La Fundación Futuro Verde busca empresas que aporten kits escolares para las eco mochilas
En un contexto marcado por el crecimiento del descarte textil y sus consecuencias ambientales, una organización misionera logró convertir residuos en oportunidades concretas. Desde Posadas, la Fundación Futuro Verde articula acciones productivas, educativas y sociales que alcanzan a escuelas del interior provincial, al tiempo que promueve empleo y conciencia ambiental a partir de una lógica de economía circular.
“La Fundación Futuro Verde está hace varios años en el parque industrial de Posadas y está próxima a cumplir cuatro años en 2026. La idea surge a partir de minimizar el impacto de la industria textil, que es una de las más contaminantes del planeta, mediante la reducción de residuos, en este caso denim posconsumo. El objetivo es minimizar el descarte de este tejido y transformarlo en prendas nuevas, accesorios y otros productos”, explicó Erica Vega, directora de la Fundación Futuro Verde.

Además, el trabajo se enmarca en un modelo de triple impacto que incorpora una dimensión social y ambiental, con acciones orientadas a reducir el consumo de energía y de agua, dos de los recursos más demandados por la industria textil. En ese sentido, el objetivo central de la fundación es minimizar el impacto ambiental de la actividad y, al mismo tiempo, generar oportunidades laborales a partir de empleos verdes, mediante la formación en el oficio de la costura y la inclusión de mujeres en situación de vulnerabilidad.
“Además generamos estos productos sociales, a través de los cuales brindamos oportunidades a niños que asisten a escuelas primarias más vulnerables, mediante nuestro producto social, que son las eco mochilas. A partir de un solo pantalón de jeans, transformamos el material en eco mochilas que luego son donadas a escuelitas del interior de Misiones, especialmente a comunidades más humildes y vulnerables”, señaló.
En ese marco, la impulsora del proyecto indicó que en casi cuatro años de trabajo se reciclaron más de diez toneladas de denim, una acción que permitió reducir de manera significativa el consumo de agua, si se tiene en cuenta que la fabricación de un solo jean demanda alrededor de diez mil litros. De este modo, la cantidad de material recuperado representó una disminución concreta en el uso de este recurso dentro de la industria textil.
“Hace muy poco recibimos una donación de la marca Jazmín Chebar, que realizó una campaña de recolección de jeans en desuso, prendas que muchas veces quedan guardadas en los placares y ya no se utilizan. A partir de esa iniciativa se reunieron diez mil jeans, que fueron donados a la fundación, y con ese material este año comenzamos a trabajar, en una primera etapa, en la producción de eco mochilas, elaboradas a partir de un solo jean. Eso permite dimensionar la cantidad de mochilas que podemos realizar con esta donación reciente”, señaló.
En cuanto al proceso de trabajo, Vega detalló que el material se selecciona según el gramaje, el color y la calidad del denim, teniendo en cuenta especialmente el tono índigo característico del jean, aunque también aparecen prendas negras, blancas o marrones.
Luego, esas piezas pasan por un sistema de ecolavado, realizado con lavarropas que consumen un 70% de energía y de agua en comparación con los equipos tradicionales. Posteriormente, las prendas se secan al sol y se desarman por completo, separando cintura, bolsillos, cierres y demás componentes, con el objetivo de reutilizar cada parte y obtener un tejido limpio y plano que recién entonces ingresa a la etapa de diseño.
“En la etapa de diseño desarrollamos las eco mochilas como un producto social, que son donadas en su totalidad. Elaboramos otros productos para la venta, como tote bags, neceser, delantales y pilusos, y también trabajamos para grandes marcas, entre ellas Levi’s, Jazmín Chebar y Natura. En ese marco, realizamos colecciones cápsula a partir de prendas outlet que se desarman por completo y se transforman en nuevos productos, y participamos en proyectos especiales, como el aniversario ciento cincuenta del modelo 501 de Levi’s, lo que refleja otra línea de trabajo del taller dentro de la fundación”.
En relación con las eco mochilas, la directora de Futuro Verde comentó que se trata de un producto que es donado en su totalidad a escuelas y que, por lo general, la fundación establece alianzas con empresas para la compra de los avíos necesarios y para sumar a cada entrega un kit básico de útiles escolares. De este modo, la iniciativa no solo contempla la entrega de las mochilas, sino también los elementos esenciales para el inicio de las clases, una estrategia que se prevé sostener este año a través de nuevas articulaciones con el sector privado.
Impacto ambiental
“Desde el punto de vista ambiental, el impacto de esta fundación es muy significativo porque, además de reducir el descarte textil que muchas veces termina en basurales o es incinerado –procesos que generan grandes cantidades de gases de efecto invernadero–, también busca visibilizar problemáticas como la del desierto de Atacama, en Chile, donde existen montañas de prendas arrojadas a cielo abierto que producen gases tóxicos y afectan tanto al medioambiente como al cambio climático”, puntualizó.
En este contexto, el impacto principal se vincula con la reducción del descarte textil y la disminución del uso de recursos naturales como el agua y la energía, a lo que se suma una dimensión social a partir de la generación de empleos verdes dentro de la fundación y del acompañamiento escolar que se brinda mediante las eco mochilas. A futuro, la iniciativa apunta a continuar creciendo y replicándose en otros puntos de Misiones y del país, con el objetivo de ampliar las oportunidades laborales y contribuir a la reducción de la producción textil a gran escala.
“Dentro de diez años todavía van a existir prendas nuevas para comprar, porque la cantidad de producción de ropa es excesiva. Frente a ese escenario, la moda social apunta a reducir el volumen de prendas que ya no se usan y quedan archivadas, especialmente el denim, que es un tejido muy noble para reciclar. En nuestro caso, además de reciclar, trabajamos desde el upcycling, sumando valor a cada pieza a través del diseño en cada producción”, concluyó Vega.
Como cierre, desde la fundación convocan a empresas y organizaciones que deseen sumarse a la iniciativa mediante la provisión de kits de útiles escolares que acompañen a las eco mochilas, una acción que permite ampliar el alcance del proyecto. En ese sentido, la propuesta apunta a generar no solo un impacto ambiental, sino también un impacto educativo concreto en comunidades educativas en situación de mayor vulnerabilidad.
Las personas o empresas interesadas en colaborar pueden comunicarse al 3764 509286 o escribir al correo electrónico Futuroverdemisiones@gmail.com