Actualmente la causa se investiga como “privación ilegítima de la libertad”

Ocho años desaparecida: "Tengo la corazonada de que mi hija está viva"

Pablo Correas de Melo nunca dejó de buscar a Candela, vista por última vez en 2018 en San Vicente. Pide que el caso pase a la Justicia Federal. Sospecha de red de trata.
miércoles 04 de febrero de 2026 | 4:00hs.
Pablo encabeza la lucha por encontrarla desde hace 8 años.  Foto: archivo.
Pablo encabeza la lucha por encontrarla desde hace 8 años. Foto: archivo.

Hace ocho años que no se sabe absolutamente nada sobre el paradero de Candela Correas de Melo. Vivía en un paraje a pocos kilómetros de San Vicente, y aquella noche del 3 de febrero del 2018 habría salido de su casa a encontrarse con su novio de entonces, Carlos Da Silva, pero según lo que declaró éste en sede judicial, nunca se vieron.

Candela tenía 15 años y estaba embarazada. Desde entonces, su rostro se inmortalizó en las infinitas pancartas y carteles que piden en Misiones, y en todo el país, algún dato certero para dar con ella.

Pablo, su papá, encabeza la lucha desde ese día y hoy lo que lo preocupa, reconoce, es que la investigación sigue abierta pero sin avances, ni pesquisas ni novedades, y bajo una carátula que no se correspondería con la seguidilla de hechos.

Justamente ayer se presentó, una vez más, en el Juzgado de Instrucción N° 3 de San Vicente en busca de respuestas: “No hubo ni una conclusión ni dato nuevo. Tampoco la justicia siguió investigando cosas”, lamentó en conversación con El Territorio.

Actualmente, la desaparición de Candela se instruye como un caso de privación ilegítima de la libertad. Carátula que su padre discutió y exige que el expediente completo pase a manos del Juzgado Federal, ya que, según sospecha, se trataría de un hecho de desaparición forzada o trata de personas.

Cambio de carátula

“La causa está parada. Yo quería que el Juzgado lo pase al Federal, pero para eso el juez (Gerardo Casco) se tiene que declarar incompetente. Y otra es que deben cambiar la carátula”, explicó.

Contó que ayer no logró la respuesta que esperaba. “Le expliqué al secretario que fue quien me atendió, que hace ocho años de la desaparición de mi hija, y con 10 años la causa va a caducar. Y ahí, ¿en qué va a quedar?”, se pregunta.

Incluso, relató que desde la misma sede judicial habrían reconocido cierta paradoja. “El argumento de ellos de que la causa no avance es que no tienen todos los medios necesarios para seguir, como el juzgado federal”. Y que, para lograr el recambio de carátula, le expusieron que “desde el Federal no tienen ni una prueba para tomar el caso como trata de personas”.

Hace tres años un dato reavivó cierta esperanza de conocer más sobre los últimos movimientos de Candela en San Vicente. Las pistas llevaban a una propiedad que sería de la familia de Carlos, un joven de entonces 20 años con el que salía.

Al ser consultado sobre esa línea de investigación, Correas de Melo recordó que “eso pasó al juzgado penal del doctor Casco, de que podía estar en una propiedad ahí y de que la podían haber matado, pero no salió nada más. Ni un dato nuevo”, lamentó.

El familiar contó que el año pasado logró una reunión privada con el Juez Casco, al que solicitó que ordene una nueva declaración indagatoria al ex novio de Candela. “Que declare el padrastro de él y todos, para ver si todas las aclaraciones coinciden con las de antes, porque también sigue siendo sospechoso: Candela no aparece y hasta que ella no aparezca, todos los que fueron sospechosos lo siguen siendo”, remarcó.

“Y le pedí al juez que busquen a los familiares de Da Silva y que lo vuelvan a interrogar y preguntar cosas que tal vez ellos pueden saber. Ellos tienen todas las declaraciones anteriores, para poder corroborar si ellos dicen la verdad”, insistió.

Esperanza

Desde 2018 Pablo no dejó de buscarla. Otros casos que conmovieron a San Vicente, como el femicidio de Daniela Radke, movilizan a la familia con la esperanza de que a Candela no le haya tocado ese trágico destino.

El hombre reconoció tener “la esperanza, o como quien dice, una corazonada, de que mi hija sigue estando viva”. Pero el silencio y la falta de respuestas inquietan y duelen: “Como no aparece y no se sabe nada, lo único que uno llega a presumir es que puede ser que esté en una red de trata de personas”, sospechó.

“Yo quiero saber qué es lo que pasó con mi hija: si está viva, si está muerta, si está en otro país o si está en Argentina. Si está bien o si está mal”, pide con voz quebrada.

“Como padre necesito saber, porque pasan los años y esto cada vez se está poniendo peor”.

Candela Correas de Melo permanece en las búsquedas activas del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu) para que, quien tenga un dato sobre su paradero, pueda denunciarlo de forma anónima a la Línea 134.

Missing Children es otra de las organizaciones nacionales que apoyó desde el principio la búsqueda junto a la familia de Candela. “Hace unos seis meses me he comunicado con ellos. Siempre estuvieron”, valoró Pablo. El rostro de la joven permanece en la lista de personas mayores que siguen en la búsqueda: cualquier dato se puede aportar al WhatsApp de la fundación: 1141573101. 

Candela Agustina Correas de Melo

Ausente desde: 3 de febrero de 2018

Edad en la foto: 15 años

Edad actual: 23 años

Fecha de nacimiento: 10 de agosto de 2002

Lugar de residencia: San Vicente, Misiones

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