Se ausentó el 28 de febrero de 2014
La desaparición de Aída y un nuevo enfoque de búsqueda
Otra de las desapariciones en la que a pesar de largos años de búsqueda no se obtuvieron respuestas concretas sobre el paradero ni indicios que puedan cerrar la herida de los familiares que la perdieron es la de Aída de Jesús Cabrera, una mujer de 66 años que fue vista por última vez el 28 de febrero de 2014, cuando bajaba de las escaleras de su casa de Villa Cabello.
En todo este tiempo sus familiares obtuvieron pocos datos concretos que orienten la búsqueda, y aunque sus hijos sienten que pueda estar con vida. “El tiempo va diluyendo las esperanzas de hallarla con vida”, manifestó Claudia Betancur, una de las hijas de Aída.
Sobre el día en el que Aída desapareció, se pudo reconstruir que salió para ir al kiosco a buscar algo para acompañar su desayuno -un termo de mate que no llegó a tomar-, pero nunca regresó. Ya han pasado once años y los familiares sólo esperan que un día suene un celular y llegue una pista sobre Aída.
“Necesitamos encontrarla para cerrar el duelo que nos va consumiendo lentamente. Si yo hubiese sido la persona desaparecida, sé que mi madre no hubiera descansado buscándome”, sostuvo Claudia.
Durante su búsqueda, los allegados de la mujer, que hoy tendría 77 años recorrieron no sólo todo Posadas, sino también localidades del interior de la provincia y también al menos cinco provincias. Sin embargo, sobre qué pasó con Claudia aún no se pudo obtener ninguna luz.
Aunque para la familia no se puede descartar ninguna de las hipótesis, hay una que prevalece y es a la que se aferran, sin tener mucha certeza: “Creemos que cuando salió de casa y en la calle se encontró con alguien conocido que la llevó a una iglesia pentecostal a la que asistía hace poco tiempo. Después la llevaron a una zona roja cercana al hospital y ahí fue descartada”.
No obstante, esta hipótesis no fue comprobada y con el correr de los años, la causa comenzó a quedar en el olvido para la Justicia. “La investigación está parada, no hay nada nuevo que apunte hacia alguna dirección y más allá de eso, hasta perdimos comunicación con el juez de Instrucción Dos -en ese entonces, César Yaya-”.
Por otro lado, indicó que no hay un interés en hallar a los desaparecidos en Misiones y que esto desgasta a las familias, que creen que se terminan archivando los casos mientras los seres queridos siguen buscando.
En tanto, Claudia creó un grupo de Facebook que no sólo es un espacio de difusión, sino también de contención, llamado “Comunidad ayudemos a encontrarlos”.
Este grupo es la forma de un nuevo enfoque de búsqueda para la familia de Aída, que trata de seguir luchando para que nadie se olvide “que hay una mujer, madre y abuela posadeña que falta”.
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