El fenómeno de La Niña impacta en el agro misionero

La escasez de lluvias complica la producción de frutas de estación

El calor y la falta de agua retrasan la maduración de diversos frutos propios del verano. La poca oferta se siente en las ferias, lo que afecta a los productores locales
sábado 25 de enero de 2025 | 5:00hs.
El mango es una de las frutas de verano que requiere de precipitaciones para madurar.  Foto: Natalia Guerrero
El mango es una de las frutas de verano que requiere de precipitaciones para madurar. Foto: Natalia Guerrero

La prolongada sequía afecta en gran medida a todos los cultivos misioneros. Las pocas lluvias que hubo incluso desde meses antes del inicio del verano provocaron que plantas y árboles sufrieran el calor de lleno. Por lo que muchas plantaciones tuvieron menos producción este año.

La situación de las frutas es complicada en este sentido. Los colonos misioneros notan la disminución de cosecha. La escasez de precipitaciones también generó frutos más chicos o de calidad inferiores a los que suelen dar.

Los feriantes lamentaron este panorama, ya que las frutas de estación, como el mango, son muy requeridos en esta época. Sin embargo, hay otras, como el ananá que no sufren tanto las inclemencias del tiempo.

Luis Acuña, técnico e investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) Montecarlo explicó a El Territorio que “hoy por hoy la fruta estrella de este momento es el ananá y le sigue el mango. El ananá es una fruta muy resistente a todo tipo de inclemencias salvo las heladas porque es una fruta tropical entonces el frío nomás es lo que le afecta en mayor medida pero se adapta a lo que es calor y la sequía. Además crece durante la primavera y en la primavera sí hubo buena cantidad de agua. Ahora ya se está cosechando el ananá en Andresito, en Aurora con muy buena fruta”.

No obstante, “otra fruta que se cosecha en esta época es el mango, que también se desarrolla durante toda la primavera y llega a esta época ya como para madurar. Pero en algunas variedades la sequía está retardando su madurez”.

“Algunas variedades de mango que se han cosechado en estos días es como que todavía les falta un poco de los azúcares, un poco más de madurez; se nota en cuanto al color y a los azúcares presentes que hacen a una fruta más rica”, expresó el especialista.

Como tercera fruta más solicitada en la época de verano se encuentra la mandarina temprana o mandarina okitsu. “Nosotros en nuestro clima producimos las mandarinas más tempranas de todo el país, no hay en otro lugar del país que se produzca mandarinas tan tempranas a fin de enero, principio de febrero. Tienen un color verde por fuera, pero por dentro ya están maduras, muy ricas, muy sabrosas, con una acidez justa y una cantidad de sólidos solubles que le da un sabor muy característico a la famosa mandarina okitsu”, manifestó.

Al tiempo que añadió: “Algunas le dicen mandarina japonesa, pero también tenemos una selección local que se llama Selección Luján, que es una mandarina extra temprana que también a mediados de enero ya está para su cosecha y es muy rica. Reitero que en el árbol está con la cáscara verde pero por dentro ya está madura. El color cambia recién en marzo aproximadamente, pero ahí ya podríamos decir que está pasada”.

“En el caso de la mandarina kitsu, sí, la sequía también le retrasa unos 15 días. Si empieza a llover ahora normalmente a fin de enero, principio de febrero, va a madurar y podremos tener buena calidad”, sostuvo.

Asimismo, Acuña remarcó que “también que hay una fruta que se llama limón cuatro estaciones, o limón eureka, que es un limón que florece varias veces al año y tiene fruta todo el año. Por eso es muy buena tenerlo en la casa ideal para las comidas, para la limonada para tereré, es muy rico; como también está la lima tahití que también es un árbol que florece todo el año. Es una lima ácida, muchos le dicen limón caipira que está mal dicho, pero es ideal para las comidas, las bebidas y muy buscada en coctelería. Incluso se busca mucho la cáscara para usarla en el mate, como ralladura para todo lo que es repostería”.

Las ferias

Por su parte, Mariela Ruiz Díaz, presidenta de la Asociación Civil Ferias Francas de Posadas, contó que “hay que un panorama bastante complejo con el tema de la falta de agua, está afectando a lo que es todo la producción hortícola en particular, como zapallito, pepino, hasta la mandioca inclusive. En cuanto a las frutas vienen de menor calidad o hay escasez directamente”.

“También depende la condición que pueda tener el productor, por ahí los que tienen invernadero y pueden tener bajo invernadero tienen muy buena calidad. Lo que está afuera o no tiene mucho riego, se notan que tienen quemaduras o directamente ya se secan también”, agregó en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.

Agro misionero. Escasez de variedad de frutas por el calor
En las ferias se nota la escasez de variedad de frutas por el calor.

Esta situación hace que la oferta sea menor, la demanda suba y los precios en sintonía también. “Se nota la escasez, esto también afecta a los productores que están viniendo menos”, dijo la presidente de la Feria.

Por ello, muchos feriantes prefieren no asistir siempre a la feria, ya que los costos de traslado son muy altos y con baja producción, muchas veces no logran recuperar los gastos.

Según expresó Ruiz Díaz, el melón, la sandía, los pepinos, además de todo lo que tiene que ver con horticultura -cebollita, perejil, acelga, rúcula y todo lo requiere de mucha agua– son los más afectados.

Afirman que La Niña persistiría hasta el otoño

Agro misionero. Extrema sequía
La extrema sequía comienza a matar a las plantaciones que no reciben suficiente agua. Foto: Nalatia Guerrero

La sequía complica los cultivos, sobre todo aquellos que fueron sembrados fuera de tiempo. Expertos indicaron que el fenómeno climático La Niña podría extenderse hasta otoño. Además, según el Servicio Meteorológico Nacional y el Servicio de Alerta Temprana en Posadas (Opad) coincidieron a principios de esta semana que La Niña avanza en sus probabilidades.

La llegada del fenómeno de La Niña genera mucha preocupación en el sector agropecuario de Misiones y la región. La falta de lluvias desde hace bastantes días provocó una sequía que compromete los cultivos, sobre todo para los próximos meses.

José Olinuk, agrometeorólogo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), brindó un panorama de la situación que atraviesa el sector productivo de la tierra colorada. Además, indicó que el fenómeno de La Niña podría continuar afectando las condiciones climáticas hasta marzo, con altas probabilidades de extenderse inclusive hasta el otoño.

Si bien el fenómeno de La Niña demoró su llegada, una vez que se instaló en la región comenzó con las complicaciones en varios sectores, uno de ellos el sector productivo. Cabe señalar que el período de lluvias abundantes se interrumpió a mediados de diciembre, desde entonces la falta de lluvia impacta directamente en los cultivos, “particularmente aquellos con raíces menos profundas, como las nuevas plantas de yerba mate y algunas variedades de frutales. Los cultivos de maíz sembrados tardíamente están en riesgo crítico debido a la falta de agua durante etapas cruciales como el crecimiento y la floración”, señaló Olinuk en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.

“Los cultivos ya están sintiendo la falta de agua y podrían sufrir mortandad. Aunque aún hay reservas para el ganado, la falta de lluvias prolongadas podría comprometer la alimentación animal a largo plazo”, agregó.

Consecuencias

Según relató el agrometeorólogo, La Niña siempre ha causado pérdidas significativas en la producción agrícola, pero en el último tiempo esta situación se fue agravando.

A pesar de las lluvias iniciales que alcanzaron 187 mm en diciembre, el clima cambió drásticamente hacia una fase de La Niña, caracterizada por precipitaciones por debajo de lo normal.

“Normalmente estos fenómenos del Niño y de la Niña tienen una duración limitada, pero en estos últimos años fue algo excepcional, tuvimos la repetición de la Niña con una duración de 7 u 8 meses. El problema está en que tuvimos, por ejemplo, tres eventos seguidos en poco tiempo y ahí vino un fenómeno de El Niño que fue relativamente moderado y rápidamente entramos nuevamente en otro fenómeno de La Niña”, explicó.

Y agregó: “Cuando tenemos una Niña normalmente también tenemos lluvias, pero siempre se ubican por debajo de lo normal y de las necesidades. A veces tenemos un mes con lluvias muy abundantes en plena Niña, pero no significa que la sequía se corte del todo, por ahí llueve bastante, pero después prosigue la falta de lluvia y es por ello que la situación para el cultivo sigue siendo mala”.

Con la falta de lluvias y sequías prolongadas los expertos manifestaron que los productores agropecuarios deben adaptar medidas y estrategias para sobrellevar la problemática. En ese sentido es fundamental trabajar en infraestructuras de riego y almacenamiento de agua.

“La creación de reservorios de agua y un mejor manejo de las cuencas pueden ser esenciales para afrontar períodos secos y adaptarse a estos cambios climáticos extremos”, cerró Olinuk.

Marco internacional

Por otro lado, el último martes, la agencia climática de Estados Unidos anunció la instalación de una fase Enso “La Niña” (es decir, Oscilación del Sur,) al detectar temperaturas superficiales en el Océano Pacífico central por debajo del promedio histórico.

“Se espera que las condiciones de La Niña persistan hasta febrero-abril de 2025 con un 59% de probabilidad y con una transición a condiciones Enso “Neutras” durante marzo-mayo de 2025 con un 60% de probabilidad”, señala el informe de la NOAA.

Igual recorrido muestra el pronóstico publicado por Climate Prediction Center e International Research Institute for Climate and Society (CPC/IRI) –organismo dependiente de Columbia Climate School–, el cual se conforma con el promedio ponderado de las proyecciones elaboradas por los principales centros climáticos mundiales, según lo explicó el diario agropecuario Bichos de Campo.

En este sentido, también detalla que el promedio de modelos climáticos muestra que existe un 66% de probabilidad de persistencia de “La Niña” en el primer trimestre de 2025, el cual iría mutando hacia una fase neutra en el transcurso del otoño austral.

Cabe recordar que La Niña se caracteriza por promover precipitaciones inferiores a las normales en la región pampeana argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil, algo que gran parte de los empresarios agrícolas de esas regiones ya están padeciendo.

En la tierra colorada el último período de este fenómeno (2019-2022) fue prolongado y causó muchos daños al sector productivo. Los productores tuvieron pérdidas significativas y fue una etapa donde los incendios en Misiones se intensificaron también por las pocas lluvias.

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