Vivía en 25 de Mayo y se fue hace dos meses
Huyó de su casa luego de padecer más de 15 años de violencia de su ex
Marcia Álvez Da Silva vive desde hace dos meses junto a sus cuatro hijos lejos de su domicilio de 25 de Mayo, tras tomar la decisión de huir de su expareja, quien está acusado de abuso sexual y por varios hechos de contrabando. La mujer expuso que desde los 16 años vive un calvario, sumergida en violencia, prohibiciones y maltratos por parte de quien llegó a ser su esposo.
Su causa está bajo intervención de la Justicia de Oberá y también de Garupá. En ese marco, Marcia reclama por justicia, mencionando que ni siquiera cuenta con una prohibición de acercamiento, lo que la lleva a temer por su integridad física y la de sus hijos, además de sentirse siempre vulnerable lamentando que tampoco tiene apoyo familiar.
“Vengo de una familia numerosa en donde el machismo está muy naturalizado y normalizan que las mujeres, a muy temprana edad, se conviertan en esposas de personas mayores”, manifestó en diálogo con El Territorio, explicando que cuando tenía 16 años conoció y se casó con Sergio Elías G.
“Era muy chica y me dejé influenciar por él y al mismo día de conocerlo me llevó a su hogar y me dejó conviviendo con él y sus cuatro niños. A ellos los crié y comencé a notar que le temían demasiado”, continuó relatando, explicando que eran víctimas de violencia constante.
En ese contexto, contó que todavía era menor cuando tuvo el primero de sus cuatro hijos, oportunidad en la que comenzó a ver el maltrato por parte de su entonces pareja. “Al estar en el hospital habían consultado nuestro parentesco y él me exigió que yo comentara que era una prima”.
“Ahí comenzó el infierno”, alegó, detallando que no tenía escapatoria, en medio del campo y sin tener a nadie. “Mi familia, cuando pude hablar, decía que yo debía respetar a mi esposo. Entonces no podía salir de ahí, necesitaba alimentar a mi hijo”, indicó.
En su relato, la mujer contó que la violencia aumentaba prácticamente con el nacimiento de cada hijo: “Cuando nació mi segundo hijo, yo solicitaba visitar a mi familia, pero él me prohibía, al igual que tener amistades, salir, vestirme a mi gusto o simplemente tomar mates con una amiga”.
Abusos y golpes
Uno de los hechos que la marcaron en más de 10 años de relación con quien ahora describe como su abusador y agresor, fue el accionar de éste en el nacimiento de su segunda hija, quien actualmente tiene 14 años.
“Desde el hospital no me querían dar el alta porque sostenían que al haber sido un embarazo de alto riesgo, había estudios que realizar antes de darme el alta. Pero Sergio no aceptó y exigió que me dieran el alta ese mismo día”, manifestó.
Ante esta negativa de su pareja, los médicos le hicieron firmar un consentimiento en donde responsabilizaba al sujeto. Sin embargo, la mujer denunció que diez días después de que su hija nació, el acusado desapareció y días después regresó alcoholizado y haciendo su vida más angustiante. “Luego un día llegó en estado de ebriedad, me encerró en la habitación trancando el ingreso y abusó de mí”, reveló.
En esa línea, la entrevistada contó que días después del abuso pidió ayuda a gente cercana para que le consiguiera pastillas anticonceptivas. Pero cuando Sergio se enteró de que las estaba tomando, la volvió a agredir físicamente y “me dijo que mi única obligación era tener y criar a sus hijos estando encerrada dentro del hogar, que si no quería morirme de hambre junto a mis hijos que obedeciera”.
Además de los abusos, privación de libertad, golpes y hasta violencia psicológica, la mujer también contó que el hombre sería un delincuente que se dedica al contrabando, especialmente de vinos.
Contrabando
A su vez, Marcia explicó que por sus actividades delictivas, también intentó involucrar a sus hijos. “Cuando estábamos en Alem, le ordenó a mi hijo que escondiera las armas e hizo que él agarrara un arma mucho más grande que él y la escondió bajo un montón de hojas. La Policía ni siquiera tuvo que esforzarse en buscar y encontró el arma de forma inmediata”, contó.
También recordó que en el día del cumpleaños 8 de una de sus hijas, “directamente le dijo que se cambiara y que la acompañara a realizar contrabando de vinos por el río Uruguay”.
En tanto, para intentar resolver todo, la víctima explicó que intentó hacer un trato pero que no funcionó.
“Hace cuatro años intenté separarme, él tenía que enviarme por mis cuatro niños un salario mínimo vital y móvil, con la condición de que yo estuviera encerrada sin poner un pie fuera del hogar, y que mis niños estén conmigo todos los días y él sólo tres horas”, relató.
“Mis niñas empezaron a quejarse de que su papá la llevaba a la casa de un anciano y sus hijos que eran hombres mayores de edad, en donde tomaban bebidas alcohólicas. Un día mi hija más grande me dijo que no quería ir más con su padre”, explicó, agregando que la niña contó que en varias oportunidades se sintió acosada por un amigo de su padre.
“Cada sábado era una tortura porque simplemente ocupaba el horario de visita para ir a mi hogar a humillarme y amenazarme”, lamentó la entrevistada.
Finalmente, luego de largos años de sufrimiento, hace dos meses la mujer tomó la decisión de huir lejos del hombre junto a sus hijos. “Debía haber levantado la voz hace muchos años pero no lo hacía por miedo”, mencionó.
Marcia remarcó que ahora sólo busca libertad, paz y tranquilidad. “Mi deseo es trabajar y poder darles a mis niñas lo que nunca tuvieron. Mi fuerte es la panadería, pero es difícil encontrar un empleo sin secundario completo, Pero no pierdo la fe de que lo voy a obtener”, aseguró más animada.
Desde que está lejos de su expareja, la mujer contó que cree que se vendrán tiempos mejores: “Con esfuerzo voy a salir adelante con mis hijas y curar el dolor que su progenitor nos causó”.
Incendio intencional
Por otra parte, Marcia también contó que días atrás hubo un incendio en 25 de Mayo en la casa de un amigo de su hija, apuntando a que cree que fue su expareja el que lo provocó. “Luego del escape, mi hija subió una foto con el padre de un amiguito suyo en dónde decía ‘Feliz cumpleaños, pa’, lo que hizo que Sergio se enojara”
Días después la casa del amigo de su hija se incendió y durante la investigación, la mujer contó que en las cámaras se observó a un hombre que incendiaba la casa de forma intencional.
“Cuando mi hija vio el video reconoció a su padre de forma inmediata. El señor realizó una denuncia pero todo quedó en la nada”.
Por último, sobre su situación de abusos y violencia de género, la mujer manifestó que la denuncia ya está hecha y que solamente “espero que se haga justicia, por mí, por mis niñas y por todas las personas inocentes que sufren por culpa suya”.
“Este año primero llevé a fiscalía en Oberá, pero después de dos semanas no tenía respuestas, luego fui al Juzgado de Familia en Garupá y realicé la ampliación de denuncia en la Comisaría Quinta”, concluyó la mujer que hoy permanece en la provincia, pero con miedo a que su ex la encuentre.