Caravanas de motos y disturbios en Posadas: “Esto no es motociclismo, es vandalizar la ciudad”
Durante el fin de semana se multiplicaron en redes sociales los videos de caravanas masivas de motocicletas que recorrieron distintos puntos de Posadas y el área metropolitana, con maniobras peligrosas, circulación en contramano y ruidos ensordecedores en plena madrugada. La escena generó indignación y preocupación entre los vecinos.
Para diferenciar estas prácticas del motociclismo organizado, Alejandro Melgarejo, referente de la Asociación de Motociclistas en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7, fue categórico: “Primero y principal, no son motociclistas. Partimos de ese punto. Los motociclistas se juntan para hacer cosas buenas, para llevar juguetes a los chicos o alimentos a un comedor. Estos chicos son vándalos”.
Melgarejo sostuvo que lo ocurrido no puede considerarse una caravana tradicional. “Esto no es una caravana de motos. Esto fue vandalizar la ciudad capital y los alrededores con un montón de motos sueltas haciendo lo que se les ocurrió. Son dos cosas totalmente distintas”, remarcó.
Según explicó, la problemática no es nueva y se replica en distintos puntos de la provincia. “Es un problema que ya está en toda Misiones y en los principales barrios de las ciudades grandes. Los vecinos están hartos y no encuentran cómo resolverlo”, afirmó.
También describió escenas que calificó de “preocupantes”: motos haciendo piruetas frente a comisarías, circulación en contramano y persecuciones que no lograron frenar la situación. “Te da pena, enojo y bronca ver a un policía corriendo con la cachiporra entre medio de estos tipos de moto, sin poder resolver nada”, expresó.
¿Caravana legal o ilegal?
Consultado sobre si una caravana de motos es legal, aclaró que sí puede serlo, siempre que esté organizada y autorizada. “Nosotros hicimos muchas caravanas solidarias, con todas las medidas de seguridad, con autorizaciones previas y acompañamiento de tránsito o de la policía para garantizar la seguridad de todos”, explicó.
En contraste, lo ocurrido el fin de semana careció de organización y control. “Acá no hubo medidas de seguridad ni planificación. Fue una convocatoria masiva para hacer desmanes”, indicó.
Melgarejo señaló que muchos de los participantes buscan practicar una disciplina conocida como “stunt”, que consiste en realizar piruetas con motocicletas. “El stunt sería como lo que hacen los chicos con bicicletas, pero con motos. Algunos lo toman como una disciplina”, explicó.
Sin embargo, advirtió sobre los riesgos: “Hay mucho siniestro por esa cuestión. Salís de una curva y te encontrás con chicos haciendo piruetas en el medio de la ruta. Esto es un cachetazo de realidad para los que lo estaban escondiendo abajo de la alfombra”.
Además, alertó que el problema ya superó el ámbito del tránsito. “Esto dejó de ser un problema de tránsito. No lo resolvés con dos agentes haciendo un operativo. Es un problema de seguridad pública”, afirmó.
Convocatorias en redes y motos sin papeles
El referente aseguró que existen responsables directos detrás de las convocatorias. “Son cinco o seis chicos que convocan a través de redes sociales y son responsables de que esto suceda. Están llamando a una situación que ni siquiera ellos pueden controlar”, denunció. También advirtió que en varios procedimientos se detectaron motos sin documentación, sin patente e incluso robadas. “Algunas no tenían ni luces. El problema ya escaló”, subrayó.
Otro factor que incide en el fenómeno es el crecimiento del parque de motocicletas. Aunque Misiones no cuenta con un observatorio vial actualizado, Melgarejo citó datos de hace dos años que indicaban que solo en Posadas se incorporaban unas 320 motos nuevas por mes.
“Esto creció por la facilidad para acceder a una moto y por la necesidad económica. Mucha gente se bajó del auto o del colectivo y se subió a una moto. Otros se aventuraron a trabajar con aplicaciones de reparto o traslado”, explicó.
Según sostuvo, el aumento de motos también derivó en más infracciones y situaciones de violencia vial. “Genera esta violencia que nos afecta al motociclista responsable principalmente”, afirmó.
Melgarejo insistió en la necesidad de diferenciar. “Ser motociclista responsable es conocer la máquina, cuidarla y cuidar la convivencia vial. Hay muchos actores en la vía pública y el motociclista sabe que está expuesto, por eso se cuida”, definió. Y agregó: “Una vez que te colocaste el casco estamos todos dentro de la misma bolsa. El vecino no sabe si sos un trabajador o alguien que va a tirar cortes en la plaza. Por eso nos afecta tanto”.