputados de Misiones, el gobernador Hugo Passalacqua desplegó un extenso informe de gestión que, leído entre líneas marcó un contrapunto sistemático a la lógica del gobierno nacional. No hubo alusión directa al presidente Javier Milei, pero en el cierre de su alocución dejó en claro que su mirada de la sociedad difiere profundamente de la "del país central" que comanda el libertario. 

El discurso construyó una crítica en capas, desde lo técnico-presupuestario hasta lo filosófico, y remató con una definición de sociedad que, sin nombrar a nadie, deja asentadas esas diferencias.

"Hay una construcción de sociedad que me gusta. Solidaria y tolerante, sensible con quienes más lo necesitan, comprometida con la justicia social y, si se me permite, con valores cristianos. Una sociedad que preserva la identidad misionera, que es afectuosa e inclusiva, sin grietas irreconciliables; que prioriza los reclamos federales y rechaza toda forma de violencia, ya sea simbólica o verbal. Y hay otra sociedad que algunos pretenden edificar que, francamente, no me gusta y lo debo decir: la egoísta, que discrimina y excluye, la que abandona a los más humildes, la que se ampara en soluciones mágicas (del mercado o del Estado absolutista), la quereemplaza al diálogo por la agresión, la intolerante y soberbia que convierte al que piensa distinto en enemigo, y la que responde a los intereses del país central", afirmó

El federalismo como denuncia

El primer eje de distanciamiento fue fiscal y constitucional. Passalacqua recordó que las provincias son preexistentes a la Nación, un argumento jurídico clásico del federalismo argentino que el mandatario misionero repitió en varias ocasiones, desde su primera gestión al frente del Ejecutivo. 

También afirmó, en el mismo sentido, que la administración nacional "no nos envía recursos, simplemente nos devuelve lo que nos corresponde". La frase, dicha con la calma de quien lleva años sosteniéndola, es en realidad una impugnación al discurso del ajuste libertario que presenta la coparticipación como una transferencia graciosa del centro hacia las periferias.

El gobernador precisó que Misiones aporta mensualmente cerca de 476.000 millones de pesos en impuestos nacionales como IVA, ganancias e impuesto al cheque, y recibe apenas 170.000 millones de pesos. La diferencia es la radiografía de un modelo de acumulación territorial que históricamente perjudica a las provincias del interior profundo.

El vaciamiento sin anestesia

El segundo nivel de crítica fue concreto y enumerativo. Passalacqua listó punto por punto lo que el Estado nacional dejó de financiar desde diciembre de 2023. Allí figuran el Fondo Nacional de Incentivo Docente, el Fondo Compensador del Transporte Público, programas de salud para pacientes oncológicos, hemofílicos, con lupus, celiacos, fibrosis quística o artritis, y las obras de infraestructura en viviendas, rutas, cloacas y barrios populares. Todo esto, señaló, "de manera abrupta e inconsulta".

La palabra "inconsulta" no es inocente en boca de un gobernador que cuida cada término. Es la acusación de quien fue ignorado por quienes debían coordinarse con él.

Sobre salud, el golpe fue más específico. El recorte al programa Remediar, que pasó de distribuir 60 medicamentos esenciales a tan solo 3 a partir de agosto, lo calificó sin eufemismos como "un golpe directo a la atención primaria". Y agregó que, pese a asumir esos costos sin subir impuestos, "nuestro esfuerzo no avala esta injusticia".

La yerba mate y la desregulación como asimetría

En el apartado yerbatero, Passalacqua formuló lo que puede leerse como su crítica más ideológica al modelo económico nacional. "Esta desregulación no es libertad, es una asimetría profunda que deja el escenario donde se permite que el pez grande se devore al más chico".

La frase es una respuesta directa, sin nombrarlo, al argumento central del ministro desregulador Federico Sturzzenegger, que presenta la desregulación como un bien en sí mismo. Para Passalacqua, desregular el precio de la hoja verde de yerba mate deja al productor primario sin defensa frente al poder de compra concentrado de la industria. Son 400.000 millones de pesos que, según calculó, dejan de circular en la economía misionera.

La gestión como argumento político

A lo largo del discurso, el gobernador construyó también una defensa implícita de un modelo de Estado que el gobierno nacional combate frontalmente. Habló de un "Estado Suficiente y Activo", no grande ni burocrático, pero sí presente.

Enumeró programas de financiamiento a tasas subsidiadas, créditos blandos, fideicomisos, garantías provinciales, exenciones impositivas al productor agropecuario y los programas Ahora en sus múltiples variantes. Todo esto en contraposición a la retirada del Estado nacional, a la que describió con una metáfora geográfica. La distancia que tenemos con las políticas implementadas desde Nación es similar a la distancia geográfica que nos separa de la capital", afirmó.

Fue en el tramo final donde Passalacqua abandonó la contención técnica y habló con una claridad que pocas veces se escucha en un discurso oficial. Describió el tipo de sociedad que construye Misiones "solidaria y tolerante, sensible con quienes más lo necesitan, comprometida con la justicia social" y la contrastó sin ambages con la que "algunos pretenden edificar", esa que según sus palabras es "egoísta, excluyente, que abandona a los más humildes, que se ampara en soluciones mágicas del mercado, que reemplaza el diálogo por la agresión y que responde a los intereses del país central".

Passalacqua terminó su discurso invitando a "seguir transitando unidos esta cultura del encuentro".

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