La competencia busca consolidarse en el calendario nacional
Yesa y Toledo dominaron los 10K
El río Paraná volvió a ser protagonista ayer por la mañana con la disputa de la segunda edición de los 10 kilómetros de Misiones Aguas Abiertas, una exigente travesía que unió el balneario Costa Sur con El Brete, en Posadas. La competencia se largó a las 7 con la participación de más de 30 nadadores provenientes de distintos puntos de la provincia y del país, y tuvo como ganadores al posadeño Máximo Yesa en la rama masculina y a Milena Toledo entre las mujeres. La prueba fue organizada por el Club Náutico León Seró junto a la Asociación Tri Misiones, con el acompañamiento de la Municipalidad de Posadas y el Gobierno provincial.
En una mañana que finalmente presentó condiciones ideales para la práctica deportiva, los competidores se lanzaron al agua tras una previa marcada por la incertidumbre climática. Las tormentas registradas el día anterior habían obligado a suspender la acreditación y la presentación oficial prevista en El Brete, pero el tiempo mejoró durante la madrugada del sábado y permitió que la travesía se desarrollara con normalidad.

El recorrido de 10 kilómetros a lo largo del Paraná volvió a plantear un desafío importante para los nadadores, no solo por la distancia sino también por la necesidad de adaptarse a las condiciones del río, sus corrientes y la referencia visual durante el trayecto. La prueba contó con un operativo de seguridad que incluyó embarcaciones de apoyo, personal de asistencia y controles permanentes para seguir el avance de cada participante.
En ese contexto, Máximo Yesa fue el primero en completar el recorrido tras poco más de dos horas de esfuerzo, marcando el ritmo de la competencia masculina y celebrando una experiencia que para él también fue inédita en este tipo de pruebas.
En cuanto al podio de la clasificación general, en la rama masculina el triunfo fue para Máximo Yesa, quien completó el recorrido en 2:14:10, seguido por Jorge Rafael Noguera, con 2:24:25, y Román García Rocabert, que terminó tercero con 2:42:02. Entre las mujeres, la victoria quedó en manos de Milena Toledo, con un registro de 2:24:20, escoltada por Carolina Ostrorog, segunda con 3:01:56, y Gala Victoria Alfonso, quien completó el podio con 3:03:11.

“La verdad que estoy re contento de poder cumplir esta meta, esta experiencia de los 10 kilómetros. Estaba muy ansioso antes de nadar, pero salió todo más que bien y la organización me re ayudó”, contó el nadador una vez finalizada la travesía.
El propio Yesa reconoció que el inicio de la carrera fue uno de los momentos más complejos del recorrido. “Al principio, los primeros mil metros estaba bastante perdido, no encontraba las referencias. Después me ayudó un piragüero, Fabián, que me supo guiar para pasar por debajo del puente y recorrer toda la costanera. Fue terrible la experiencia”, relató.
Para el nadador, acostumbrado a competir principalmente en pileta, la competencia significó además su debut en una travesía de 10 kilómetros en río. “El año pasado no pude participar porque estaba en otra competencia. Yo nado mucho en pileta, no tanto en río, pero este año se me dio y estoy muy contento”, explicó.
Yesa entrena en el Club Capri y combina el deporte con sus estudios universitarios. “Ahora estamos en pretemporada, con entrenamientos de dos horas y gimnasio tres veces por semana. Cada vez que podemos venimos al río a hacer tiradas. También estoy estudiando Relaciones Internacionales en la facultad, así que trato de combinar las dos cosas”, agregó.
Entre las mujeres, la victoria fue para Milena Toledo, quien también vivió su primera experiencia en los 10 kilómetros del Paraná y logró quedarse con el primer lugar tras una sólida actuación.
“La verdad que me vengo entrenando hace bastante para esta carrera durante toda la pretemporada de verano y me sentí súper bien. Por momentos me cansaban los hombros, pero es normal en una carrera larga. Igual estoy muy feliz de haber terminado”, expresó.
Al igual que Yesa, Toledo debutó en la distancia dentro de esta competencia. “El año pasado no me pude meter, pero este año mi profe me impulsó a que me anote. La verdad que no me arrepiento para nada”, contó.
La nadadora, que actualmente entrena en el Casi, también aprovechó para destacar el valor de la experiencia. “Invito a todos los chicos que quieran participar que se animen, porque es una experiencia muy linda. Se disfruta mucho y el ambiente es muy bueno”, señaló.
Su vínculo con la natación comenzó desde muy chica. “Empecé a nadar a los cuatro años por un problema de asma. Con el tiempo me empezó a gustar cada vez más, empecé a competir y me di cuenta que era lo que quería hacer. El ambiente, los amigos y las experiencias te van atrapando”, recordó.
Más allá de los resultados, la competencia volvió a dejar sensaciones positivas entre los participantes y reforzó el potencial del río Paraná como escenario para este tipo de pruebas deportivas. Así lo destacó también Gabriel Rodríguez, guardavidas y profesor de Educación Física, quien participó de la travesía.
“Por suerte el clima acompañó y estuvo todo muy lindo. Pensábamos que por la tormenta de ayer quizás no se iba a poder largar, pero el tiempo mejoró y salió una jornada hermosa”, señaló.
Rodríguez también resaltó el trabajo de la organización y el crecimiento del evento en apenas su segunda edición. “La organización fue increíble. Nos sentimos muy cómodos y los nadadores muy cuidados. Además se nota que la competencia va creciendo, cada vez vienen más nadadores de otras provincias”, remarcó.
En esa línea, consideró que el Paraná ofrece condiciones ideales para el desarrollo de este tipo de desafíos.
“El río nos da unas prestaciones muy buenas para las carreras de larga distancia. Y se avanzó muchísimo en seguridad, que es algo fundamental para que llegue gente de afuera y para que el evento pueda proyectarse a nivel nacional”, explicó.
La travesía también dejó en evidencia el potencial deportivo y turístico que tiene Posadas para albergar competencias de aguas abiertas. Con el paisaje de la costanera como telón de fondo y la llegada en el balneario El Brete, los nadadores completaron un recorrido que combinó exigencia física, estrategia y adaptación al entorno natural.
Mientras los participantes cruzaban la meta y compartían la emoción del desafío cumplido con familiares y amigos, desde la organización destacaron la respuesta de los competidores y el crecimiento que viene mostrando el evento en cada edición.
La jornada cerró con la premiación a los mejores clasificados y con el compromiso de seguir fortaleciendo esta propuesta que busca consolidarse dentro del calendario regional de aguas abiertas. En ese marco, desde el Club Náutico León Seró también valoraron el acompañamiento de instituciones, autoridades y empresas que hacen posible la realización de la travesía.
Y con la experiencia de esta segunda edición ya completada, la mirada de la organización empieza a proyectarse hacia lo que viene, con el objetivo de continuar ampliando la convocatoria y posicionar a Misiones como uno de los escenarios destacados para las competencias de aguas abiertas en el país.