Productores yerbateros profundizan la protesta en Campo Grande y sostienen que "no hay precio”
La crisis del sector yerbatero en Misiones sumó este jueves un nuevo capítulo de tensión, con productores autoconvocados que comenzaron medidas de fuerza en la zona de Campo Grande y el centro de la provincia, en reclamo de un precio justo para la hoja verde.
Según relató el productor Cristian Katz, quien participó de una reunión previa en Posadas en una mesa de diálogo con el Ministerio del Agro y otros eslabones de la cadena productiva, la decisión fue avanzar con un paro que incluye cortes parciales de ruta. “Media calzada, una hora, y hasta que los molinos vuelvan a llamar a reunión con un precio digno”, explicó.
La protesta no responde a una convocatoria formal de entidades, sino que surge desde las bases. “Somos todos autoconvocados”, señaló Katz, reflejando el nivel de malestar que atraviesa al sector productivo.
Uno de los puntos más críticos de la situación actual es la falta total de referencia en el mercado. “No hay precio”, resumió el productor al ser consultado sobre las ofertas vigentes de los molinos, lo que deja a los colonos en una posición de extrema incertidumbre en plena zafra.
Tal como viene relatando El Territorio el reclamo no es nuevo. Desde hace meses, los productores vienen advirtiendo sobre el desfasaje entre los costos de producción y los valores que ofrece la industria, en un contexto inflacionario que deteriora la rentabilidad del sector.
La desregulación del mercado yerbatero y la pérdida de herramientas de regulación profundizaron el conflicto, generando un escenario donde los precios quedan librados a la negociación directa con los molinos, muchas veces en condiciones desiguales.
A esto se suma el impacto de los costos logísticos, la mano de obra y los insumos, que siguen en alza, mientras el valor de la materia prima no acompaña esa evolución.
La protesta adquiere especial relevancia por el momento del año en plena cosecha gruesa de yerba mate. La paralización o ralentización de la actividad podría generar un efecto en cadena sobre toda la cadena productiva, incluyendo tareferos, transportistas y secaderos.
En este contexto, los productores buscan forzar una instancia de diálogo urgente con la industria, con el objetivo de establecer un precio que permita sostener la actividad.
Por ahora, el escenario sigue abierto y con alto nivel de incertidumbre. La consigna que baja desde las rutas es clara para los pequeños y medianos productores de la tierra colorada, sin precio, no hay cosecha.