Bloco de tambores conformado por mujeres y disidencias

Paranaguá Percusión: El pulso afro-bahiano que resuena desde Posadas con identidad propia

Con una propuesta que fusiona música, danza y trabajo comunitario, el grupo apuesta a construir un espacio de expresión y aprendizaje donde el tambor se convierte en herramienta de encuentro, diversidad y transformación cultural
miércoles 08 de abril de 2026 | 6:05hs.
El grupo Paranaguá Percusión nació en la costa del Paraná, que nutre de fuerza y ritmo los tambores.  Foto: Agustina Vera
El grupo Paranaguá Percusión nació en la costa del Paraná, que nutre de fuerza y ritmo los tambores. Foto: Agustina Vera

En el corazón de Posadas, donde el río Paraná marca el pulso de la región, un grupo de mujeres y disidencias encontró en el tambor una forma de expresión, encuentro y transformación. Así nació Paranaguá Percusión, un bloco afro-bahiano que desde 2019 construye identidad a través de la música, el cuerpo y el trabajo colectivo.

Dirigido por la percusionista Lucila Damiani, el proyecto se consolidó como una propuesta artística única en Misiones. “Este proyecto surge a partir de la necesidad de tener un espacio de aprendizaje de percusión para mujeres y disidencias”, explica la directora, quien además destaca el crecimiento sostenido del grupo: “La banda hoy está por cumplir ocho años, fue todo un proceso de aprendizaje, de crecimiento colectivo y de transformación”.

La esencia de Paranaguá combina la tradición de los blocos afro de Salvador de Bahía con una impronta local que se nutre del territorio misionero. En escena, la potencia de la percusión se fusiona con coreografías y una fuerte presencia grupal que invita al público a ser parte de la experiencia.

Pero más allá del espectáculo, Paranaguá es también un espacio de encuentro. Mariana Cremades, integrante y diseñadora gráfica de 45 años, lo resume con emoción: “No somos solo una banda, sino que también somos amigas y compartimos un montón de cosas. Entré porque quería aprender un instrumento y hoy sigo acá, creciendo con este grupo”.

Historias como la de Araceli Arce, bióloga de 33 años, reflejan el impacto que genera la propuesta: “Conocí la banda en un evento, vi que era un grupo de mujeres y me apasionó. Con el tiempo pude incorporarme y hoy estoy súper feliz de poder estar tocando y aprendiendo”.

Diversidades y convergencia

Actualmente, Paranaguá reúne a una decena de integrantes de diversas edades y profesiones que encuentran en la música un punto en común. “Lo más rico es la diferencia de edades y de pensamientos, pero siempre hacemos núcleo en lo que nos une: la música y la posibilidad de crecer juntas”, señala Damiani.

El grupo trabaja en dos formatos: el bloco, orientado a la formación y práctica colectiva, y la banda, con un repertorio que incluye versiones de artistas brasileñas como Ivete Sangalo y Daniela Mercury, además de composiciones propias. Para formar parte, las interesadas pueden acceder a talleres previos donde se enseñan los fundamentos de la percusión afro-bahiana.

Origen del nombre

El nombre Paranaguá tiene un origen tan simbólico como poético. “Proviene de la lengua guaraní y significa ‘lo que viene del río’. Empezamos a ensayar en el Parque Paraguayo, a la vera del Paraná, y de ahí surge la identidad del grupo”, recuerda la directora.

En un camino atravesado por desafíos -incluida la pandemia-, el proyecto logró sostenerse y fortalecerse.

Hoy ensayan en La Murga de la Estación, un espacio que consideran su casa, y desde allí proyectan nuevas metas. Entre ellas, la organización de una fiesta propia que promete reunir música, baile y comunidad.

“Los invitamos a que nos sigan en nuestras redes, donde vamos a compartir toda la información de lo que se viene”, anticipó Damiani.

Mientras tanto, Paranaguá Percusión sigue marcando el ritmo en Posadas: un latido colectivo que crece desde el tambor, atraviesa cuerpos y construye cultura.

Para saber más sobre la agrupación, ver en Instagram @paranaguapercusion

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