Juicio en Eldorado por el crimen de Cristian "Chano" De Souza, jornada III

Testigo dijo que Ortellado escapó con el cuchillo tras herir a Chano

Santiago Borja -quien declaró por videollamada ante el Tribunal - relató ayer que el día del hecho persiguió y desarmó al imputado, luego de advertir el ataque mortal
miércoles 18 de junio de 2025 | 5:30hs.
Aún se espera por el aporte de dos testigos -padre e hija- que son considerados clave para el caso.  Foto: Captura de video
Aún se espera por el aporte de dos testigos -padre e hija- que son considerados clave para el caso. Foto: Captura de video

Luego de las dos primeras jornadas de debate en el Tribunal Penal Uno de Eldorado, ayer por la mañana se dio continuidad al juicio oral que busca esclarecer las circunstancias del homicidio de Cristian “Chano” De Souza, un joven de 21 años que el 6 de febrero de 2022 murió a causa del ataque con arma blanca que sufrió cuando regresaba a la casa de su novia en el barrio Elena del Kilómetro 2 de la Capital del Trabajo.

El proceso tiene sentado en el banquillo de los acusados a Emilio Ortellado, un trabajador de la construcción de 55 años que llega a dicha instancia imputado por homicidio agravado por alevosía.

Sobre las testimoniales que se sumaron ayer se destacó el aporte de Santiago Borja, que actualmente permanece alojado en un centro de rehabilitación para jóvenes con adicciones en Buenos Aires y que declaró mediante videollamada.

Durante su relato sobre el día del hecho, el joven aclaró que no observó la secuencia del ataque, pero sí remarcó que vio corriendo al imputado, portando entre sus manos un cuchillo ensangrentado, y que decidió ir detrás de él al escuchar que quienes acompañaban a la víctima, como otros vecinos del barrio, pedían a gritos que no dejaran escapar a Ortellado.

Y que por ello, tras escuchar que el agredido había sido Chano, a quien conocía del barrio, persiguió y tiró al suelo al acusado, para luego desarmarlo y ponerlo a resguardo hasta tanto arribara la Policía al lugar.

Borja también se refirió a la personalidad de la víctima, a quien conocía como un chico muy tranquilo, que no tomaba  ni se drogaba y que incluso en muchas oportunidades intentó ayudarlo a no caer en el consumo problemático de estupefacientes.

La jornada tuvo también la testimonial de Ramón García, un jubilado de 74 años que por cuestiones de salud tuvo que declarar en otro sector del tribunal, ya que por padecer de problemas de respiración tiene dificultad para subir escaleras y obligó a las partes a acondicionar una sala de la planta baja para declarar.

Entre los aportes de García, quien es conocido en el barrio Elena de Eldorado, mencionó que el encartado solía visitarlo en su vivienda y que el día del hecho estuvo presente en su domicilio. Aunque, no pudo aportar mayores datos de importancia para el proceso.

En lo que respecta a la tercer testigo -Alicia Encina- que debía comparecer ayer ante el Tribunal, por secretaría se informó que los uniformados que debían notificarla de la citación no pudieron ubicar a la mujer. Mientras que en el caso de la licenciada en Criminalística Amelia Ferrón, quien sí se hizo presente en la sala para declarar, por decisión del defensor oficial Rodrigo Torres Muruat se solicitó que no se tenga en cuenta su relato.

La explicación del representante legal del acusado tuvo que ver con que el pedido para que sea testigo Ferrón fue solicitado oportunamente por su abogado predecesor, y que a criterio suyo, no era necesario el aporte de la licenciada.

En tanto que en el caso de Stefani Ortiz y Walter Ortiz, más allá de ser debidamente notificados de la citación, no se presentaron al debate, por lo que el fiscal Federico Rodríguez volvió a insistir con la ubicación de padre e hija, ya que son considerados importantes sus relatos para el juicio.

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