No se detectaron enfermedades malignas o premalignas
Jornada de detección en el Fátima identificó fimosis y HPV
En el marco del “Mes Azul”, dedicado a la salud masculina, el Hospital Fátima de Garupá, llevó a cabo la primera jornada de prevención y detección de patologías del pene. Durante la última semana de noviembre, hombres de diversas edades pudieron acceder a consultas gratuitas, para las cuales debían sacar turnos previamente, con el objetivo de detectar posibles afecciones genitales de forma temprana.
Con una medicina proactiva como enfoque, el urólogo DiegoTalavera destacó la importancia de identificar y tratar problemas antes de que se conviertan en complicaciones mayores. Esta actividad marcó el inicio de una serie de campañas, que -según el médico- podrían repetirse en futuras ediciones. Las consultas abarcaron desde jóvenes de 18 años hasta adultos mayores de 60 y se detectaron casos de HPV y patologías congénitas.
“En esas tres jornadas hemos tenido casi un total de 60 personas que consultaron, que se habían anotado y participaron en el examen. Hubo chicos de 18 años y hubo gente de 60 años; en general no hubo una línea de una sola edad que consultó”, explicó.
Entre las patologías más comunes se encontraron casos de fimosis y otras anomalías congénitas, además de infecciones de transmisión sexual (ITS), siendo el virus del papiloma humano (HPV) una de las detecciones más relevantes. A su vez, Talavera señaló que “el HPV fue lo más importante que queríamos detectar, y se diagnosticó en varios pacientes”.
“Actuar antes, informar y detectar a tiempo permite hacer mejor medicina que operando a un paciente por una patología avanzada. La idea era detectar pacientes con lesiones silentes, que no se manifiestan a simple vista. En esos casos se requiere una penoscopía para confirmar el diagnóstico”, sostuvo el especialista.
Afortunadamente, durante las jornadas no se detectaron casos urgentes ni graves. “No hubo patologías premalignas o que sugirieran gravedad. En los casos necesarios, se realizaron intervenciones quirúrgicas y ahora estamos a la espera de los resultados del patólogo. La mayoría de las consultas se originó por dudas puntuales. Algunos hombres nunca consultaron por un lunar en los genitales que tienen desde hace años, mientras que otros se preocuparon por una verruga reciente. Vinieron más que nada por curiosidad o por una duda diagnóstica”, detalló.
Esta fue la primera experiencia de este tipo en el hospital y contó con el apoyo de la directora del centro, los jefes de consultorios, enfermeras y personal administrativo. Talavera aseguró que planea repetir la iniciativa. “Voy a volver a generar otras jornadas así y empezar a sacar estadísticas. La medicina proactiva requiere un seguimiento adecuado de los pacientes. El seguimiento es fundamental, es la última etapa del proceso y puede ser la más satisfactoria”, señaló.
De igual forma, el médico expresó su satisfacción personal por el éxito de las jornadas y el impacto positivo en los pacientes. “Mi mayor logro es que los pacientes sepan que cuentan con un lugar de atención. Si detecto y curo un solo cáncer de pene, el objetivo se habrá cumplido. Solo toma diez minutos de su año para detectar o descartar algo importante. El secreto profesional está garantizado, y se trata de una consulta sencilla y confidencial”, concluyó.
Vasectomías
Por otra parte, en una nota reciente Talavera, médico a cargo de las vasectomías en el centro de salud de Garupá, comentó que los hombres que consultan para esta intervención varían en edad desde los 18 hasta los 60 años, aunque en mayor medida son personas de entre 30 y 50 años. Además explicó que los pacientes en sus 50 suelen realizarse el procedimiento debido a que ya tuvieron el número de hijos deseado.
Entre los 30 y 40 años también hay un alto porcentaje de consultas, ya que muchas parejas deciden no tener más hijos en ese rango de edad. Sin embargo, entre los jóvenes de entre 18 y 30, la demanda disminuyó en comparación con años anteriores.
“De las más de 100 consultas que tengo en el hospital, habré operado a unos dos hombres de 60 años. Ya los de 50 son más frecuentes porque es la gente que justamente ya decide no tener más hijos. Entre 30 y 40 hay un gran porcentaje porque hoy por hoy en general con 30 o 40 años también tienen uno o dos hijos y ya es el momento en que definen -en pareja- no tener más. En los inicios era muy frecuente encontrar chicos entre 18 y hasta los 30 años, o sea, en la generación de los 20 años. Hoy prácticamente no se da, es muy poco frecuente”.
Sobre la cantidad de procedimientos que realizan al mes, el profesional había indicado que no hay una estadística exacta ya que muchos profesionales trabajan tanto en lo público como en lo privado.
“Lo mínimo que se hace mensualmente son cuatro vasectomías. Pero no sólo vasectomías se hacen en el hospital, se operan muchísimas patologías penoescrotales y no nos dedicamos solamente a hacer vasectomías”, finalizó.