Autismo en la adultez: Familia de Posadas pide ayuda para tratar a su hijo en un centro especializado
La situación de una familia en Posadas alcanzó un punto crítico, reflejando la lucha constante que enfrentan muchas personas con seres queridos que padecen discapacidades severas. Mónica Liliana Rivero y su pareja, realizaron un llamado urgente a la comunidad para obtener apoyo que les permita cubrir los tratamientos médicos necesarios para su hijo de 29 años, quien padece autismo y retraso madurativo severo, con un 98 % de discapacidad.
El reciente episodio que llevó a Mónica a visibilizar su historia fue el traslado de su hijo al Hospital Favaloro, debido a un grave cuadro hepático que lo dejó prácticamente inconsciente. Desde el miércoles pasado, el muchacho se encuentra internado en el nosocomio de Villa Cabello, donde se le realizaron una serie de estudios para determinar su estado de salud y las posibles intervenciones necesarias. Si bien el joven está estable, el escenario que vive la familia es complejo dado que necesitan recursos económicos para garantizarle la internación en un centro especializado una vez que obtenga el alta médica del Favaloro.
Mónica expresó su desesperación y la necesidad de tratamientos que le permita a su hijo recuperar la calidad de vida. La familia enfrenta obstáculos significativos debido a los altos costos asociados. Mónica estableció contacto con varias instituciones en Brasil que ofrecen tratamientos especializados, pero estas son privadas y requieren un financiamiento que actualmente no pueden cubrir.
La mujer, mediante gente amiga, intentó gestionar ayuda a través del sistema de Salud Pública sin éxito. A pesar de sus esfuerzos por presentar notas y solicitar apoyo desde el nivel ministerial hacia abajo, la colaboración para paliar la situación fue escasa.
A los problemas de salud, se suman los reiterados episodios de violencia doméstica que surgieron debido a la creciente agresividad del joven que por momentos hace que la convivencia sea insostenible en el hogar. Mónica continúa luchando por obtener ayuda económica para los tratamientos médicos que su hijo necesita urgentemente.
En medio de esta crisis familiar, el Hospital Favaloro se convirtió en un refugio temporal mientras esperan respuestas sobre el tratamiento adecuado para el joven. Desde el centro asistencial señalaron que el paciente tenía una piedra en la vesícula, que fue expulsada, ahora está estable y en los próximos días será dado de alta. La familia se encuentra inmensamente agradecida por la atención recibida por parte del equipo del Favaloro destacando su empatía en cada uno de los profesionales.