Busca que el salario docente sea declarado en estado de emergencia

Trotta: "Desfinanciar la escuela es una decisión política del gobierno"

El ex ministro de Educación de la Nación cuestionó que a la administración de Javier Milei no le interesa una educación que garantice el desarrollo de los argentinos.
domingo 01 de marzo de 2026 | 3:00hs.
Trotta cuestionó el traspaso de responsabilidades de Nación a las provincias.
Trotta cuestionó el traspaso de responsabilidades de Nación a las provincias.

Nicolás Trotta fue ministro de Educación de la Nación durante el gobierno de Alberto Fernández. Actualmente es diputado nacional y el miércoles pasado presentó un proyecto de ley para declarar la emergencia del salario docente y crear un mecanismo de transferencia de recursos desde el Estado nacional a las provincias con destino específico a los sueldos de los maestros y al mejoramiento de las infraestructuras de las escuelas.

El Territorio dialogó con el diputado Trotta, quien está convencido de que la génesis de la crisis del sistema educativo es consecuencia de la mirada ideológica del gobierno nacional. Que no se trata del discurso de ‘no hay plata’, sino de la decisión política de que no haya plata para los maestros y para las escuelas.

“El presidente Milei y sus funcionarios van por un modelo de país donde claramente la educación no es prioridad y eso lo fueron demostrando en estos dos años de gestión. Por eso creo que este ciclo lectivo 2026 va a ser dramático y conflictivo porque no hay inversión en las escuelas, los sueldos de los maestros se deterioraron, las familias están atravesando pérdidas de trabajo y achique en sus hogares y todo esto sin dudas repercute dentro de las aulas” advirtió.

¿Qué perspectiva tiene para este 2026?

Este ciclo lectivo va a estar atravesado por los conflictos. Y el responsable exclusivo es el presidente Javier Milei, porque en estos dos años de su gestión se tomaron decisiones que atentan contra la corresponsabilidad que tiene la Nación en garantizar el derecho a la educación en todo el país. En estos dos años de gobierno libertario hubo una reducción de la inversión en educación del 47,7 %. Es decir, hubo una falta de inversión cercana al 50% como consecuencia del terrible ajuste que vienen haciendo en el universo educativo.

¿En qué sectores educativos impacta ese ajuste?

El Estado nacional tiene la responsabilidad del financiamiento de la educación superior y en el plano de las universidades se ve el achique más brutal. Pero también tiene la corresponsabilidad en la educación obligatoria, junto a las provincias, que arranca desde la salita de 4 años y que llega la formación docente y los institutos terciarios, donde $3 de cada $4 lo ponen las provincias y $1 pone Nación. De esa parte de su responsabilidad el Estado nacional se desentendió cuando dejó sin efecto el Fondo de Incentivo Docente (Fonid) con el que se fortalecía el salario de los maestros.

¿La desaparición del Fonid es la principal causa del deterioro del sueldo de los maestros?

El Fonid era un componente clave del salario que complementaba los ingresos docentes en todo el país. Apenas asumió el presidente Milei, lo eliminó. Eso representó casi la mitad de la pérdida del salario docente. La otra mitad obedece a que el gobierno nacional no puso en marcha la paritaria docente que históricamente opera como un proceso de diálogo entre la Nación, las provincias y los sindicatos para traccionar el salario de los maestros hacia arriba.

¿Cuál es la medición que tienen sobre el deterioro del sueldo docente?

A nivel nacional el promedio del deterioro del poder adquisitivo del sueldo docente en estos últimos dos años fue del 19%. En el caso de los docentes de la provincia de Misiones ,la pérdida fue del 14%. Por eso presentamos en el Congreso de la Nación un proyecto de ley de fortalecimiento del salario docente para que a través del 1% de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), las provincias reciban los recursos necesarios para mejorar el sueldo de los maestros y también la infraestructura escolar, que es la otra gran necesidad que hoy tienen las escuelas.

¿Cuál es la distribución de fondos que plantean en el proyecto de ley?

El proyecto plantea un mecanismo de asignación específica y distribución automática, de modo que los recursos lleguen directamente al recibo de sueldo docente, sin discrecionalidad ni intermediaciones. Se trata de un complemento federal para docentes, directivos y no docentes de la educación obligatoria estatal que recibirán $52.269 por mes y una compensación federal adicional de $67.204 para quienes se desempeñan en escuelas de alta vulnerabilidad. Esto representa un total cercano a $119.473 adicionales por cargo entre marzo y diciembre, una mejora concreta que impacta de manera directa en el bolsillo de quienes están en el aula.

¿Y según ese proyecto de ley, ¿cómo se haría la distribución de los recursos para las infraestructuras y equipamientos en las escuelas?

Lo que planteamos es que usen los recursos de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) correspondientes a 2025 que no fueron ejecutados, por un total de $740.500 millones, para obras, reparaciones y mantenimiento en todo el país. Se trata de una inversión clave para sostener a 44.460 escuelas, 7.458.411 estudiantes y 916.674 trabajadores de la educación que hoy se ven afectados por el recorte. Pedimos que el 75% de esos fondos sea destinado a la mejora de la infraestructura edilicia educativa de gestión estatal de nivel inicial, primario y secundario y que el restante 25% vaya específicamente a las escuelas técnicas de nivel secundario de gestión estatal.

Pero hay pocas chances de que este proyecto se apruebe en un Congreso dominado por las alianzas parlamentarias que construyó el oficialismo…

Los acompañamientos parlamentarios no son para siempre. Los conflictos laborales, educativos y sociales que ya estamos viviendo y que se van a incrementar, van a cosechar una degradación del apoyo popular de esta gestión de gobierno y a partir de ese cambio se va a construir una nueva mayoría opositora en el Congreso de la Nación. Y lo que hoy se muestra como un sólido apoyo parlamentario a este gobierno se va ir cayendo a medida que la sociedad muestre su descontento con lo que estamos viviendo.

Sin embargo, desde el gobierno nacional se habla de la educación como un servicio esencial.

Primero que la educación es un derecho. No un servicio. Y segundo que se trata de un discurso mentiroso, porque mientras declara por decreto a la educación como servicio esencial, la asfixia financieramente. Es decir, en los papeles declara la educación como prioritaria, pero en los hechos la desfinancia. La supuesta esencialidad es utilizada como una herramienta de control y no como un compromiso real con la calidad educativa o la dignidad de quienes sostienen las aulas.

¿Qué balance hace de la gestión de la educación del gobierno de Milei?

Desfinanciar la escuela es una decisión política. Darle la espalda al sistema educativo es una decisión política. Eliminar la meta de inversión para la educación también es una decisión política. Por eso está claro que a este gobierno no le interesa forjar una educación que garantice el desarrollo integral de todos los argentinos. Y es justamente en esa mirada ideológica la que está detrás de cada decisión política de esta administración. Por eso más que nunca es necesario entender que la educación es una de las tres políticas públicas -las otras dos son el trabajo y la ciencia- que debemos proponer y defender si queremos construir un modelo de país armónico.

¿Qué mirada tiene sobre la relación Nación-provincias en materia educativa?

Milei y su gobierno implican una retracción absoluta de la construcción de un modelo de país. Y en ese contexto, la educación no es la excepción. Su gestión forma parte del concepto de dejar todo en manos del libre mercado. Parece que sólo somos una confederación de provincias, porque el Estado nacional no financia las universidades nacionales, a las que quiere provincializar, como lo ha dicho muchas veces, tampoco asume su cuota de responsabilidad en el financiamiento de la educación obligatoria, porque dice que es una actividad de exclusiva responsabilidad de las provincias, abandona el mantenimiento de las rutas, se desentiende del mantenimiento de la salud pública. Es un combo de ausencias del Estado nacional que va disgregando a las provincias a su suerte, sin una mirada común de país.

¿Cuánto pesa esa mirada ideológica en este inicio de clases?

Pesa mucho. Porque se manifiesta en la ausencia de empatía que tiene este gobierno. Ausencia de misericordia, de ponerse en el lugar del otro, en la necesidad que tiene el otro. Porque yo no lo veo preocupado al presidente Milei en ver cómo ayudar a resolver los conflictos docentes de Misiones para que ningún estudiante se quede sin su primer día de clase por el paro docente. Porque en la mirada ideológica de Milei, eso es un problema que debe resolver el gobernador (Hugo) Passalacqua. Y por eso se borra de esa responsabilidad que tiene en garantizar el derecho a la educación, porque además recauda los fondos suficientes para hacerlo. 

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