Durante el verano
Qué hacer ante el aumento de ratas y animales ponzoñosos
Con la llegada de las altas temperaturas, Posadas registra un aumento sostenido en las consultas vinculadas a la presencia de roedores, animales ponzoñosos y otras alimañas en ámbitos domiciliarios y espacios públicos. Principalmente las ratas encabezan el listado de los principales motivos de consulta durante todo el año, aunque su incidencia se intensifica en la temporada estival.
Si bien no son animales ponzoñosos, representan una problemática persistente asociada a múltiples factores, como el manejo de residuos, la acumulación de objetos en desuso y la falta de cerramientos adecuados. A este escenario se suman las consultas por la aparición de murciélagos y, especialmente en esta época, de animales ponzoñosos como alacranes, arañas y serpientes, aunque estas últimas en menor proporción.
Un fenómeno que despierta especial atención es la proliferación de larvas de mariposas, algunas de las cuales poseen pelos o espinas urticantes capaces de provocar accidentes al contacto con la piel.
El ejemplar de larva más peligroso es la a Lonomia obliqua, que a diferencia de las otras orugas, como la pollo o la gato (no son mortales) que producen un dolor intenso inmediatamente después de haber tenido contacto con ellas, ésta no produce una irritación importante al momento del roce, sino que aparecen otros síntomas.
“Estas orugas tienen en el dorso como unas púas quebradizas conectadas con glándulas venenosas que están dentro de la piel, y que al ponerse en contacto inyectan esa toxina que produce una serie de trastornos”, había explicado el especialista Roberto Stetson.
Así, las personas normalmente sienten una descompostura general, dolor fuerte en la región posterior del cráneo (región occipital) aunque lo más evidente es la aparición de moretones que comienzan en el área de contacto y después se extienden a distintas partes del cuerpo.
Cómo prevenir
Muchos de estos casos pueden prevenirse sin recurrir a venenos ni insecticidas, más bien requieren de cuidados y limpiezas que los propios vecinos pueden poner en práctica desde sus hogares.
En ese sentido, las recomendaciones incluyen evitar la acumulación de residuos, ramas, escombros y cacharros, ya que estos elementos funcionan como refugio para distintas especies. Asimismo tener el pasto corto y los espacios limpios.
Dentro de las casas se recomienda sellar grietas en paredes, pisos y techos, colocar mosquiteros en puertas y ventanas y también revisar ropas, calzados, toallas y ropa de cama antes de usarlos para advertir la presencia de algún animal ponzoñoso que se haya metido.
Para transitar por espacios verdes o sus patios, sobre todo por la noche, es recomendable usar calzado cerrado; utilizar guantes si se va a manipular residuos, leña o escombros y evitar meter las manos en huecos o debajo de objetos sin verificar. Ante una picadura o mordida de algún animal ponzoñoso hay que acudir de inmediato al centro de salud más cercano y evitar remedios caseros.