"Estamos abandonando a una mujer y a su hija, la justicia le está dando la espalda"
En las últimas horas trascendió una denuncia en la que una mujer que vivía con su esposo e hija en Buenos Aires manifestó que tanto ella como su pequeña de 9 años sufrían violencia doméstica por parte del sujeto, por lo que decidió huir y resguardarse en Oberá. En la denuncia también se menciona que el titular del Juzgado Civil 85 de Buenos Aires la extorsiona y la multó con una suma de 200 mil pesos por día tras no permitir que la menor salga de la provincia.
En ese marco, Micaela Pereira -abogada de la denunciante-, en diálogo con El Territorio explicó el calvario que la mujer presuntamente estuvo padeciendo junto con su hija menor y apuntó sobre la nula ayuda que recibió tanto de la Justicia de Buenos Aires como de la de Misiones.
"La denuncia se realizó de forma presencial en la mesa de entrada de la Secretaría Uno de Violencia Familiar de Oberá, porque en la comisaría no le querían recibir la denuncia, ya que Alejandra no estaba domiciliada en enta ciudad", comenzó explicando la letrada.
En relación con los hechos, la abogada contó que, aun estando en Oberá, el hostigamiento continúa y que no hay respuestas de la Justicia. "Ahora están domiciliadas las dos en Oberá y la nena ya está escolarizada, pero ellas reciben llamadas de amenazas por parte del padre", lamentó.
Preocupación por la niña
Sobre esta situación, explicó que esto las preocupa, ya que "desde la escuela ya dijeron que mientras no haya una medida cautelar de protección para la nena, ellos no pueden negarle al padre que la retire cuando él quiera".
Respecto a la resolución del juzgado civil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la entrevistada contó que el Juzgado 85 "desestimó la denuncia de violencia, diciendo que no considera que haya riesgo ni pruebas suficientes para establecer que hubo violencia. Por lo tanto, esta persona sigue hostigando, maltratando y violentando a las dos", agregando que la violencia era tal que "hizo que Alejandra perdiera todas las posibilidades de trabajo, por lo que el único lugar donde consiguió empleo es en Misiones, donde ahora da clases".
En esa línea, explicó que el motivo de mudarse a Misiones se dio porque no podía seguir en Buenos Aires, ya que "la estaban pasando muy mal económicamente. Además, el padre de la nena goza de un estatus económico privilegiado y jamás pasó alimentos a su hija ni tampoco le brindó un lugar para que ella pudiera vivir". Incluso, la abogada detalló que ambas tuvieron que padecer situaciones de precariedad.
Actuación judicial
Por otro lado, Pereira apuntó contra la Justicia misionera, alegando que "les están dando la espalda. En particular el juez subrogante del Juzgado de Familia en Oberá, que no toma la causa y se lava las manos".
"Básicamente está tomando medidas dilatorias para después declararse incompetente, pero ni siquiera investiga ni toma lectura de todas las presentaciones que nosotros hicimos, teniendo en cuenta que se presentó un informe del colegio anterior de la niña en Buenos Aires, dentro de una entrevista psicopedagógica que le realizó", remarcó.
Según la letrada, la entrevista se realizó debido a que notaron conductas que no coincidían con la edad de la menor ni con las situaciones que debería atravesar una niña de 9 años.
Por último, pidió que la Justicia haga su trabajo y no ignore una situación tan grave de violencia de género y doméstica.
"Es momento de despertar socialmente y aplicar todas las normativas que se supone que existen tanto en violencia de género como en la Ley Micaela. Estamos abandonando a una mujer ya su hija. No queremos que sea un número, sino salvar sus vidas", concluyó.