Comercios advierten leves subas tras la suba del dólar, pero con precios aún estables en góndola
Las últimas fluctuaciones del dólar encendieron una luz de alerta entre comerciantes y consumidores. Aunque la divisa estadounidense mostró una leve baja en los últimos días, su comportamiento cercano al techo durante julio generó movimientos en los mercados. Y en la provincia de Misiones, donde el impacto del tipo de cambio se siente con fuerza, Lucas Kerps —propietario de Mayorista y Supermercados Kerps— brindó un análisis en profundidad del escenario actual.
“Vamos a ver unos movimientos de precios en góndola, aunque no del mismo porcentaje que el dólar, que cerró el mes con un alza del 15%. Hemos recibido listas con ajustes de alrededor del 5%, sobre todo en farináceos y productos derivados del trigo”, explicó en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.
Sin embargo, no todo sube. El empresario aclaró que los aumentos no son generalizados y que en muchos casos las fábricas implementan bonificaciones y acciones comerciales para contener los precios finales. “Recibimos listas con aumentos, pero también con promociones que dejan los valores igual que el mes pasado. Si esas bonificaciones se retiran, ahí sí veremos subas en góndola”, advirtió.
Consultado sobre la actitud del sector industrial, Kerps fue claro: “El industrial tiene miedo. Miedo de los saltos del dólar y de una economía débil. Pero también tiene una leve confianza en que el dólar no se dispare. Por eso decide absorber parte de los costos”.
La apertura a importaciones y la reciente baja de retenciones a productos del agro también influyen en este equilibrio temporal. “Todos estos incrementos del dólar generan un cambio en la estructura de costos, pero hoy es el fabricante quien absorbe esa diferencia para no perder mercado”, indicó. Y agregó: “También influye que estamos en un año electoral, donde hay más pesos circulando por el aguinaldo y una aceleración en la liquidación de cereales”.
Sobre los precios al consumidor, Kerps fue optimista a corto plazo: “En productos lácteos, farináceos y postres, incluso manejamos precios de hace cinco o seis meses. En algunos casos, estamos igual que en agosto o septiembre del año pasado”.
Pero no todo es estabilidad. “Hay rubros donde sí podría haber alzas, como en productos más elaborados o con alta carga de insumos importados. Si el dólar vuelve a escalar, veremos traslados a precios, es inevitable”, reconoció.
Respecto al consumo actual, explicó que los hábitos cambiaron: “Ya no vemos changos llenos como antes. La gente dejó de estoquearse y compra en volúmenes menores. Se nota poco circulante en la calle”.
También se refirió al efecto de la frontera: “Con un dólar alto, salir a comprar a Brasil o Paraguay es más caro para el argentino. Eso podría hacer que se vean menos filas en los cruces fronterizos, lo que beneficia al comercio local”.
Finalmente, Kerps sorprendió con un dato alentador: “Ya estamos recibiendo listas de pan dulce con precios iguales a los del año pasado. Esto habla de una estabilidad que, aunque relativa, permite mirar el futuro con cierta tranquilidad”.