El expediente se inició en abril del 2024 en el Juzgado de Instrucción Tres de Posadas
Nuevo capítulo en caso de abuso: “Con su detención siento miedo y libertad”
No es fácil poner en palabras experiencias dolorosas y traumáticas. Con la presión y el miedo que, reconoce, todavía carga, un joven posadeño de 19 años expuso que su padrastro lo habría abusado durante varios años, cuando todavía era menor de edad.
Pero el reclamo iba más allá de eso. Ocurre que a pesar de existir pruebas y hasta una resolución de un tribunal de segunda instancia que indicaba que el acusado, Jorge Daniel R., debía seguir siendo investigado, el Juzgado de Instrucción Tres de la capital que tiene la causa lo dejó en libertad trece días después de la denuncia en 2024.
El relato de Emiliano llegó a varios rincones del país, cargado de indignación y de un pedido de justicia. Finalmente, el último jueves cayó detenido el denunciado de 46 años de edad, quien permanece imputado en la causa por abuso sexual con acceso carnal.
Horas antes de su arresto, el Instituto San Basilio Magno, colegio en el que trabajaba como docente de informática, lo había apartado de sus tareas frente al aula. Algo que no había sucedido en estos dos años, ya que una vez que fue liberado en abril del 2024 bajo caución juratoria, el fallo del juez Fernando Verón no dictaba en ninguno de los puntos inhabilitación laboral ni impedía que el sospechoso trabajara en contacto con niños, niñas y adolescentes.
Por la viralización del caso pero especialmente por las propias exigencias de padres y madres del Instituto que, tras conocer el relato de Emiliano, pidieron explicaciones, fue que el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (Spepm) pidió su “apartamiento físico urgente” de la escuela, así como otra medida de protección para las y los estudiantes.
Lo vivido en pocos días a Emiliano lo conmueve. A El Territorio confió que “fue todo muy fuerte. La detención (de Jorge R.) me pesa en el pecho, (siento) tanto miedo como libertad”. En ese trajín de sensaciones conoció además que su abogado, Luciano Víctor Gómez, decidió renunciar a la querella el día de ayer.
El nuevo desafío, contó, será buscar nuevo patrocinio legal para poder continuar con la causa.
El caso llegó a oídos de gran parte de la sociedad misionera a raíz de un reel en Instagram en el que el joven resumía el derrotero judicial y reclamaba que su presunto agresor seguía en libertad.
En un escenario social y político marcado por la discusión sobre las “falsas denuncias”, Emiliano teme que su relato no sea escuchado y pidió que el caso no quede impune. “Mi miedo más grande en este momento es que la institución (San Basilio Magno) me quiera hacer quedar como mentiroso siendo que ahí pasaron tantas cosas, durante años lo defendieron”, reprochó.
Según informaron desde la fuerza policial, el sospechoso se habría presentado de manera voluntaria ante la Comisaría Primera de Posadas el jueves por la mañana. Desde entonces, el Juzgado Tres dispuso que permanezca detenido en esa sede.
Este diario pudo saber que será trasladado en los próximos días hasta el juzgado de calle Santa Fe del centro capitalino, para tener su contacto formal con la Justicia y ser notificado del motivo de su arresto.
Manipulación y violencia
Como viene informando este matutino, la denuncia contra el docente Jorge R. se radicó el 1 de abril del 2024 y, dos días después, fue detenido. Ese primer escrito policial, hecho por la madre de Emiliano, dio cuenta de los presuntos abusos y episodios de manipulación que el joven habría sufrido desde que tenía 5 años hasta los 17 (cuando aún no había efectuado el proceso de cambio de identidad de género).
En ese entonces, se adjuntaron chats y mensajes que revelaron que la víctima habría pedido a su agresor cesar con el vínculo y con los sometimientos. A ello le siguieron pericias ginecológicas e informes en Cámara Gesell que reafirmaron la existencia del delito de abuso.
Con ese cúmulo de evidencias y en plena etapa de instrucción, el defensor particular del sospechoso, Alejandro Rolón, interpuso un pedido de excarcelación que finalmente el 16 de abril de ese año le fue concedido bajo caución juratoria (es decir, no pagó fianza sino que se le impusieron medidas de conducta).
Ese fallo de excarcelación ordenaba que el imputado no podía acercarse a la víctima o a su entorno cercano (medida que incumplió, según se reconoce en el fallo de la Cámara de Apelaciones que revisó el expediente). Además, se le prohibía salir del país o modificar su domicilio sin previo aviso al Juzgado, entre otros puntos.
Cuando salió en libertad, el denunciado retomó su trabajo habitual docente en el mismo colegio al que asistía el joven. Al respecto, Emiliano contó que “(Jorge) seguía trabajando en el instituto, lo cual no me permitía rendir mis materias. A día de hoy estoy terminando el secundario en Buenos Aires”, provincia a la que se mudó poco tiempo después de haber sido excarcelado su presunto agresor.
El joven hoy reconoce que fue manipulado de tal manera que no se animó a contar a su entorno familiar lo que padecía, hasta que su propia madre accedió a conversaciones en redes sociales donde él manifestaba su rechazo a seguir padeciendo los abusos. “Entró a mi Instagram y empezó a leer mi chat. Quedó totalmente sorprendida por la manipulación que tenía encima. Sacó capturas e hizo la denuncia”, recordó.
Esa violencia se remonta a sus primeros años de niñez. “El primer recuerdo que tengo es a los cinco. Después empezaron los besos”. Con el paso del tiempo, las agresiones se agravaron, contó.
Resolución clave
Siguiendo el derrotero judicial, en 2024 la fiscal de Instrucción Tres Adriana Herbociani apeló la resolución del juez Verón que concedía la libertad al denunciado por abuso sexual. Esa apelación finalmente fue revisada por la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Posadas.
Así, en diciembre del 2024, los vocales de la Sala II José Alberto López y Marisa Ruth Dilaccio declararon la nulidad del fallo del juez Verón y señalaron que el expediente debía continuar en etapa de investigación contemplando la perspectiva de género y el resguardo de los derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
El fallo de Apelaciones remarcó que la resolución de instrucción careció de fundamentos para otorgarle la libertad. z
Y aunque a partir de eso la Justicia debía continuar con la investigación, Emiliano señaló que desde hace más de un año “mi causa quedó encajonada”, sin siquiera nuevos escritos por parte de su entonces abogado querellante.
“Hay demasiados derechos invisibilizados porque este señor sigue libre. Pero mi miedo más grande no es que siga libre, sino no poder volver a Posadas”, lamentaba Emiliano en una charla el pasado miércoles, horas antes de conocer de la detención de su ex padrastro.