La esposa y cuñado del capataz que mató a sus hijos y luego se suicidó, permanecen graves

Masacre en el barrio San Lorenzo: una de las víctimas casi fue decapitada

Autopsia confirmó que el hijo mayor del presunto agresor fue semi decapitado con un machete. La adolescente murió por gran pérdida de sangre. La carta que auguraba el ataque.
martes 12 de agosto de 2025 | 15:46hs.
Foto: Joaquín Galiano
Foto: Joaquín Galiano

El silencio del barrio San Lorenzo todavía se mezcla con murmullos sobre la fatalidad conocida el lunes por la mañana, cuando sirenas y el coche de la Morgue Policial acapararon la atención de vecinos, sin imaginar que estaban allí por una masacre en una familia que residía sobre la calle Cedros desde hace dos décadas. En ese sitio, el presunto autor del ataque José Ferreyra (47) degolló a sus dos hijos, intentó matar a su esposa y a su cuñado, y luego se quitó la vida en la sala. 

Datos preliminares de la autopsia que El Territorio pudo confirmar con fuentes conocedoras del caso precisaron que la menor de las víctimas, de 13 años, falleció por un shock hipovolémico por abertura de vasos sanguíneos en la zona del cuello. Mientras que el hijo mayor, de 21, fue semi-decapitado: las lesiones fueron de tal magnitud que hasta la columna se vio afectada por el machetazo.

Paola Vieira (45) y Hugo (50) -esposa y cuñado del sospechoso, respectivamente- sobrevivieron a la masacre, con secuelas que probablemente sean de por vida. Ambos sufrieron cortes en el cuello -en un intento de ser degollados al igual que los hijos-. A ese cuadro se le suma un embarazo en curso de 3 meses, lo que complica la situación de la mujer.

Permanece internada en el hospital Madariaga bajo observación permanente y con acompañamiento de sus familiares, quienes aún no procesan la pérdida de Evelyn (13) y Mariano (21). La adolescente cursaba el primer año del nivel secundario en el Instituto Universo de la Fundación San Ramón en el mencionado barrio -colegio que decretó duelo en la jornada de ayer y no dictó clases-.

El mayor de los hermanos realizaba varias terapias, ya que tenía discapacidad madurativa. Compartía gran parte del día con su madre, ama de casa que “vive por y para sus hijos”, subrayó Julia Ferreyra, hermana del presunto homicida, todavía consternada por lo ocurrido.

“Perdón por lo que hago”

En la escena del crimen y a pocos metros de los cuerpos de las víctimas, Criminalística halló y secuestró una carta que -se presume- fue escrita por Ferreyra antes de suicidarse. Un escrito que auguraba lo que sucedería en la casa, entre la tarde y noche del último domingo.

“Perdón por lo que hago, los amo mucho”, rezaba el papel escrito a mano que confiaron voceros a El Territorio. Un elemento más que fue incorporado al expediente y que se analiza en consonancia con la hipótesis central de que el hombre habría actuado sólo. 

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