Juntan pelotas en desuso para minimizar ruidos de muebles en escuelas a las que asisten niños con autismo

La pelotas en desuso serán para colocarlas en las patas de mesas y sillas, reducir el ruido en las aulas y generar entornos más inclusivos para niños con autismo y otras neurodivergencias.
sábado 21 de febrero de 2026 | 21:48hs.
Imagen referencial.
Imagen referencial.

En Montecarlo se inició una campaña a favor del autismo y de los niños neurodivergentes llamada “Demos pelotas al Autismo”, que tiene como objetivo recolectar pelotas de tenis, pádel y otras similares para transformarlas en silenciadores para las patas de mesas y sillas escolares. La iniciativa es impulsada por la Escuela Especial N° 12, padres y la Agrupación Gusy.

Al colocar las pelotas en las patas del mobiliario escolar se logra reducir considerablemente el ruido dentro del aula, creando un ambiente más armónico, respetuoso e inclusivo. Un espacio donde cada niño pueda aprender en calma, sentirse seguro y desarrollar todo su potencial.

El ruido constante del arrastre de muebles, que para muchos puede pasar desapercibido, para algunos niños representa una fuente de estrés, angustia y sobrecarga sensorial. Son sonidos repetitivos e intensos que pueden generar malestar y dificultar la concentración, el aprendizaje y el bienestar emocional.

“Invitamos a toda la comunidad a sumarse acercando sus pelotas en desuso al Bonito Pádel. La idea es viralizar la propuesta hacia otros espacios donde se juega al pádel y a otras localidades. Se dispone una caja en cada lugar donde se practica este deporte para juntar las pelotas en desuso. Queremos recolectar una cantidad importante y luego llevarlas a las escuelas donde hay niños con neurodivergencia o con autismo que tienen dificultades para tolerar el ruido, y colocar las pelotas en las patas de las mesas para que este sonido no impacte tan fuertemente en ellos”, explicó la docente de la Escuela Especial Adriana Nolazco.

Además, agregó: “Por lo pronto estamos disponiendo de uno o dos meses para ver la cantidad de pelotas que se pueda juntar y después nos vamos a organizar para identificar qué escuelas las están necesitando. En función de lo que nos indiquen los padres, nos acercaremos a las instituciones y realizaremos el trabajo de cortar las pelotas y colocarlas en las patas de las mesas. También se hará un trabajo de concientización mediante charlas, en las que se les explicará a los niños la importancia de mantener estas pelotas en las patas de las mesas para no alterar la capacidad auditiva de los niños con TEA”.
 
 
 

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