Inseguridad y drogas, los problemas por lo que los vecinos más solicitan la colaboración de la Policía Comunitaria
Los hechos de inseguridad así como la venta y consumo de drogas en los barrios están entre las mayores preocupaciones de los vecinos y por las que más piden el asesoramiento e intervención de la Policía Comunitaria en Posadas.
El reciente caso de la mujer agredida brutalmente en el barrio Kennedy por un supuesto vendedor ambulante conmocionó a la comunidad y puso en alerta a los vecinos, aunque los hechos delictivos contra la propiedad privada se replican en mayor o menor medida en los diferentes asentamientos de la ciudad.
Bajo la dirección de la Comisario Mayor Patricia Sosa, la fuerza trabaja en toda la provincia a través de las quince unidades regionales, adaptándose a las particularidades de cada lugar. “Cada zona tiene su idiosincrasia y problemáticas específicas, y nosotros buscamos responder a ellas de manera directa y organizada”, explicó Sosa en diálogo con El Territorio.
Creada en 1999, se consolidó como un puente esencial entre la población y las fuerzas de seguridad en la tierra colorada.
El consumo y la venta de drogas son algunos de los temas que más preocupan a los vecinos. “El tema de la droga en los barrios es una de las temáticas más pedidas; por eso hicimos las articulaciones nuevamente con el Ministerio de Prevención de Drogas, de Samuel López para también guiar y brindar esa herramienta a las personas que están padeciendo”.
Además, destacó que existen políticas de investigación para combatir el narcomenudeo y otros delitos relacionados. En ese sentido, los vecinos pueden hacer denuncias y aportar datos de manera anónima a la Dirección de Drogas Peligrosas a través de un número gratuito que está disponible las 24 horas: es el 3764-147479.
Otra preocupación recurrente es la seguridad en las casas, y espacios públicos, como plazas y parques. Un ejemplo destacado es el Jardín Botánico, situado en el barrio Kennedy, escenario de la crueldad y violencia delictiva hacia una mujer.
“Tuvimos este hecho especial donde trabajamos con todos los vecinos para llevarles nuevamente la tranquilidad, porque siempre fue un barrio tranquilo hasta que pasó esto, notamos varias cosas en las que no estaban organizados”, indicó Sosa.
El vínculo con la comunidad
Uno de los pilares de la Policía Comunitaria es el trabajo con los foros de seguridad, en Posadas existen 19. Sosa destacó que estos espacios son clave para abordar problemas como violencia de género, consumo de drogas y delitos contra la propiedad.
“En las reuniones de foro trabajamos dos enfoques: el informativo, donde organizamos y capacitamos a los vecinos en prevención, y el práctico, donde articulamos acciones con las comisarías y otras instituciones”, detalló. Además, subrayó la importancia de concienciar a la comunidad sobre la necesidad de realizar denuncias: “Sin la denuncia, la Policía no puede actuar ni generar herramientas para resolver los problemas”.
“Son reincidentes los delincuentes de la zona, hay otros que van migrando y por eso los vecinos son una herramienta fundamental en el desempeño de cada Comisaría. Los delincuentes están organizados para jodernos la vida, tenemos que organizarnos entre nosotros también”, aseguró.
Por otra parte, la expansión poblacional en barrios como Itaembé Guazú generó nuevas demandas. “Este barrio está creciendo rápidamente y requiere más recursos logísticos y humanos. Estamos organizando a los vecinos para que trabajen en conjunto con la policía y así abordar las problemáticas”, explicó la titular de la Comunitaria.
Asimismo, durante este mes comenzó a implementarse la iniciativa denominada “Vecinos Espejo”, que fomenta la colaboración entre residentes de un mismo barrio para cuidarse mutuamente. Además, comentó que en algunos barrios los vecinos comenzaron a instalar cámaras privadas para reforzar la seguridad. “Estos esfuerzos nos ayudan en las investigaciones y son una muestra de cómo la seguridad es un trabajo en equipo”, señaló Sosa.
Otra línea de acción destacada es el programa “Escuela Segura”, que trabaja con instituciones educativas públicas y privadas en todo el territorio, incluyendo escuelas rurales. Este programa busca garantizar un entorno seguro para los estudiantes y el personal docente.